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Boletín de la Sociedad Venezolana de Espeleología

versión impresa ISSN 0583-7731

Bol. Soc. Venezolana Espel. v.39  Caracas dic. 2005

 

VII Jornadas venezolanas de Espeleología

 

 

El 3 de diciembre de 2004 se realizaron las VII Jornadas Venezolanas de Espeleología en el marco de las Jornadas de Investigación de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Central de Venezuela (JIFI 2004). El evento tuvo lugar en la sala Guillermo Zuloaga de la Escuela de Geología, Minas y Geofísica, y contó con la coordinación general de Franco Urbani (UCV, SVE) y Rafael Carreño (SVE). La Sociedad Venezolana de Espeleología desea expresar su agradecimiento al Prof. Dr. Ely Saúl Puchi, Coordinador de Investigación de la Facultad de Ingeniería, por su constante apoyo al evento, y a la Profesora Mónica Martiz, Directora de la Escuela de Geología, Minas y Geofísica por facilitar la sala de conferencias.

A continuación se ofrece una selección de los resúmenes de los trabajos presentados ordenados por áreas temáticas. Cabe aclarar que, la selección de resúmenes aquí presentados únicamente consistió en la substracción de aquellos trabajos que han sido motivo de artículos científicos en recientes ediciones del Bol. Soc. Venezolana Espeleol.

 

ANTROPOESPELEOLOGÍA

 

LAS CAVERNAS DE LA MEMORIA. REPRESENTACIONES CULTURALES DE LAS CAVERNAS DURANTE EL ANTIGUO RÉGIMEN

(The caverns of memory. Cultural representations of the caverns during the Old Regime)

 

Emanuele Amodio   

Universidad Central de Venezuela. Fac. Ciencias Económicas y Sociales. Escuela de Antropología.

La premisa antropológica de la cual deriva la propuesta de analizar la evolución histórica de las ideas alrededor de las cavidades subterráneas es la siguiente: cualquier sociedad organiza su territorio a través de representaciones del mundo, donde los elementos naturales encuentran contenido y sentido, particularmente aquellos que por sus características extraordinarias perturban la percepción preordenada culturalmente de los individuos. La perturbación cultural deriva tanto de algunas características propias del objeto como de la forma y función que desempeña dentro de la trama de las representaciones. Así, una piedra con una forma «extraña» puede necesitar un surplus de significación, de la misma manera que un manantial dentro de una gruta puede representar una «puerta» entre los mundos, lo que implica siempre el peligro de un intercambio no ordenado entre el mundo subterráneo y mundo superficial.

Estos procesos están presentes en todas las culturas, aunque es importante resaltar que, en el contexto de la modernidad occidental, la progresiva laicización de la representación del mundo implicó una evolución de las imágenes del territorio desde la lógica mágica fundada sobre la mitología popular hacia una lógica racionalista, en el contexto de una tendencia cognitiva de tipo materialista. Por otro lado, en consideración particularmente del contexto geográfico americano, es importante resaltar que cuando dos o más sociedades entran en contacto más o menos violento, también las mitologías y los imaginarios de cada grupo chocan y se entremezclan, produciendo formas y contenidos sincréticos de las representaciones culturales de grutas y cavernas.

Es precisamente la transición de las ideas sobre el mundo subterráneo durante los primeros tres siglos de la Modernidad, los que van del descubrimiento de América y el Renacimiento, hasta la revolución ilustrada del siglo XVIII, lo que nos interesa historiar, ya que la genealogía de la representación occidental actual deriva de aquel movimiento laicizante que involucró sobre todo los grupos sociales dominante y, naturalmente, su corifeo de intelectuales. Por su parte, los grupos subalternos europeos, sobre todo los campesinos, así como los grupos indígenas y populares americanos continuaron reproduciendo, de alguna manera, sus ideas míticas sobre el mundo subterráneo, aunque sincretizadas directa o indirectamente con las ideas ilustradas.

A partir de estas premisas, fueron seleccionados algunos textos clave de la historia literaria y científica de la época colonial (siglos XVI-XVIII) con la finalidad de identificar los topos más importantes de la representación europea de las cavidades subterráneas, incluyendo las representaciones populares (por ejemplo, la relación entre tesoros escondidos, magia y grutas) y las imágenes alquímicas de la tradición herméticas. Por otro lado, se tomó en consideración particularmente la época barroca, para identificar el sentido metafórico dado a las cuevas derivado de la tradición platónica y agustiniana (el arte de la memoria), hasta derivar hacia la ilustración y el nacimiento de la espeleología científica. En este contexto, es necesario hacer referencia, entre muchos otros, al pensamiento del jesuita Athanasius Kircher (1602-1680), especialmente a su obra Mundus Subtarraneus (1665), donde elabora una serie de teorías a partir de su experiencia explorativas en las grutas y cráteres del volcán Vesuvio, cerca de Nápoles, y en las grutas de Maredolce, cerca de Palermo, donde se encontró con los «huesos de los gigantes». Kircher puede considerarse como la bisagra entre la representación mágica y la representación científica de las cavernas, particularmente con su teoría de los «corredores subterráneos» que implicaba la posibilidad de que la tierra fuera hueca, teoría compartida también por Edmund Halley (1656-1742), precisamente el descubridor de la cometa que lleva su nombre, y cuyas huellas se pueden rastrear hasta el mismo Newton.

En el contexto europeo, la concepción mágica de las cavidades subterráneas, así como la naciente concepción espeleológica científica, estaban fuertemente determinadas por las noticias que circulaban sobre algunas de las grandes «cuevas» que precisamente durante la época barroca habían sido descubiertas y descritas en panfletos y boletines. Entre éstas encontramos las Grutas de Arcy en Francia (1549), las Cavernas del Kent en Inglaterra (1571), las Grutas de Steinbach en Alemania (1608), las Grutas de Antiparo en Grecia (1673), entre muchas otras.

Gran parte de los temas del debate europeo sobre las profundidades de la tierra pasan también al mundo americano, donde encuentran una realidad natural muy rica de ejemplos geológicos y, por derivación, la existencia de gran número de relatos mitológicos sobre grutas y cavernas elaborados por las diferentes poblaciones indígenas. Es suficiente aquí citar el relato de Pané, el primer Cronista de América, sobre los mitos de origen de los Tainos o, más adelante, el interés de José de Acosta (1540-1600) hacia este tipo de fenómenos naturales. De particular importancia es el sincretismo entre mitologías ctónias americanas y relatos españoles sobre los tesoros escondidos, lo que dará origen al mito de El Dorado. De cualquier manera, también en el caso americano, se registra la transformación de estas imágenes hacia una representación laica de las cavidades subterráneas, la que tiene su centro medular en la obra de Humboldt, con su descripción de la cueva del Guácharo (Venezuela) que abre definitivamente una nueva época en la percepción de las cavernas, tanto en Europa como en América.

Finalmente, aunque el tema propuesto desplaza el interés espeleológico desde el objeto específico, las cavidades subterráneas, hacia su representación cultural, consideramos que nuestra propuesta puede contribuir al debate sobre las representaciones históricas y actuales del mundo subterráneo, sobre todo en consideración de la mezcla entre imágenes populares e imágenes cultas que determina, directa o indirectamente, la acción del presente.

 

ALEJANDRO DE HUMBOLDT, 1799-1800: PRECURSOR DE LA ESPELEOLOGÍA DE VENEZUELA

(Alexander von Humboldt, 1799-1800: Precursor of Venezuelan Speleology)

 

Franco Urbani 

Sociedad Venezolana de Espeleología, Apartado 47334, Caracas 1041A

Muchas obras se han escrito sobre la vida y obra de Alejandro de Humboldt (1769-1859) y su influencia en las diversas ramas de las ciencias naturales de Venezuela. En este trabajo se revisa su contribución en las disciplinas de la espeleología.

Sus actividades en el medio subterráneo datan de 1790, cuando realiza un viaje al condado de Derby, Inglaterra, donde visita las cuevas de Peak, Eldon y Pooles, inclusive hoy en día muy famosas y visitadas. En 1791 inicia estudios en la Academia de Minas de Freiberg y después de egresar trabaja en actividades mineras. Estudia el microclima de las minas y diseña un equipo para respirar en sitios con atmósfera peligrosa. Entre sus múltiples viajes en Europa visita cuevas en Treshemienshiz, altos Cárpatos, Rumania, y en Franconia, Alemania.

El 5 de junio de 1799 junto a A. Bonpland inicia su viaje americano con destino a Cuba. Durante su escala en Tenerife, islas Canarias, visita una cueva en hielo en el pico Teide, y menciona cuevas que contienen momias de los guanche, los antiguos pobladores de las islas.

Afortunadamente para la ciencia venezolana por causa de una epidemia de fiebre desatada en el buque, su curso se desvía hacia Cumaná. Allí cambian de planes y permanecen por casi un año explorando las montañas del Norte del país, los Llanos y la Guayana, hasta tan al Sur como en San Carlos de Río Negro en la cuenca del Amazonas.

Estando en Cumaná se entera de la existencia de una gran cueva habitada por aves, así que emprende su viaje de exploración, que lo llevará tierra adentro por la ruta de Cumanacoa, Caripe, la Cueva del Guácharo, Santa María, Cariaco y de vuelta a Cumaná.

Estando en las cercanías de Cumanacoa indica que los lugareños reportan la existencia de la Cueva de Cuchivano de donde …de tiempo en tiempo salen llamas que se distinguen de muy lejos durante la noche… Fenómenos de este tipo los hemos documentado de varias partes del país y corresponden a la combustión natural y espontánea de capas de carbón en el subsuelo. En esa misma zona reconoce la presencia de manantiales kársticos en caliza (hoy Formación El Cantil) ... al bajar el (cerro El) Imposible, se ve reaparecer, debajo de la arenisca, la roca calcárea alpina... (donde) gran número de manantiales brotan en la falda meridional del monte… Estos manantiales fueron estudiados en la década de 1970´s para su utilización en acueductos rurales.

Aunque la Cueva del Guácharo (Mo.1) ya era conocida por los misioneros españoles, desde mediados del siglo XVII, podemos aseverar que la espeleología en Venezuela nace con la visita de Humboldt y Bonpland a la Cueva del Guácharo, realizada el 18 de septiembre de 1799. De hecho la obra de Humboldt sobre la Cueva, con su completa descripción tanto de los aspectos físicos, biológicos y antropológicos, hace que sea su mejor contribución espeleológica. A continuación se indican algunos puntos salientes de cada disciplina:

Bioespeleología: Esta cavidad ya era famosa en el Oriente venezolano por la extracción de manteca de los Guácharos, pájaros nocturnos que habitan la cueva. Es Humboldt quien describe para la ciencia al Steatornis caripensis, con lo cual igualmente se convierte en el iniciador de la ornitología venezolana (Fig 1). Describe las plantas que germinan dentro de la cueva, a partir de las semillas que traen los guácharos.

 

Antropoespeleología: En su obra transmite las creencias de los indígenas, quienes pensaban que a la cueva iban sus almas al morir y que allí se encuentran sus antepasados. Nos habla también que la cueva fue refugio de los padres misioneros en momentos de hostilidades indígenas (hecho que pudo ocurrir en 1674). Documenta lo relativo a la cacería de los pichones de guácharos, el proceso de extracción de su manteca, así como su uso.

Geoespeleología: La descripción de la cueva es minuciosa, variada y amena, e indica que para su época …es una de las más espaciosas que se conocen abiertas en rocas calcáreas. Tiene por lo menos 900 metros… Plantea acertadamente que las cuevas se abren por disolución de la roca calcárea, mientras que las estalactitas y estalagmitas son el producto de la precipitación del carbonato de calcio, así nos dice que …los fenómenos que… nos presenta la naturaleza en las cavernas… prueban lo suficiente que una pequeña cantidad de ácido carbónico basta ya para dar al agua, después de un largo contacto, la propiedad de disolver algunas partículas de carbonato de cal… También nos ofrece información del clima subterráneo al aportar datos de la temperatura del aire y del agua del arroyo, siendo esta última de 16,8°C, es decir dos grados menos que el aire. Es de hacer notar que 200 años después esta temperatura sigue manteniéndose.

Hasta donde llegó Humboldt dentro de la Cueva del Guácharo?: Siguiendo e interpretando su descripción, se desprende que el grupo explorador penetró hasta el inicio del Pedregal, un poco más allá de las estalactitas denominadas las Patas del Elefante. Él nos dice que llegó hasta 472 m, pero en realidad el sitio se encuentra a 422 m en línea recta de la boca. Por ello la placa de mármol alusiva a su llegada erróneamente se encuentra 50 m más adentro.

En la continuación de su viaje por la Guayana venezolana, en las cercanías del raudal de Atures, visita y describe la cueva de Ataruipe, una cavidad funeraria ubicada en uno de los incelbergs de granito conocido como Cerro La Tortuga. Allí colecta algunos cráneos, de los cuales sólo uno llega a Europa, siendo estudiado por el médico y antropólogo J. F. Blumenbach (1752-1840). Hoy día el cráneo se encuentra depositado en el Museo del Hombre de París.

Además de las cavidades de Venezuela, en sus obras aparecen descripciones menores de cuevas en México y Cuba.

En décadas posteriores él apoyó y estimuló a muchos jóvenes estudiosos a viajar al Nuevo Mundo. Uno de ellos fue el pintor Ferdinand Bellerman, encomendado para ilustrar el paisaje venezolano. Entre sus obras destacan varios cuadros de la boca de la Cueva del Guácharo.

A medida que se desarrolla el viaje, Humboldt va enviando cartas a sus amigos científicos de Europa, así que éstas se van publicando en diversas revistas, generándose mucha curiosidad y expectativas de ver publicadas sus obras. La Cueva del Guácharo se da a conocer por primera vez en los círculos científicos por la publicación de una de sus cartas a mediados de 1800.

Dada la gran difusión de las obras de Humboldt en las primeras tres décadas del siglo XIX, la Cueva del Guácharo sin duda fue la cueva americana más divulgada en Europa en su tiempo. Con ello tiene un lugar importante en la historia de la espeleología. Adicionalmente, la lectura de las obras de Humboldt ha sido y es, un estímulo para la juventud estudiosa y un incentivo para explorar la notable naturaleza venezolana.

Bibliografía

Humboldt Alejandro de. 1992. Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Mundo. Monte Ávila Editores, Caracas. Traducción Lisandro Alvarado, Eduardo Röhl y José Nucete Sardi, 4ta. ed. español, 5 vols. (Texto original publicado en francés en 1814).

 

ESTADO ACTUAL DE LOS TÚNELES E INFRAESTRUCTURA MINERA DE LAS MINAS DE COBRE DE AROA, ESTADO YARACUY

(Current situation of the tunnels and mining infrastructure of the Aroa copper mines, Yaracuy State, Venezuela)

 

Rafael Carreño 1, Luis Aular 2 & Franco Urbani 1

1 Sociedad Venezolana de Espeleología.

2 Grupo de Exploración Científica Minas de Aroa (GECMA).

El potencial cuprífero de las minas de Aroa se conoce desde 1605, éstas más tarde pertenecieron a Simón Bolívar. En los 50´s cesó la explotación minera y hace 30 años se declaró el lugar «Parque Bolivariano Minas de Aroa» (decreto 432, Gaceta Oficial 20.508, 1974), hoy bajo la jurisdicción de Inparques. Lamentablemente el parque ha sido clausurado, hoy día no hay vigilancia permanente, los delincuentes del sector han saqueado materiales y varios campesinos habitan en el terreno. Durante siglos se excavaron 7,5 km de galerías. Entre 1996 y 2000 la SVE realizó estudios en la zona y sólo pudo topografiar 8 pequeñas bocaminas. A mediados de 2004 se realizó otra visita para observar in situ la preocupante situación actual del parque.

INFRAESTRUCTURA. El estado de los principales recursos observados es el siguiente:

1- Acceso: junto al portón hay una edificación sin puertas ni mobiliario. 2- Vialidad: a) La vía de ingreso está asfaltada hasta los galpones de la molienda de roca. b) Luego hay una carretera de tierra que asciende río arriba, ruta en buen estado en 2004. c) Hay pequeños senderos en el bosque. 3- Puentes: hoy transitan sobre ellos vehículos. Los puentes se han deteriorado, los lugareños han reforzado las partes oxidadas, pero requieren una inspección. 4- Estacionamiento: al parque pueden acceder unos 40- 60 carros, o varios autobuses, distribuidos en 3 espacios: a) Junto al portón. b) En la molienda. c) En la Casa de la Montaña. 5- Vía férrea: hace décadas desapareció totalmente la vía, debido al reciclaje de los rieles, usados para construir, sin embargo queda un túnel de la pequeña vía de carga. 6- Edificaciones: están en muy mal estado por falta de mantenimiento. Hay casas de principios del siglo pasado que muestran el antiguo diseño con muros gruesos y techos de dos aguas. En la mayor casona el entrepiso de madera fue desmantelado. Otros inmuebles más recientes, ya saqueados, se podrían recuperar con inversión. Algunos espacios podrían servir para alojar jóvenes excursionistas o para labores turísticas. 7- Bocaminas: el remanente de los viejos accesos al subsuelo presenta algunas o varias de estas condiciones: a) Derrumbe total de la bóveda. b) Putrefacción del antiguo apuntalamiento de madera. c) Inundación total o parcial de las galerías. d) Sedimentación de las galerías de drenaje. e) Ocupación del techo por miles de murciélagos. f) Colmatación del piso con guano. g) Acumulación de gas CO2 en el ambiente. h) Obstrucción de una boca con envases inservibles. i) Daño antrópico a los portones de las bocaminas, etc. Actualmente una sola galería es visitable. 8- Exhibiciones eliminadas. Hace pocos años se observaba lo siguiente, ya desaparecido en el 2004: a) Herramientas industriales: en un cobertizo se mostraban viejos taladros, maquinas, vagones de carga, etc. Parte de ese patrimonio fue saqueado progresivamente y otros objetos fueron retirados preventivamente para evitar su desaparición. b) Nucleoteca: había un estante en desorden, que contenía diferentes tipos de roca del macizo. c) Espacio colonial: en una vieja casona cerca del parque se exhibieron piezas arqueológicas, huesos y cerámica indígena local, y algunos restos paleontológicos. d) Archivo: también existió, en un pequeño recinto, un amontonamiento de viejos documentos administrativos que hubieran servido para estudiar la historia reciente de las minas. Algunos habitantes de los alrededores tienen en sus casas elementos otrora usados en la mina, tal vez se podría recuperar parte de ese patrimonio histórico. 9- Acueducto y estanque: el poblado de Aroa se surte hidrológicamente de una canalización que pasa bajo tres túneles de drenaje. Al final del sistema el agua desemboca en un estanque de sedimentación, que era usado recreativamente para que los visitantes remaran en pequeños botes, actividad que se ha interrumpido. 10- Cementerio: el Cementerio de los Ingleses es un antiguo camposanto en desuso que constituye un atractivo turístico, debido al carácter histórico de sus lápidas. 11- Servicios: parte de la acometida eléctrica ha sido desmantelada, así como variados accesorios sanitarios, postes, griferías, ventanas, etc. Se requiere dotar el lugar con baños. 12- Balneario: en la Quebrada de las Minas los vecinos acostumbran pasear con la familia durante los fines de semana; la edificación que servía de balneario puede recuperarse. 13- Galpones: varios cobertizos sirvieron para el procesamiento de roca; todavía hay grandes maquinas de la molienda que están siendo parcialmente desmanteladas, incluso las más pesadas, para vender el metal a las recicladoras, lo que reduce el atractivo del sitio. Gran parte de los galpones tienen el techo en malas condiciones, por lo que requerirán diversos arreglos. 14- Estructuras escultóricas: en los 80´s varios artesanos y soldadores aprovecharon elementos metálicos, desechados en el lugar, erigiendo a cielo abierto diversas esculturas rústicas de gran tamaño, de hasta una decena de metros. 15- Otras minas: cerca de Aroa se hallaban otras minas de menor tamaño; se podría reubicar estas obras para determinar sus condiciones y evaluar su potencial.

VALORACIÓN. Consideramos que las minas deben preservarse por las siguientes razones:

a) Ecología: en lo ambiental, los espacios donde otrora se alteró el equilibrio natural, hoy se reincorporan al entorno. b) Fauna: el parque alberga una notable diversidad biológica, la fauna coloniza las viejas obras y sus abrigos sirven de refugio de reproducción para murciélagos. c) Hidrología: la cuenca de la Quebrada de las Minas surte de agua a la población local. d) Historia: El terreno fue heredado por la familia Bolívar, y constituyó la única propiedad relevante del Libertador al morir. La actual tendencia bolivariana, que rescata el acervo relacionado con nuestros próceres, debería inspirar una mayor atención gubernamental. Aroa es la más antigua iniciativa minera del país y merece valorarse como patrimonio histórico- industrial. Varios ancianos aún recuerdan el trabajo más reciente y existe documentación antigua que serviría con fines educativos. e) Acervo tecnológico: en este lugar se escenificaron diversas fases evolutivas de la técnica minera, de lo artesanal a lo mecanizado, esto hace de Aroa una vitrina emblemática para divulgar el desarrollo industrial de Venezuela. f) Infraestructura: los recursos disponibles, aunque dañados, son un punto de partida que facilita el acceso y potencia su uso como núcleo para impulsar actividades económicas. g) Turismo: las instalaciones pueden recobrar gran parte de su atractivo turístico. h) Sociedad: la recuperación del parque generaría empleos directos e indirectos a una población que aspira tener oportunidades de trabajo.

PERSPECTIVAS. Según las observaciones y testimonios se sugiere considerar lo siguiente:

El desempleo y la inseguridad generan una tensión social que afecta este importante monumento histórico- industrial. Recientes proyectos de recuperación fracasaron por atender sólo una parte del problema. Se deben lograr alianzas interinstitucionales y convocar a la comunidad para dar utilidad al sitio, tal vez como parque-escuela para guías y ambientalistas. El proyecto debe reactivar la economía, a modo de núcleo de desarrollo endógeno regional, coordinando con iniciativas gubernamentales de inclusión social. Se requiere invertir para viabilizar las propuestas iniciales y pasar luego a una administración autogestionaria basada en las comunidades locales. Es importante evaluar los linderos del terreno, inventariar sus recursos y, sobre todo, restablecer la vigilancia a la brevedad posible.

 

INVESTIGACIÓN ARQUEOLÓGICA EN LA CUEVA AGUA VIVA, ESTADO LARA, VENEZUELA

(Archaeological Research in Agua Viva Cave, Lara State, Venezuela)

 

Luis E. Molina 

Universidad Central de Venezuela. Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. Escuela de Antropología. Departamento de Arqueología,

Etnohistoria y Ecología Cultural.

Las investigaciones arqueológicas realizadas en el occidente del estado Lara, Venezuela, revelan una larga de ocupación durante la época prehispánica, que se extiende desde el siglo IV a.C. hasta el siglo XVI d.C., en los albores de la época colonial. La etapa más temprana de esta secuencia ocupacional está representada por sitios arqueológicos a cielo abierto e hipogeos, que contienen cerámica relacionada con los estilos Betijoque y Tocuyano (Cruxent & Rouse 1961).

En esta ponencia se presentan los resultados obtenidos en el estudio de una cavidad situada en el Cerro Agua Viva, en la parte norte de la Depresión de Sicarigua. La investigación consistió en el levantamiento planimétrico de la cueva, la ubicación de las zonas donde se encuentran los materiales arqueológicos y una descripción de estos materiales.

Esta caverna tiene un desarrollo horizontal de unos 70 m de longitud y su anchura máxima es de unos 30 m. Sin embargo, fue usada por los grupos prehispánicos como un importante lugar de enterramiento, en el que se pueden observar en superficie numerosos fragmentos de urnas de cerámica y de huesos humanos. La alfarería recolectada en esta caverna se caracteriza por la decoración pintada rojo sobre blanco, con motivos curvilíneos, semejante a la del sitio Tocuyano del valle de Quíbor y a la del sitio Camay, al norte de la ciudad de Carora, ambos yacimientos al aire libre situados en el estado Lara, donde se han reportado enterramientos humanos secundarios en urnas de cerámica, aun cuando también existen enterramientos primarios directos (Basilio 1959, Sanoja 2001).

El carácter funerario de esta cueva, situada en el extremo norte de la Sierra de Barbacoas, la cual forma parte de las estribaciones norteñas de la cordillera andina, así como el tipo de cerámica recolectada, coinciden con las apreciaciones de Lewis & Moriarty (1970) acerca del uso funerario que durante la época prehispánica tuvieron las cavernas situadas tanto en las zonas bajas del estado Trujillo como en el piedemonte que corresponde al extremo norte de la Cordillera de los Andes (estados Lara y Portuguesa).

Bibliografía

Basilio E. 1959. Cerámica de Camay. La Salle-Los Dos Caminos. Caracas.

Cruxent J. M. & I. Rouse 1961. Arqueología Cronológica de Venezuela. Unión Panamericana. Washington, D.C.

Lewis B. R. & J. R. Moriarty. 1970. Cave Sites in Trujillo, Venezuela. Anthropological Jour. Canada 8(3): 2-10.

Sanoja M. 2001. La cerámica tipo formativo de Camay, Estado Lara, Venezuela: Primer Informe. El Caribe Arqueológico 5: 2-19.

 

CONTEXTO ARQUEOLÓGICO Y ETNOGRÁFICO DEL ABRIGO DEL CERRO GAVILÁN, ESTADO BOLÍVAR

(The archaeological and ethnographic context of the «Abrigo del Cerro Gavilán», Bolívar State, Venezuela)

 

Alicia Galarraga J. 1, María Gabriela Montoto 1 & Franz Scaramelli

1Universidad Central de Venezuela, FACES, Escuela de Antropología, Departamento de Arqueología, Etnohistoria y Ecología Cultural.

2 The University of Chicago, Dept. Anthropology. Chicago, IL, USA.

Las recientes prospecciones arqueológicas realizadas en el Orinoco Medio, Venezuela, en la región comprendida entre los ríos Suapure y Parguaza, han permitido localizar una importante cantidad de abrigos rocosos con un rico contexto arqueológico y etnográfico. Entre éstos se encuentra el Abrigo del Cerro Gavilán (Catastro Espeleológico de Venezuela, Bo-77), el cual alberga en su interior más de 2.000 elementos entre pinturas rupestres, materiales cerámicos correspondientes a casi todas las series conocidas para la zona como son Saladoide y Arauquinoide, material lítico y restos funerarios con parafernalia; lo cual nos ofrece un contexto significativo para las inferencias acerca de las sociedades que utilizaron estos contextos.

En este trabajo se presenta una definición de los estilos pictóricos y sus posibles orígenes étnicos a partir de la correlación entre éstas pinturas y los materiales cerámicos, además de proponerse una cronología para la utilización del abrigo, y el posible uso ritual de la misma, dada la presencia y condiciones de los restos funerarios hallados en ella.

El registro de las pinturas rupestres se hizo a través de fotografía digital, lo que amplía las posibilidades de procesa-miento de los datos, y la calca. Se dividió la superficie pintada en tres áreas, siguiendo la formación natural del abrigo, es decir, pared, techo y cornisa; a su vez, estas áreas se subdividieron en tres zonas, considerando la concentra-ción de las pinturas en cada una de ellas, en el lado Este, al Centro y al Oeste.

Además se tuvo especial cuidado en el registro de los atributos físicos y formales, usando, entre otras herramientas, Vernier para tomar las medidas de los trazos, y la tabla de Munsell para la identificación del color, y la superposición de las mismas.

Para el registro de los restos funerarios se utilizaron instrumentos de medición ósea para determinar el género, y por medio de criterios cualitativos se estimó la edad, así mismo se observaron las posibles patologías que dan cuenta del estado de salud de los individuos. Por medio de la morfología dental se estableció la afinidad racial, además de observar los cambios producidos en la dentadura por factores culturales, como son hábitos alimenticios, actividades artesanales, entre otros. Respecto a la parafernalia, se observó su disposición en el contexto y los materiales de elaboración relacionados con la deposición de los restos óseos.

Para las pinturas rupestres se hallaron diferencias importantes en cuanto a color, trazo y forma, que dan cuenta de al menos 5 períodos cronológicos diferentes, que a su vez se diferencian. Estilísticamente se observa un período rojo/geométrico (zoomorfo-terrestre), rojo-blanco/zoomorfo (peces), rojo/geométrico (cruces), rojo/geométrico y blanco/geométrico (pintaderas). En las áreas donde se encuentran las superposiciones pictóricas, éstas varían de 2 hasta 4 capas.

Con respecto a los restos óseos, se pudo observar que corresponden a 2 individuos: el primero, a individuo de sexo masculino, adulto (40-50años), con presencia de abrasión, caries, cálculo dental y pérdida postmortem de algunas piezas dentales; el segundo, a un individuo de sexo masculino, infante (7-9años), con abrasión y caries dental. No se observaron patologías en otros tejidos óseos. La parafernalia consistía en un collar de cuentas de color azul, una olla de metal, un plato y una taza de peltre, además de una botella de vidrio. Esto nos permite ubicar temporalmente a los individuos en el período republicano, probablemente correspondiente a las primeras décadas del siglo XX.

HALLAZGOS DE CERÁMICA INDÍGENA EN EL ABRIGO DEL CERRO GAVILÁN (BO-77), EDO. BOLÍVAR, VENEZUELA

(Indigenous pottery located in the «Abrigo del Cerro Gavilán» (Bo.77), Bolívar State, Venezuela)

 

Kay Tarble1 & Elisa Ochoa2 

Universidad Central de Venezuela. 1Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, Escuela de Antropología, 2Facultad de Ingeniería, Escuela de Geología, Minas y Geofísica. Caracas.

El Abrigo del Cerro Gavilán (Catastro Espeleológico de Venezuela, Bo-77) es un gran abrigo ubicado en la parte alta del Cerro Gavilán, en las cercanías del río Orinoco, al sur del río Parguaza, en el estado Bolívar. Ha sido utilizado por diferentes grupos humanos desde hace milenios, tal como lo evidencia la presencia de una variada y abundante colección de pinturas rupestres en el techo y paredes, hoyuelos o puntos coplados elaborados sobre la superficie de grandes piedras que reposan en el interior de la cueva, entierros recientes con su ajuar respectivo, palos de madera para la cacería de morrocoyes, y diferentes artefactos que incluyen objetos realizados en lítica y en cerámica.

En el presente trabajo, presentamos una descripción de los materiales cerámicos hallados en la cueva, con la intención de elaborar una cronología relativa y una posible vinculación con algunos de los estilos pictóricos definidos para las pinturas rupestres. El estudio petrográfico de secciones finas permite el refinamiento de la clasificación de los materiales hallados, así como inferencias sobre su posible procedencia.

La muestra de cerámica fue recolectada en la superficie en el extremo Este de la cueva. La colección es pequeña pero muy variada, presentando diversas características en cuanto a su pasta y acabado. Los materiales fueron clasificados según sus atributos formales, decorativos y tecnológicos. Para lograr el análisis formal, fue preciso realizar dibujos de perfil, tomar medidas de diámetro y grosor de pared, a fin de reconstruir las formas de las vasijas presentes. También se tomaron en cuenta el acabado de la superficie, la zona decorada y los motivos utilizados para la definición de los aspectos decorativos de las piezas.

En cuanto al análisis de las características tecnológicas de las piezas, primeramente se realizó un examen macroscópico de la pasta, tomando en cuenta el color, el grado y ambiente de cocción, indicios de las técnicas constructivas utilizadas en su fabricación, y los tipos de inclusiones o antiplástico. Por la gran variedad de textura, colores y tipos de inclusiones reconocidos en esta revisión, se decidió realizar un análisis petrográfico de secciones finas en 7 de las piezas. En este caso, se quiso indagar sobre la posibilidad de distinguir entre los fragmentos que presentaban diferentes tipos de antiplástico, en cuanto a las características (composición, homogeneidad, grado de redondez, tamaño del grano, porosidad, y proporciones de los diferentes componentes).

En general, se considera que la matriz es una mezcla de minerales de arcilla, y quizá otros elementos tales como óxidos de hierro y/o materia orgánica con un grano muy fino, difíciles de diferenciar. De las muestras del estudio, cuatro presentan una matriz rojiza, marrón rojizo o marrón anaranjada, cuyo color probablemente estaría determinado por la presencia de óxidos de hierro. Otra es de matriz marrón oscura, cuyo color probablemente se debería a la presencia de materia orgánica y las dos restantes presentan matrices en tonos pardo amarillentos o grisáceos. Como antiplástico, se encuentran principalmente fragmentos de minerales comunes como el cuarzo, la plagioclasa y el feldespato potásico, y fragmentos de rocas, especialmente rocas graníticas (Fig. 2). En algunas muestras (30 y 31) se encuentran también fragmentos leñosos -considerados como tejido parenquimatoso de la corteza del árbol caraipé- que pueden encontrarse en distintos estados de integridad y color, siendo algunos incoloros o ligeramente coloreados y otros marrones o negros, parcial o completamente calcinados (Fig. 1). En la fracción compuesta por fragmentos de rocas y minerales se observa que el cuarzo es el elemento más abundante (19% en promedio), seguido del feldespato potásico (17% en promedio), los fragmentos de roca (3%), óxi-hidróxidos (2%), plagioclasa y biotita (con 1% cada una). Los tamaños de grano de estos elementos corresponden en general al tamaño arena en la Escala de Wentworth.

La asociación mineralógica encontrada en la fracción antiplástica sugiere que la fuente principal de material arenoso podría ser el Granito del Parguaza y quizá rocas volcánicas asociadas. Las rocas sedimentarias quizá hayan sido acarreadas por corrientes fluviales provenientes de regiones más al oeste. Por otro lado, el cuarzo microcristalino puede ser proveniente de los jaspes de las áreas ubicadas más al sur. Estos resultados permiten afirmar que la cueva fue utilizado por grupos agro-alfareros desde por lo menos el primer milenio a.C. hasta el período del contacto europeo. La cerámica presente en la cueva pudo ser identificada con las siguientes series y estilos definidos para la zona del Orinoco: Arauquinoide, Valloide, Saladoide/Barrancoide, y Nericagua.

 

 

BIOESPELEOLOGÍA

CUEVAS ANDINAS como rEFUGIOS para MURCIÉLAGOS nectarívoros Y SU IMPORTANCIA PARA LA CONSERVACIÓN

(Andean caves as roosting sites for nectar-feeding bats and their importance for conservation)

Adriana Ruiz & Pascual J. Soriano 

Universidad de Los Andes, Fac. Ciencias. Instituto de Ciencias Ambientales y Ecológicas, La Hechicera, Mérida.

La mayoría de las especies de murciélagos comedores de polen y néctar de la subfamilia Glossophaginae emplean cuevas como refugio. Dentro de este gran grupo pueden encontrarse especies que se alimentan de polen y néctar de plantas muy particulares llamados «especialistas» (p. ej. Choeronycteris spp.) y otros que adicionalmente incluyen insectos y/o frutos, llamados «generalistas» (p.ej. Glossophaga soricina). Ambos grupos, muestran diferencias en sus características biológicas así como en sus adaptaciones morfológicas, reproductivas, fisiológicas y comportamentales, muchas de estas asociadas con las condiciones microclimáticas de sus refugios. Los atributos ecológicos particulares de algunos de estos glossofaginos sugieren que pueden ser más susceptibles a la extinción que otros, dada su rareza, a que existen en bajos niveles poblaciones, a la perturbación de sus refugios, o a la pérdida del hábitat, entre otros. En los Andes venezolanos, muchas de estas especies utilizan cuevas o refugios confinados y de las cuales no se conocen sus principales requerimientos ecológicos. El propósito de este trabajo es conocer la ecología reproductiva y determinar la capacidad termorregulatoria de tres especies de murciélagos nectarívoros de montaña (Anoura cultrata, A. geoffroyi y A. latidens) que coexisten en la Cueva de Benito, localizada a 4 km al SSO de la población de Guaraque, edo. Mérida, a 2.000 m s.n.m.

Empleando una trampa de arpa colocada a la entrada de la cueva (entre 0500-0700 h), se realizaron muestreos mensuales durante un año. Los animales capturados fueron identificados taxonómicamente y se registraron los datos sobre edad relativa (individuos juveniles, subadultos y adultos), sexo y condición reproductiva (hembras preñadas, lactantes y postlactantes). Para determinar los requerimientos térmicos de cada especie, se usó un respirómetro de flujo abierto, donde se midió el consumo de oxígeno de varios individuos durante su periodo de inactividad (0800-1800 h). La temperatura corporal y la tasa metabólica basal (masa-específica) fueron estimadas en un intervalo de temperaturas ambiente entre 10 y 38ºC. Para determinar la temperatura más baja a la cual los animales mantienen una tasa metabólica basal constante (temperatura crítica inferior, Tci y zona de termoneutralidad, ZTN), se usó el método de Nickerson et al. (1989). Los valores de tasa metabólica basal y conductancia térmica mínima fueron comparados con los esperados, usando las ecuaciones alométricas estándar para mamíferos. Igualmente durante estos experimentos y utilizando un sensor térmico digital se registraron los cambios de humedad relativa y temperatura del aire dentro y fuera de la cueva por un periodo de dos meses.

Se capturó un total de 1.424 individuos, predominando Anoura geoffroyi (75%), seguido por A. latidens (17%) y A. cultrata (8%). La abundancia de cada una de las especies en la cueva variaron a lo largo del periodo de estudio (Figura 1). La población de A. geoffroyi es abundante durante todo el año, mientras que A. latidens, a pesar de estar presente todos los meses, fue más abundante de mayo a noviembre (80% del total de capturas), lapso en el cual aparecen las hembras preñadas y ocurren los partos. El patrón reproductivo de las tres especies corresponde a una monoestría estacional (un solo parto al año), centrado al final de la estación de lluvias entre los meses de septiembre y diciembre. El bajo éxito de capturas obtenido para A. cultrata, no permite estimar con exactitud el periodo reproductivo, pero sí el patrón, dado que sólo se capturaron hembras preñadas en los meses de junio a noviembre. Por otra parte, las tres especies mostraron un patrón de termorregulación endoterma, manteniendo su temperatura corporal constante aún a bajas temperaturas (< 20ºC). Ninguno de estos nectarívoros fue capaz de entrar en torpor, lo cual corresponde con sus altas tasas metabólicas basales (A. cultrata, 102%, A. geoffroyi, 107% y A. latidens, 130%). Anoura latidens, mostró el valor esperado de tasa metabólica más alto de las tres especies (P<0,01). La temperatura corporal promedio de A. cultrata fue significativamente más baja (33,4ºC, P = 0,000) que la de A. geoffroyi (34,6ºC) y A. latidens (34,8ºC). La conductancia térmica de A. geoffroyi fue significativamente más baja de acuerdo a lo esperado para mamíferos (92%; P = 0,000), es decir posee un mayor aislamiento térmico en comparación a las demás especies (100%). Los datos de microclima obtenidos en el interior de la cueva, indican que la temperatura promedio (± error estándar) fue de 16 ± 0,5ºC y la humedad relativa (±error estándar) de 99±3%.

La poca variación observada en los valores de microclima (y un valor bajo del error estándar) parecen indicar que las condiciones en la cueva son constantes en relación a otros refugios de montaña (p. ej. huecos de árboles), favoreciendo la permanencia de estas especies dentro del refugio. Adicionalmente, el comportamiento gregario en forma de harems (entre 8-14 individuos) observado dentro de este refugio, les permite disminuir su conductancia térmica y así mantener un mejor balance térmico. Las características microclimáticas de la cueva están relacionadas con la optimización del gasto de energía durante la termorregulación. El alto costo de ésta podría reflejarse en la reducción de los eventos reproductivos, si comparamos con otros glosofaginos de tierras bajas, quienes pueden reproducirse hasta dos veces al año. La supervivencia de las poblaciones de estas tres especies de nectarívoros en la alta montaña, está relacionada con su capacidad de termorregulación y los requerimientos mínimos de un refugio que les brinde tales ventajas. También es importante para esto, que no desaparezcan las plantas de las cuales ellos se alimentan.

Financiado por la Red Latinoamericana de Botánica, American Society of Mammalogist, Idea Wild, Cleveland Metroparks Zoo, Postgrados Nacionales Integrados en Ecología-FONACIT y CDCHT-ULA, Proyecto Nº C-1097-01-01-ED.

 

CONSERVACIÓN DEL SISTEMA CAVERNARIO DE LA PENÍNSULA DE PARAGUANÁ (ESTADO FALCÓN) Y SU QUIROPTERO FAUNA ASOCIADA

(Conservation of the cave system of Paraguaná Peninsula and its associated bat colonies)

 

José Ochoa G., Ligia Colmenares, Wilmer Irausquín, Mónica Toro, Ángela Martino & Franger García.   

Asociación Venezolana para la Conservación de Áreas Naturales-ACOANA, Caracas, Venezuela.

Se describen los resultados de un proyecto orientado a la conservación de las colonias de murciélagos que habitan el sistema cavernario de la Península de Paraguaná, el cual es ejecutado por un consorcio institucional integrado por ACOANA, Wildlife Conservation Society, Bat Conservation International, el U. S. Fish and Wildlife Service, la Alcaldía de Los Taques y las oficinas regionales de los Ministerios de Educación y Ambiente. El área de estudio se ubica en el extremo norte del estado Falcón, donde el régimen climático es semiárido y la vegetación corresponde a bosques xerofíticos dominados por cactáceas columnares. Los objetivos de esta iniciativa abarcan los siguientes aspectos: 1) estudiar la dinámica de las colonias de murciélagos insectívoros y nectarívoros que habitan el sistema cavernario; 2) promover la creación de una figura legal para la protección de las cuevas de Paraguaná; 3) elaborar planes de conservación y manejo para las cuevas más amenazadas; 4) educar sobre el papel ecológico y socioeconómico de los murciélagos, así como la importancia de las cuevas como refugios y sitios de reproducción de especies residentes y migratorias; 5) capacitar recursos humanos; y 6) apoyar a instituciones locales en lo relativo a la conservación del sistema cavernario.

La metodología para el seguimiento de las colonias de murciélagos se fundamentó en muestreos mensuales con trampas de arpa por un período de un año, con visitas simultáneas a las siguientes cuevas: El Pico, Piedra Honda y El Guano; en cada una de ellas se obtuvo mensualmente una muestra de 100 individuos, para los cuales se determinó la identidad taxonómica, la edad relativa, el sexo y el estado reproductivo. El desarrollo del resto de los componentes del proyecto se ha basado en un proceso de planificación y ejecución de actividades que fueron diseñadas conjuntamente con actores locales claves, además de la contratación de expertos consultores en los tópicos tratados. Los resultados obtenidos hasta ahora incluyen:

1) caracterización de la dinámica de algunas colonias de murciélagos residentes y migratorios de las familias Mormoopidae, Phyllostomidae y Natalidae, las cuales evidenciaron un patrón de uso de las cuevas de carácter itinerante y estacional, influenciado en gran parte por la actividad reproductiva;

2) seguimiento de los patrones reproductivos de las dos especies nectarívoras conocidas en la península (Leptonycteris curasoae y Glossophaga longirostris), encontrándose un período de reproducción que abarca los meses de mayo a septiembre, durante el cual L. curasoae forma colonias maternales en las cuevas de Piedra Honda y El Pico, mientras que G. longirostris lo hace en la cueva de Jacuque;

3) definición de los criterios para la creación del Santuario de Fauna Cuevas de Paraguaná y elaboración de la propuesta para ser presentada ante las instancias gubernamentales competentes, la cual incluye tres capítulos contentivos de la siguiente información: a) una descripción general de los objetivos, el marco legal y el área referencial asociada con el sistema cavernario de Paraguaná, b) una descripción de los aspectos físico-naturales y socioeconómicos de mayor relevancia, y c) los lineamientos técnicos para la propuesta de santuario de fauna, incluyendo su importancia nacional e internacional, su viabilidad y el diseño de poligonales;

4) diseño de un modelo de conservación para la Cueva El Pico (con la participación activa de actores locales), fundamentado en la identificación de las amenazas e intervenciones necesarias para el logro satisfactorio de los objetivos previstos, además de la instrumentación de un conjunto de medidas que abarcan la definición del régimen de tenencia, la creación de una figura municipal de protección, la instalación de señalización y de rejas protectoras, y la creación del Grupo de Amigos de las Cuevas de Paraguaná;

5) conducción de un programa de educativo basado en actividades dirigidas a 115 maestros de escuelas rurales y urbanas, además de 1500 estudiantes de primaria y pobladores locales, el cual hace énfasis en el papel de los murciélagos nectarívoros en la dinámica ecológica de las zonas áridas del norte de Venezuela y su importancia en programas destinados a la conservación de la diversidad biológica local;

6) capacitación de 25 profesionales y técnicos adscritos a las instituciones involucradas con el proyecto, con énfasis en aspectos relacionados con la conservación del sistema cavernario y su fauna asociada; y

7) divulgación de los resultados en folletos informativos, artículos de prensa, programas de radio y televisión, charlas, murales y carteleras públicas.

 

GEOESPELEOLOGÍA

 

ANÁLISIS MINERALÓGICO DE ESPELEOTEMAS DEL SOCAVÓN ALBERTOS DE LA MINA EL ZANCUDO, TITIRIBÍ COLOMBIA

(Mineralogical analysis of speleothems from the Albertos gallery of the El Zancudo mine, Titiribí Colombia).

 

Ella Esmeralda Espejo Pérez 1, Marco Marquéz Godoy 1, Marion Weber Scharff 1,2, Xiomara PÉREZ 1 & Paola Castro 1  

Univ. Nacional de Colombia, sede Medellín.  

1Facultad de Minas, Escuela de Geociencias, Grupo de Mineralogía Aplicada.   

2Museo de Geociencias.

El presente es un estudio de los minerales secundarios en la mina El Zancudo, socavón Albertos en Titiribí - Antioquia, que crecieron durante el tiempo en que la mina ha estado cerrada desde 1946. Los minerales son espeleotemas, formados a temperatura y presión ambiente, por precipitación a partir de aguas subterráneas que se filtran en el macizo. Se presenta una descripción geológica y se pretende identificar tanto las fases minerales como la composición y posible génesis de estos depósitos contando principalmente con los minerales presentes en las formaciones de la región.

Titiribí se encuentra en la Cordillera Central de los Andes Colombianos 1.750 m s.n.m. El lugar donde se encuentra esta localidad es accidentado y desigual, donde el poblado se asienta sobre una pendiente. La mina el Zancudo se ubica a 4 km de la población de Titiribí, donde el socavón Albertos, se encuentra abandonado aproximadamente desde 1950 pero en la antigüedad se explotaba oro. En las mineralizaciones predominan los sulfuros: pirita, arsenopirita, esfalerita y galena; y las sulfosales: tetraedrita, jamesonita y boulangerita; siendo principalmente la roca encajante esquistos verdes cuarzosos, pórfidos intrusivos y en algunas zonas rocas sedimentarias terciarias correspondientes a la Formación Amagá miembro inferior (Gallego et al. 2004).

Para determinar la mineralogía y posible génesis de los minerales secundarios se colectaron muestras del mineral y de las aguas en piso y techo, así como también se hicieron mediciones de pH en cada estación de muestreo. Para el muestreo se hizo un recorrido de 800 m en el socavón Albertos, donde se recolectaron un total de 11 muestras de espeleotemas y de roca caja y 6 muestras de agua.

Inicialmente se hizo un análisis macroscópico, observando hábitos de cristalización, color y forma. Se pudieron identificar grupos de espeleotemas de dos tipos, que inicialmente se distinguieron por su color y hábito:

1. Espeleotemas blancas en las cuales se notó una predominancia de hábito botroidal, así como formas de cortinas en el techo, de coladas en paredes y en forma masiva y costras en paredes y piso. Los cortes exhibían grupos fibrosos radiales, y se pudo notar también que se ubicaban en las regiones menos húmedas del socavón. También se hizo análisis mediante ataque con HCl, donde, debido a la fuerte efervescencia, se constató la presencia de carbonatos. Estas observaciones fueron complementadas mediante el uso del Microscopio Electrónico de Barrido (SEM), donde se pudieron ver cristales aciculares ubicadas en la capa más superficial de la espeleotema, dándole a está una apariencia aterciopelada característica. Los análisis con DRX y FTIR, presentados en las figuras 1 y 2, indican que este mineral es aragonito.

2. Espeleotemas de color marrón a pardo, en formas estalactíticas que alcanzan tamaños de hasta 1 m de longitud, bien formadas, presentando hábitos superficiales botroidales, siendo que estás fueron halladas generalmente en las zonas más húmedas del socavón y en grandes grupos. Mediante los análisis con DRX fue posible determinar que los minerales presentes son amorfos, de acuerdo con lo observado en la Figura 3, lo cual se pudo constatar, por lo menos parcialmente, a partir de los datos de FTIR, donde se hace evidente la presencia de materiales de baja cristalinidad, que tentativamente pueden clasificarse como oxi-hidróxidos de hierro amorfos (a la escala de la herramienta analítica de rayos X).

De acuerdo con lo observado, es probable que la formación de estalactitas de color marrón debe provenir de la lixiviación del hierro presente en las fases más abundantes de la mineralización, como son la pirita y la arsenopirita, las cuales posiblemente mediante una acción combinada entre microorganismos y química posibilita su formación.

De otro lado, sugerimos que las espeleotemas de aragonito pueden haberse precipitado por la combinación del Ca proveniente de la disolución de carbonatos en la roca caja y el bicarbonato presente en las aguas de infiltración (Figuras 4 y 5).

 

 

CARACTERIZACIÓN DE ESTALACTITAS PROVENIENTES DE LA MINA SANTA ISABEL MEDIANTE ESPECTROSCOPÍA MÖSSBAUER

(Characterization of stalactites from Santa Isabel mine by Mössbauer spectroscopy)

 

B. Colmenares 1, L. D'Onofrio, F. González-Jiménez 1, A. Pérez 1 & F. Urbani 2,3   

1Universidad Central de Venezuela. Fac. Ciencias. Dept. Física. Caracas.

2Universidad Central de Venezuela. Fac. Ingeniería. Escuela de Geología.

3Sociedad Venezolana de Espeleología.

El objetivo de este trabajo es determinar las fases de hierro presentes en cuatro estalactitas provenientes de la Mina Santa Isabel, estado Guárico, mediante la espectroscopia Mössbauer (EM) en 57Fe. Esta espectroscopia permite identificar los diferentes oxi-hidróxidos y sulfuros de hierro en estas muestras a través de la determinación del Desplazamiento Isomérico (DI), Acoplamiento Cuadrupolar (QS) y Campo Magnético Hiperfino (CH), magnitudes conocidas como parámetros Mössbauer. Así mismo, realizando un estudio variando la temperatura de la muestra, también se puede determinar la distribución de tamaño de las partículas.

Las cuatro estalactitas estudiadas, identificadas como SI-65, SI-67, SI-52, SI-58, fueron escogidas de un conjunto de veinte. A las aguas recolectadas en el entorno de las mismas se les realizó un análisis físico-químico para obtener el pH y el total de sólidos disueltos tales como HCO-3, SO-4,Mg, Na, K. Estas se seleccionaron tomando en cuenta el valor de pH más ácido, el menos ácido y dos valores intermedios. También se tomó en cuenta el color y la textura de las estalactitas.

Las estalactitas SI-65 y SI-52 presentaron diferencias de color entre su parte externa e interna, por lo que se separaron en capas o zonas identificadas como SI-65 externa, SI-65 interna, y SI-52 externa, SI-52 intermedia y SI-52 núcleo, para estudiarlas separadamente. La estalactita SI-67, aun presentando diferencias de color entre su parte externa e interna, no se logró separar debido a su textura porosa. La estalactita SI-58 no presentó diferencias de color. Se utilizó la difracción de rayos-X (DRX) para determinar los minerales presentes.

Los resultados experimentales son los siguientes:

SI-65: Agua amarilla turbia, pH=1,7; SO-4: 12.520 mg/l. Por DRX se identificó goethita.

Externa: Color amarillo ocre con manchas negras brillantes. La espectroscopia Mössbauer a temperatura ambiente permitió identificar que es una mezcla de goethita y ferrihidrita en pequeñas partículas. El estudio a más bajas temperaturas muestra una contribución magnética que indicaría la presencia de goethita sustituida con aluminio y que el tamaño de las partículas es menor a 15nm1.

Interna: Color rojizo, aspecto poroso. La espectroscopia Mössbauer tomada a varias temperaturas indica goethita sustituida con aluminio en pequeñas partículas. Es de hacer notar que la distribución de tamaño de las partículas de la capa externa es más pequeña que la de la capa interna, ya que la forma de los espectros a temperatura ambiente, de las capas externa e interna es diferente. Esto se debe, probablemente, a una recristalización.

SI-67: pH=5,9; : 192 mg/l. Agua levemente amarilla con residuos marrones.

Color marrón amarillento a ocre, de aspecto poroso. Se realizó espectroscopia Mössbauer a temperatura ambiente y a bajas temperaturas. La fase mineralógica presente es ferrihidrita en pequeñas partículas2. El valor del pH del agua que rodeaba a esta estalactita favorece a la ferrihidrita como la fase de mineral de hierro. El tamaño de las partículas es menor a 6 nm.

SI-52: Agua incolora sin residuos, pH=3,5; : 9,20 mg/l. Por DRX se identificó como hematita y cuarzo.

Externa: Color rojizo. Se identificó como goethita. Para observar comportamiento de relajación superparamagnética se hizo un estudio en el rango de temperaturas desde 300 hasta 17K. Los espectros obtenidos fueron ajustados con una distribución de campos magnéticos hiperfinos, y a partir de estos datos se realizó una gráfica del campo magnético promedio en función de la temperatura, cuyo corte con el eje X nos da la temperatura de transición antiferromagnética, llamada temperatura de Néel, TN=4l5K, valor aproximado al reportado en la literatura para la goethita. En este rango de temperatura el promedio de campo magnético hiperfino disminuye apreciablemente con el aumento de la temperatura, lo cual es característico de la goethita. Se descarta la presencia de hematita, porque para este mismo rango de temperatura el campo magnético hiperfino de este mineral se mantiene aproximadamente constante. Para determinar el tamaño de las partículas se realizó una gráfica del porcentaje de la componente paramagné-tica en función de la temperatura observando que no hay un comportamiento netamente saturado, ello se debe probablemente a que existen dos distribuciones de tamaño de partículas inferior a 15 nm.

Núcleo: Cuarzo blanco. Se realizó espectroscopia Mössbauer a temperatura ambiente y a 77K identificando pirita y magnetita en pequeñas partículas. Esta muestra fue observada con un microscopio metalográfico observándose pequeños cristales de pirita dentro del cuarzo.

Intermedia: Color amarillo. A temperatura ambiente se observaron tres subespectros, uno de ellos correspondiente a la pirita con l0%, el otro a la goethita con 40%, y un espectro (50%) con valores hiperfinos similares a los encontrados en la muestra SI-52 núcleo correspondientes a la magnetita, presentándose en pequeñas partículas.

La composición de la muestra SI-52-Núcleo se determinó mediante la detección de los rayos-X característicos en una Microsonda Electrónica, obteniéndose mapas de distribución elemental (Fig. 1). Se puede observar que el Fe está asociado con el S (pirita), el Si está asociado con el O (SiO2) y el Ba también está asociado con el O y el S (BaSO4).

SI-58: Color negro, pH=6,6. Por DRX se identificó como MnO. Por espectroscopia Mössbauer se observó poca absorción, ya que la muestra contiene poco hierro.

El interés de este trabajo es el de encontrar una correlación entre el ambiente químico que rodea a la estalactita y la formación de los diferentes minerales de hierro, así como el tamaño de las partículas. Se puede observar que pH relativamente bajos favorecen la formación de la goethita y pH neutros favorecen la formación de ferrihidrita. Sin embargo, la diversidad de minerales encontrados hace el estudio mucho más complejo de lo esperado.

Bibliografía

1 Govaert A., C. Dauwe, P. Plinke, E. De Grave & J. De Sitter. 1976. A classification of goethite minerals based on the Mössbauer behaviour. J. Phys. 37: C6-825.

2 D'Onofrio L., F. González-Jiménez, P. Bonville, G. González, E. Snoeck, P. Lecante & F. Urbani. Natural Ferrihydrite nanoparticles: Mössbauer spectroscopy, magnetic susceptibility, wide angle X-ray scattering and microscopy studies. To be published 2005.

 

RASGOS PRELIMINARES DE LAS CAVIDADES TOPOGRAFIADAS EN ZONAS KÁRSTICAS DE LA SIERRA DE PERIJÁ, ZULIA

(Preliminary features of the caves mapped in the karst areas of Sierra de Perijá, Zulia State, Venezuela)

 

Rafael Carreño & Luz María Rodríguez 

Sociedad Venezolana de Espeleología.

La Sierra de Perijá ha sido explorada espeleológicamente desde hace 37 años por la SVE, presentando los mayores afloramientos de calizas y los mayores cavernamientos topografiados del país. De las 576 cavidades publicadas en el Catastro Espeleológico de Venezuela, 15,8% pertenecen al estado Zulia, y de 171,8 km topografiados subterráneamente en el país, 37,4% corresponden a dicha entidad.

Empleando un Sistema de Información Geográfica (GIS) se ubicaron espacialmente las cavidades zulianas exploradas desde 1967 hasta el presente, distribuidas en cuatro principales zonas kársticas, división determinada por el contorno de las cuencas hidrográficas:

- Valles de los ríos Guasare y Socuy,

- Cumbres de Cerro Pintado (o Cerro Viruela) y Mesa Turik (ver Tabla 1 y Fig. 1).

- Zona de Machiques y más al sur.

El drenaje superficial, en la zona karstificada del Sistema del Socuy, presenta un rumbo de N49E, la mayoría de las cuevas se concentran alineadas en el fondo del valle a lo largo de ese recorrido que tiende al noreste. En cambio, el drenaje del Guasare fluye con un rumbo de N40E, e igualmente las cuevas se ubican a lo largo del eje principal. Ambos valles discurren casi paralelos, y sus cauces están separados por un franja de unos 14 km de ancho, coronada por el anticlinal que les sirve de divisoria de aguas.

Las dos cumbres exploradas muestran un drenaje kárstico alineado con rumbo N55E para Mesa de Turik, y un drenaje que fluye hacia N39E para el Cerro Viruela. Ambas localidades están separadas por unos 22 km en línea recta. Geológicamente el relieve donde se reportaron las cavidades consiste en afloramientos calizas que oscilan entre edades del Cretácico Temprano al Cretácico Tardío, especialmente del Grupo Cogollo y la Formación La Luna.

Como resultados preliminares se determinó que los 91 reportes de cuevas en Perijá totalizan 64,2 km de galerías y unos 2,8 km de desnivel acumulado, por lo que se trata de cuevas predominantemente horizontales. El mayor desnivel llega a 269 m (Zu.63) y sólo 6 cuevas tienen más de 100 m entre el punto más alto y el más bajo (Zu.30, 52, 54, 61, 63, 76).

Si dejamos de lado las cavidades menores de la zona, es decir la mitad de las cuevas más pequeñas de la Sierra, encontramos que las 45 cavernas más representativas promedian 1.389 m de desarrollo y los mayores desniveles promedian -58 m. De las 91 cavidades zulianas, 16 corresponden a cuevas kilométricas, entre ellas la Cueva El Samán (Zu.30), la mayor caverna de Venezuela que presenta 18,2 km de galerías.

Altitudinalmente el cavernamiento se ha reportado entre 190 y 3.240 m s.n.m. (Zu.91 y Zu.13, respectivamente), lo que significa un rango de más de 3 km de extensión vertical, sometido a una karstificación discontinua. Como promedio las cuevas de Perijá se hallan cerca de la cota de 980 m s.n.m. Las dos cuevas más distales de la Sierra están separadas por 178,8 km (Zu.61 al sur, y Zu.18 al norte).

Por razones de espacio a continuación sólo detallaremos los dos principales karsts:

-Sistema del Socuy: Es el mayor sistema del país, tanto por su cantidad de cuevas (37 publicadas), como por su desarrollo total topografiado (44,5 km). Posee 8 cuevas de escala kilométrica, entre ellas la mayor del país (Zu.30), y el desarrollo promedio de las mayores cuevas de la zona supera 1,2 km. La distancia entre las cuevas distales del sistema es de 15,3 km (entre Zu.79 al sur, y Zu.45 al norte). Existe un tramo seco del río que mide 6,3 km en línea recta. La cueva más alta y la más baja están separadas altitudinalmente por 520 m (Zu.28 y Zu.45, respectivamente).

-Sistema del Guasare: La distancia entre las cuevas distales es de 39,5 km (Zu.3 al sur, y Zu.18 al norte), por lo que es una de las cuencas kársticas de mayor extensión en Venezuela, en cuanto a calizas se refiere. El valle posee 27 cuevas topografiadas, que totalizan 10,8 km publicados, 3 de ellas son de escala kilométrica, el desarrollo promedio de las mayores cuevas es de 785 m. Existe un tramo seco del río Guasare (o río Limón), que mide 12,5 km en línea recta, el cual constituye la mayor captura hidrológica del país. La cueva más alta y la más baja están separadas altitudinalmente por 400 m (Zu.21, y Zu.91, respectivamente).

 

HIGH RESOLUTION STABLE ISOTOPE PALEOCLIMATE STUDIES IN AMAZONIAN SPELEOTHEMS

(Estudio paleoclimático de alta resolución en espeleotemas de la Amazonía mediante isótopos estables)

 

H. B. Vonhof 1, M. van Breukelen 1, J. A. Estévez 1, L. Romero-Pittman 2 & D. Kroon 1

1 Vrije Universiteit FALW, De Boelelaan 1085, 1081HV Amsterdam, the Netherlands.

The Peruvian Andes contains numerous karstic systems in which speleothem bearing caves have developed. These speleothems potentially provide high-resolution Quaternary climate records for the Amazon Basin but have been poorly studied until now.

With this study we present some of the first high-resolution oxygen isotope records of late Holocene speleothems from the Cueva de las Lechuzas, near the village of Tingo María on the Eastern flanks of the Peruvian Andes (fig. 1).

Two ~20 cm high stalagmites were analyzed, from a collection of previously broken off speleothems. One specimen analyzed was known to have been an active drip before removal. TIMS (Thermal Ionization Mass Spectrometry) U-Th dates of this specimen indicate a ~40 micrometer per year growth rate, resulting in a total age of ~5000 years. This indicates that annual sample resolution can be achieved with modern microsampling techniques, which in turn provides the possibility to record ENSO (El Niño Southern Oscillation) climate variation in Andean speleothem chemistry.

Rainfall in this part of Amazonia originates from the Atlantic Ocean. On its long path to Western Amazonia, the d18O value of atmospheric moisture decreases as more of it rains out. This fractionation effect is particularly strong during wet season, when d18O values of rainwater can be several ‰ lower than during dry season.

On centennial - millennial time scales, the Tingo María stalagmite shows a clear shift to lower d18O values at ~ 4000 yr BP (fig. 2). In analogy to modern rainwater d18O variation, this is best interpreted as a shift to distinctly wetter conditions, which seems to compare well to various other Amazonian climate records of that time interval.

On decadal timescales there also is considerable isotopic variation in the stalagmite. For example, during the Little Ice Age, d18O values are lower, suggesting wetter conditions. Furthermore, some intervals in the last few hundred years record distinct (decadal?) d18O variation. Within the limited constraints of the current timeframe, the wavelength of these cycles seems too long to be caused by ENSO variation. If it is not ENSO controlled, the cyclicity may be related to the decadal scale cyclicity observed in the Quelccaya ice core (Melice & Roucou 1998). There is a possibility that these patterns relate to solar activity cycles. However, duplication of such patterns in other South American speleothems is required before solid conclusions can be drawn.

References:

Melice J. L. & P. Roucou. 1998. Decadal time scale variability recorded in the Quelccaya summit ice core ä18O isotopic ratio series and its relation with the sea surface temperature. Climate Dynamics 14: 117-132

 

LATE GLACIAL - HOLOCENE TRANSITION RECORDED IN A NORTHERN VENEZUELAN STALAGMITE

(La transición de la etapa Glacial Tardía al Holoceno según evidencia una estalagmita del norte de Venezuela)

 

Luis A. González 1, S. M. Rosner 1, R. Gomez 2, H. Cheng 3, L. Edwards 3 & F. Urbani 4   

1University of Kansas, Dept. Geology, Lawrence KS.

2University of Iowa, Dept. Geoscience, Iowa City, IA.

3University of Minnesota, Dept. Geology and Geophysics, Minneapolis, MN. 

4 Soc. Venezolana Espeleología.

Northern South America and the southern Caribbean have experienced major climatic and environmental changes during the Late Glacial through the Holocene. Existing paleoclimatic records from the Caribbean such as those from Lake Miragoane in Haiti (e.g. Hodell et al. Nature 352, 790. 1991), Lake Valencia in Venezuela (e.g. Curtis et al. The Holocene 9, 609. 1999), and the Cariaco Basin off the coast of Venezuela (e.g. Hughen et al. Science 290, 1951, 2000), suggest that during the Late Glacial the Inter Tropical Convergence Zone (ITCZ) extended further north into the Caribbean and overall dryer conditions prevailed changing to warmer and wetter conditions during the Holocene. These changes are attributed to insolation forced migration of the mean position of the Inter Tropical ITCZ (Haug et al., Science 293, 1304, 2001; Seltzer et al. Geology 28, 35, 2000). Furthermore, 18O values and Mg/Ca ratios of foraminifera from the Cariaco Basin indicate that a major temperature change of ~4°C occurred from the Late Glacial to Holocene (Lea et al. Science 301, 1361, 2003; Lin et al. Paleoceanography 12, 415, 1997). Currently the average northernmost summer position of the ITCZ over South America lies over northern Venezuela. Thus, northernmost Venezuelan paleoclimate proxies archive crucial information needed to understand climatic changes from Late Glacial to Present. Here we present preliminary d13C and d18O data and chronology from a stalagmite collected from Cueva Zarraga located west of Caracas, Venezuela.

Cueva Zarraga (VCZ) is located south of the city of Coro, near the town of Curimagua in the state of Falcon. Four stalagmites were collected from Cueva Zarraga. All samples have cylindrical shapes and well preserved banding and thus are ideal for paleoclimate studies. Preliminary stable isotope data has been collected on VCZ-1 sample, a 50 cm long stalagmite. Stalagmite VCZ-1 chronology is tentative and based on two dates (1,508 ± 76 and 10,408 ± 93 YBP). It is estimated that stalagmite VCZ-1 grew over the last 21,000 years (Figures 1 and 2). From ~ 21,000 to ~ 10,600 yr BP d13C and d18O are relatively high averaging -5.4 ‰ and -1.4 ‰ respectively. From ~10,600 to 10,400 years ago both carbon and oxygen shift suddenly to more negative values with d13C and d18O averaging -9.0 and - 3.8 ‰ respectively.

The decreases in d13C and d18O over this period indicate a change to warmer and wetter conditions in northernmost South America from the Late Glacial to the early Holocene. The isotopic shifts preserved in the Cueva Zarraga stalagmite indicate a rapid change in conditions from Late Glacial to Holocene. The change is similar in timing and magnitude to those recorded by ostracode d18O of Lake Miragoane, Haiti and sediment accumulation and ostracode d18O in Lake Valencia, Venezuela. However, barring an undetected growth interruption in VCZ-1 the changes in Cueva Zarraga stalagmite seem to lag sea surface temperature changes recorded in the Cariaco Basin and suggest a sudden change in moisture delivery to northern Venezuela as the major cause of the isotopic shifts. Similarly the lack of a significant response of the stalagmite d18O values to the Younger Dryas cooling is puzzling. While it might be tempting to argue for lack of changes in moisture delivery and temperature during the Younger Dryas, it must be noted that the chronology is tentative and lacks control for the older portion (pre 10,500).

Interestingly, VCZ-1 d13C record seems to have a strong response to climatic events that result in reduced moisture and perhaps colder temperature. The 8200 yr BP cooling event is recorded by Lake Valencia sediments as a significant moisture decrease and is recorded by VCZ-a as a significant increase in d13C most likely a response of the soil ecosystem to moisture decreases.

Venezuela stalagmites d13C and d18O are clearly responding to the climatic changes affecting northern South America and the Caribbean. Further detailed studies will provide us with a high resolution record of the terrestrial system response to Late Glacial to Holocene climatic change.

 

ACTIVIDADES DE CATASTRO

 

REVISIÓN DE 15 TOPOGRAFÍAS DE CUEVAS VENEZOLANAS PUBLICADAS EN 1999, UN CASO DE ESTUDIO

(Review of 15 topographies of Venezuelan caves published in 1999. A case of study)

 

Rafael Carreño 

Sociedad Venezolana de Espeleología. Apartado 47.334, Caracas 1041ª.

El 2º ejemplar de la revista Haitón fue editado en 1999 por el Centro de Exploraciones Espeleológicas de la Universidad Simón Bolívar (CEE/USB). Tras publicarse, se revisó el contenido topográfico, para aclarar al lector las contradicciones de los 15 informes y emitir sugerencias a fin de mejorar su contenido. Se comparó la correspondencia de las dimensiones (ficha topográfica), la morfología (mapa y escala) y la descripción (texto), notando lo siguiente:

El toponímico «cueva» se aplicó a 14 conductos verticales que deben denominarse «simas» o haitones. Algunos topónimos fueron asignados por los exploradores, obviando los nombres geográficos locales, lo que podría generar confusión. Los textos de los informes deben dedicar más espacio a describir variables ecológicas y menos a la morfología, ya reflejada en los planos.

La principal objeción al trabajo reside en los resultados espeleométricos, cifras que resultan exageradas si se confía en la exactitud de las figuras cartográficas, donde las cavidades se ven más pequeñas que lo indicado en las fichas topográficas. Al medir los conductos con las escalas de planos y perfiles, se percibe que algunos trabajos indican en la ficha dimensiones del doble o el triple de la estimación que se puede obtener del producto cartográfico. Por ejemplo, la Cueva El León magnificada como de 467,4 m, pero en el plano tiene aproximadamente 127 m (tabla).

Es posible que los cálculos hayan incluido erróneamente la longitud de chimeneas, sumado poligonales periféricas, trazados zigzagueantes y/o medidas radiales en los salones; en vez de tomar el recorrido más cercano posible a la línea recta.

La ficha mezcla en una cifra los conceptos de «desarrollo» y «longitud topografiada», en vez de ofrecer dos cifras por separado y confunden dos criterios incompatibles como si fueran sinónimos. Según el procedimiento válido a nivel mundial, el «desarrollo» es el recorrido por la vía más corta, mientras la «longitud topografiada» es variable, pero siempre mayor al desarrollo.

Las 15 cuevas suman en total 3.159 m, según las fichas topográficas (columna A), pero lo observado en las figuras planimétricas suma un desarrollo real de 1.588 m, aproximadamente (B).

Con ambos datos, restando A menos B, se calculó para cada cavidad el metraje en exceso que debe sustraerse a las cifras publicadas, además de calcular el error topográfico porcentual de los trabajos (C). Los 1.295 m de sobrestimación acumulada entre 15 topografías promedian 92,5 m adicionados a cada informe, es decir, se magnificaron 80% mayor de lo observado en los planos. Todos los errores consistieron en sobrestimaciones, en ningún caso se atribuyó desarrollos menores al reflejado en los mapas, por lo que la falla metodológica habría sido sistemática. Por la simplicidad de los conductos, no parece que el error se deba a la existencia de pasajes laterales, superpuestos, ni laberínticos.

Las 15 cavidades promedian 210 m de desarrollo y -83 m de desnivel, según lo que reseñan los autores. Pero, la cavidad promedio real debe medir 113 m y 79 m de desnivel, si nos atenemos a las dimensiones de los mapas. Aunque se utilizaran las herramientas informáticas más modernas, varios criterios básicos fueron obviados. Ello anula la confiabilidad del grado de precisión utilizado (normas de la British Cave Research Association-BCRA). Más de la mitad de los trabajos fueron sobrevaluados, hasta BCRA 5D y 6D, aunque no se utilizaran teodolitos.

El trabajo cuantitativamente más fidedigno es la Cueva Las Repisas, que fue sobredimensionado en 4%, pero fue clasificado con menor grado de precisión BCRA, asignándole 3C. El trabajo más confuso es el Sistema Chiquitexy, que tiene dos lecturas posibles, debido a que las dimensiones de la planta y el perfil no coinciden, tal vez por un error en la escala gráfica. La espeleometría de Chiquitexy pudiera tener un margen de error que oscila entre 188% y 811%, aunque fue autoevaluado como grado BCRA 5C. Lo anterior pudo depender de un erróneo procesamiento de las escalas gráficas, durante la diagramación de la revista, aspecto que no fue revisado editorialmente antes de enviarse a imprenta.

Ocho trabajos muestran una decena de fallas diversas, especialmente en La Iglesia y El León, que tampoco debieron publicarse hasta repetir una nueva toma de datos en el campo.

El desnivel de las fichas topográficas también presenta algunas sobrestimaciones, con excepción de un informe en donde el desnivel del perfil es menor: Sólo en la Cueva El Puente fue subestimado el desnivel (véase asterisco* en columna B), ésta es la única cifra subestimada en la revista, según el plano arroja que el desnivel real debe ser -40 m, en vez de 31,4 m.

A veces se colocó erróneamente la «cota cero» en el borde más alto de la boca de las simas, aspecto que debe corregirse. Los datos de desnivel son más confiables que los del desarrollo, por lo que se estima que en lo vertical aplicaron una metodología adecuada. Sólo en dos trabajos el desnivel fue sobredimensionado; la cueva La Iglesia, donde declaran el doble de desnivel del perfil y en el Sistema Chiquitexy, donde declaran cuatro veces más que lo observado en el perfil.

En la revisión se detectó un total de 130 objeciones de forma y contenido. Las coordenadas de ubicación no fueron cotejadas. Se aclara que la cueva El León sólo fue topografiada por el CEE, sin la participación de otro grupo. En general el trabajo explorativo de la USB resultó interesante, por haber localizado cavidades anteriormente inexploradas, pero se recomienda implementar un proceso de arbitraje antes de imprimir nuevas publicaciones. Si se realizaran las modificaciones necesarias algunos trabajos podrían incorporarse al Catastro Espeleológico de Venezuela.

 

ACTIVIDADES DE LA SOCIEDAD VENEZOLANA DE ESPELEOLOGÍA REALIZADAS ENTRE 2001 Y 2004

(Activities of the Venezuelan Speleological Society between 2001 and 2004)

 

Rafael Carreño

Sociedad Venezolana de Espeleología. Apartado 47.334, Caracas 1041A.

En este trienio la Sociedad Venezolana de Espeleología mantuvo sus objetivos de explorar, investigar, asesorar y difundir.

EXPLORACIÓN DEL KARST - La Sociedad realizó 20 salidas de campo, trabajando en 27 nuevas cavidades, para reportar 11 km de galerías topografiadas en los siguientes 8 estados:

Bolívar: Entre 2003 y 2004 la SVE topografió la mayor cavidad del mundo en rocas cuarcíticas: la Cueva Roraima Sur, de 6,1 km de desarrollo, y también se descendieron varias verticales. Se midieron 2 pequeñas grutas en Guri. Falcón: Se midió la C. de la Qda. La Guaca, que presenta un río hipogeo de casi 0,5 km, además de una colonia de guácharos; también la C. del Miedo, de 1 km y otras 3 grutas menores en la zona. En Zumbador, el buceo permitió extender el mapa 190 m adicionales. Dto. Capital: Se topografió una pequeña cueva en Petaquire. Monagas: Se midió la C. San Agustín, la Sima El Embudo, la gruta de Las 3 Cruces, la C. La Lechuza, y en El Culta se topografiaron 4 cuevas lejanas. Mérida: Se revisitó la C. de Guaraque y se midió la surgencia La Remansa y la C. Los González. Anzoátegui: Se topografió la pequeña gruta de Tristé. Carabobo: En El Jengibre se midió un pequeño abrigo. Lara: Se revisitó la C. Ña Diega y se exploró la C. de Los Corredores. Zulia: En El Diluvio se exploró una caverna transfluente. Cavidades artificiales: Se inspeccionó brevemente las Minas de Aroa (Ya) y se sondeó el potencial explorativo de Naricual (An). Exploraciones en el extranjero: Todo lo siguiente se hizo acompañando al grupo espeleológico de cada país. Argentina: se topografió la gruta de yeso de Las Goteras en Poti-Malal, se visitó la C. las Brujas y la C. basáltica del Tigre en Mendoza, y la zona no turística de la mina Hipasam en la Patagonia. Panamá: se topografiaron varias cuevas pequeñas en Tonosí, Provincia de los Santos. Chile: se visitó el tubo de lava del volcán Pucón en Villarrica.

INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA - La SVE mantiene trabajos en varias ramas espeleológicas:

Geoespeleología: Se apoyó un trabajo de datación paleoclimática de estalagmitas. Se están estudiando muestras de minerales en laboratorio, incluyendo material de cuevas y minas. Bioespeleología: Continúa la colecta de artrópodos durante las actividades subterráneas. Se reportaron 4 nuevas colonias de guácharos (Steatornis caripensis) en Yumare, entre Yaracuy y Falcón; una en El Culta (Mo); otra pequeña colonia en Mérida y la última en Roraima (Bo). Se colectaron fósiles en Zumbador (Fa), Manare (Su), etc., para su estudio paleontológico, emitiéndose el 1er reporte de la familia Pelagornithidae para Venezuela, entre otros hallazgos. Se describió una nueva especie de bagre anoftalmo, el Trichomicterus spelaeus y otra del género Rhamdia (Zu). Se está estudiando la taxonomía de algunos bagres trichomycteridos (Mo). La Univ. de Massachussets estudia la microbiología de la C. del Guácharo. Se estudió la ecolocación de guácharos y vencejos. Se apoyó una colecta de murciélagos para el IVIC, y una colecta aracnológica para una universidad brasileña que redefinió la taxonomía del ciempiés Scolopocryptops guacharensis. Se está estudiando la fauna colectada anteriormente en Wei-Assipu y se repatriará el material a Brasil. Antropoespeleología: Continúa el estudio en abrigos del Parguaza (Bo). Se dataron localidades arqueológicas (Zu). Se compilaron nuevos datos de la historia de la espeleología nacional. Se obtuvieron testimonios etnográficos adicionales acerca de las cuevas. Catastro: Se estudió la distribución de las cuevas de Perijá (Zu). El Catastro Espeleológico de Venezuela hoy compila un total de 576 cavidades, con 171,8 km de galerías.

LABORES DE DIVULGACIÓN Y ENLACE - La difusión de la espeleología constituye la mayor trascendencia social del grupo, vinculándose con el país por medio de:

Publicaciones: Se editó el Nº 35 (2001) y 36 (2002) del Boletín de la SVE, que ofrecen 5 artículos biológicos, 3 geológicos, 6 de temas especiales, 8 noticias y 72 topos de 7 estados. El boletín divulgativo El Guácharo se emite ahora en formato digital, produciéndose varios ejemplares. Se escribió un artículo para la revista Ambiente 60, del Ministerio del Ambiente (MARN). Se incluyeron notas en informativos electrónicos Noti-Fealc 20, Conexao subterránea 10 y en la revista InformAtivo SBE. Se publicó un libro sobre Perijá, Episodios en la naturaleza limítrofe, incluyendo capítulos y fotos relativos al subsuelo. Se ofrecieron datos sobre espeleísmo para la Revista de turismo de Barlovento.

Intercambios institucionales: La SVE participó en eventos del grupo Ramsar, mantuvo contacto con el Instituto Nacional de Parques y compartió información con el Despacho del MARN. El Boletín venezolano cede sus páginas a autores extranjeros, particularmente para publicar trabajos sobre Latinoamérica. La Biblioteca de la SVE sigue canjeando boletines con centenares de grupos espeleológicos. El Depto. de Catastro ofreció asesoría topográfica para trabajos del Centro de Espeleología de Maracay y del Grupo GEO, ambos de la UCV.

Conferencias: En el congreso espeleológico de la NSS (EE.UU.-2004) se presentó la primicia del record mundial de topografía en cuarcitas de la C. Roraima Sur. Se habló de espeleosocorro al grupo de rescate CEMAG, en Guatire. Se dictó charlas en 2 liceos públicos, Aplicación de Montalbán, y Urbaneja Achepol de Los Rosales, colaborando con la promoción científica del IVIC. Se divulgó sobre los acuíferos kársticos en la Univ. Experimental Pedagógico de Caracas y también en la Univ. de Carabobo. La SVE recibió una charla sobre la paleoclimatología en cuevas del Caribe, impartida por un profesor de la Univ. de Iowa. En las VIas Jornadas de Espeleología (2001) la SVE presentó 15 trabajos, y en las VIIas unos 12.

Radiodifusión: 5 entrevistas abordaron temas espeleológicos en el programa de la USB Descubre a la Simón, por la Emisora Cultural de Caracas, FM 97,7 y Radio Nacional de Venezuela 630 AM. En las mismas emisoras se ofreció otra entrevista sobre las aguas subterráneas, para la serie Agua para la vida, tema que también se llevó a la Radio Universitaria, Univ. de Carabobo FM 104,5. Se dio una entrevista sobre guácharos en Radio Caracas Radio 750 AM. También se intervino en la Radio Alternativa de Caracas FM 94,9.

Actividades internacionales: Venezuela conduce la Vicepresidencia de la Federación Espeleológica de América Latina y el Caribe (FEALC), participando en la reunión del Comité Ejecutivo en Viñales, Cuba, y ofreciendo además 2 ponencias. Se coordina la Comisión de Geoespeleología de la FEALC publicándose en 3 años 26 informativos electrónicos, hasta el Nº 51. Se coordinó la reactivación de la Comisión de Catastro de la FEALC. Se tradujeron documentos oficiales de la Unión Internacional de Espeleología (UIS). Durante la reunión de la Directiva de la UIS en Hanoi, Vietnam, se discutió una protesta de Venezuela frente a actividades extranjeras unilaterales. Junto a espeleorescatistas caribeños se apoyó un taller de espeleosocorro, a solicitud de la FEALC, atendiendo parte de la instrucción en progresión vertical y algunas ponencias técnicas. Allí también se ofrecieron charlas y entrevistas para la radio y la prensa.

Ejercicios: Se desarrollaron prácticas sobre cuerdas en Iglesitas, La Guairita, el Cañón del Guaire, el puente de Manzanares. Se organizaron excursiones para estudiantes del Liceo Jesús Obrero, de Catia, a las cuevas Ricardo Zuloaga y Alfredo Jahn. En cuanto a registro fotográfico se trabajó en las cuevas Walter Dupouy, Ricardo Zuloaga e Iglesitas (Mi), túneles de Aroa (Ya), El Miedo, Ojo de Agua y Zumbador (Fa), El Embudo y San Agustín (Mo), Roraima Sur (Bo), etc. También se grabaron videos en diversas localidades.

La SVE lamenta la desaparición física de José Luis Pereira, John Junor y Domingo Maita, todos incansables colaboradores de la Sociedad, apoyando fundamentalmente la exploración de cavernas en diversas regiones del país.