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Tierra Firme

versión impresa ISSN 0798-2968

TF v.24 n.94 Caracas abr. 2006

 

La globalización en Venezuela y el estado Sucre

Andrés Velásquez

Universidad de Oriente

Resumen: El siguiente estudio tiene como objetivo: la revisión del concepto de globalización y su ubicación comparativa en el contexto venezolano y del estado Sucre. Se emplearon como técnicas para este trabajo: el fichaje, la recopilación y el análisis documental, con una orientación sociohistórica. Se concluye que la globalización permea los procesos económicos y políticos actuales; y las decisiones sobre los proyectos a nivel nacional y del estado Sucre responden a la racionalidad capitalista, cuyo interés se encuentra focalizado hacia las fuentes energéticas y los recursos turísticos; por lo tanto la política del Estado en obras y servicios esconde los intereses del capital globalizado.

Palabras clave: Globalización, Venezuela, estado Sucre.I.

La mondialisation au venezuela dans la région sucre

Andrés Velásquez

Résumé:

La présente étude vise la révision de la notion de mondialisation et sa place au Venezuela, plus particulièrement dans la région Sucre. Ce travail est fondé sur des techniques dont le fichage, la compilation et l’analyse documentaire, avec une approche socio-historique. L’auteur conclut que la mondia-lisation favorise les processus économiques et politiques actuels, et que les décisions concernant les projets nationaux et ceux de la région Sucre dérivent de la rationalité capitaliste, dont l’intérêt se trouve dans les sources énergétiques et les ressources touristiques. C’est pourquoi la politique menée par l’État en matière d’œuvres et de services cache les intérêts du capital mondialisé.
 

Mots-clés: mondialisation, Venezuela, région Sucre.

Globalization in Venezuela and in Sucre State

Andrés Velásquez

Abstract:

The goal of this paper is to analyze the concept of globalization and to place it comparatively in Venezuela and in Sucre state. Index card recording, data collection, and a sociohistorical oriented documentary analysis were the techniques used in this study. The research shows that globalization influences the current economic and political processes. It also reveals that decisions on national and Sucre state projects are taken following capitalist principles, especially in those aspects related to energy and tourist sources. Therefore State policies regarding infrastructure and services hide the interests of the globalized capital.

Key words: Globalization, Venezuela, Sucre state.

INTRODUCCIÓN

 

El inicio del III milenio es un momento propicio de reflexión sobre los cambios que ocurren en la sociedad. Realidad que presenta como eje conductor el proceso de globalización que avanza con una estrategia de transformación capitalista de las estructuras económicas, políticas, sociales, culturales, etc., desde la perspectiva de un modelo a escala mundial, que conduce a las reinterpretaciones de las realidades nacionales. Con la articulación de las instituciones nacionales a los centros mundiales, se logra simultáneamente (tiempo real) una relación de trabajo y de subordinación a sus respectivas metrópolis de referencia. Destacando que la globalización no es algo nuevo, es el avance de un patrón terráqueo de capitalismo de escala planetaria; y que a través de diferentes mutaciones económicas, culturales y tecnoló-gicas se impuso en contradicción a otras formas productivas, a partir de la década del noventa del siglo XX.

La globalización no es algo nuevo, es el avance de un patrón terráqueo de capitalismo de escala planetaria; y que a través de diferentes mutaciones se impuso a otras formas productivas...

II. METODOLOGIA

El siguiente estudio documental tiene como objetivos: a) La revisión del concepto de globalización y su ubicación en el contexto social; b) Determinar la implementación de la globalización en Venezuela, y c) Analizar la articulaciión del estado Sucre al proceso de globalización. Se emplearon como técnicas para este trabajo: el fichaje, la recopilación y el análisis documental, con una orientación sociohistórica. Las fuentes documentales estuvieron referidas a la hemerografía local y nacional, bibliografía e informes institu-cionales. La información fue recopilada en la Biblioteca Central y la Biblioteca “Salvador De la Plaza” de la UCV, el Centro de Documentación del Parlamento Latino-americano, la Biblioteca del Núcleo de Sucre de la Universidad de Oriente y la Biblioteca Pública “Armando Zuloaga Blanco” de Cumaná.

III. VISIÓN CONCEPTUAL DE LA GLOBALIZACIÓN

Decir cual fue el primer estudio sobre globalización o referido a hechos globales de los sistemas hegemónicos, aún no se ha determinado. Por tal motivo una investigación más ambiciosa sobre sus antecedentes abarcaría áreas científicas como geología, antropología, historia, economía, política, sociología, etc.; es decir, la interpretación de este tipo de sucesos y procesos a nivel universal resultaría de múltiples aportes constitutivos. Por este momento me suscribo a las tesis que ubican a la globalización con antecedentes remotos, “...tal y como refirieron Roland Robertson (1994) y Colins Parking (1996)” (Cita de Pérez, García y Ayala, 1998: 4). En palabras del exdirector general del Fondo Monetario Internacional, Michel Camdessus la globalización se entiende como una “...tendencia de unificación del mundo...” (Camdessus, entrevistado por Naím, 2000: A6); y orientado ese proceso por un perfil centralizador del capitalismo, concentrador y altamente monopólico, que se avalanza sobre las formaciones económicas nacionales avasallando las estructuras nacionales y locales; estableciendo un esquema planetario de control y dominación.

Otra tesis se encuentra en relación a la temporalidad de estos sucesos; para unos “...la percepción general (aunque no “global”) es que la globalización es una inevitabilidad histórica y que no será como piensan algunos, una opción abierta para tomarla o dejarla” (Quirós, 2001: E8); mientras otros sostienen que “...la llamada globalización económica no hubiese sido la etapa superior del sistema capitalista [en caso] de existir el bloque soviético, por la sencilla razón que globalismo se entiende como hegemonía, como un todo donde las políticas tienen que ser únicas y las leyes económicas inalterables, en términos de libertad de mercado y competitividad...” (Concha, 1999: 7). Con tal afirmación se indica que la globalización monopólica no está exenta de sufrir cambios en el futuro, por las rivalidades entre los distintos bloques económicos y políticos mundiales (norte-americanos, europeos y asiáticos).

Hay quienes defienden la idea de que debería hablarse de globalismo, es decir, como un proceso integrador, expansivo, que orienta las líneas económicas, políticas, tecnológicas y culturales que conducen a un “...modelo particular de capitalismo en el mundo, más no todos los países se han asociado, y otros ni siquiera tienen posibili-dades de ser absorbidos en vista de su inexistente aparato industrial, estos últimos quedarán como meros consumidores resi-duales” (Keohane y Nye, 2000: H4). A su vez, la globalización es un “...pro-yecto político con reaccio-nes positivas y negativas... Esta mundialización signi-fica una expansión global de normas y patrones nor-atlánticos” (Castellanos, 1999: 47 y 52), controlados por EE. UU, Japón y la Comunidad Europea, otros países se asocian en pequeños bloques, ejemplo Rusia y sus antiguas repúblicas; China y sus aliados del sureste asiático, etc. Por lo tanto hay que considerar que la estrategia neoliberal era un movimiento económico que avanzaba sólo en su eje de dominio económico hasta que unió fuerzas con la globalización mediática y telemática, y desde allí se convirtió en la expresión más acabada del capitalismo mundial. Estamos en vías de una “...mundialización de las relaciones sociales...” (Damiani, 1996: 1), con una orientación hacia cambios en todos los órdenes, que nutren al sistema productivo monopolista y excluyente.

Hay que despejar dudas, “...la globa-lización no sólo ha sido, ni es, ni será, la relación de un mundo entre iguales, sino de la extensión y el predominio del capitalismo entre países desiguales” (Rodríguez, 2000: 5). Tal coyuntura significa el momento de maduración y reproducción de un pensamiento imperial que trata de ser único, bajo la manida idea de que está decadente cualquier ideología contraria al capital. ¿Fin de las ideas y de la historia?; si estas especulaciones fuesen ciertas, “...no podríamos probar nuestra exis-tencia, ni seríamos capa-ces de ser creativos, ni de tener libre albedrío, ni estar permanentemente buscando nuestra libertad como individuos” (Concha, 1999: 8). Esto se comprueba con la situación actual, de luchas y confrontaciones entre globa-lizadores y antiglobalizadores, sin puntos intermedios ni actitudes eclécticas; “...es así que entre la protesta ocurrida en Seattle, Estados Unidos, contra la OMC en noviembre de 1999 y la celebración del Foro Social Mundial (FSM), Porto Alegre, Brasil, en enero del 2001 ha cristalizado un movimiento de resistencia cultural a la globalización neoliberal” (López, 2001: 140), que se refuerza con eventos antiglobalización entre 2001-2006.

Debe puntualizarse, sin embargo que se rechaza concebir a la globalización como la causante de los diferentes males del mundo, ya que “...no es culpable de todos los pro-blemas..., pues no es una persona...” (Castellanos, 1999: 56). Detrás de la integración global y la miseria se encuentran actores concretos como: el Grupo de los Siete más Rusia, la Organización para la Cooperación Económica y Social (OCDE), el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio (OMC). Fetichizar a la globalización sería perder de vista la posibilidad de un proyecto alternativo que considere, entre otros, que el proceso globalizador también posee sus ventajas, tiene elementos positivos y puede ser aprovechado con habilidad y creatividad por los países explotados. No hay que demonizar ni prepararse para un exorcismo antiglobalizador, por eso resulta prudente entender cuales son sus logros, sus avances, incidencias y estar preparados para neutralizar los efectos nocivos de su “...gran influencia “civilizadora” sobre los Estados nacionales y las empresas transnacionales” (Op. cit, 1999: 52).

IV.- LA GLOBALIZACIÓN EN SU CONTEXTO PLANETARIO MODERNO

a) Ámbito económico

Las décadas de los ochenta y los noventa del siglo XX fueron téstigo de una mono-polización acelerada de la economía. Se hizo evidente cómo “...las empresas multinacionales han cambiado sus estructuras, integrando su producción más estrechamente sobre una base transnacional introduciendo más y más redes y alianzas, mientras que el capitalismo se vuelve altamente más competitivo y suceptible a cambios rápidos” (Keohane y Nye, 2000: H4). Esas estrategias afectan a las economías agrícolas, a los exportadores de materias primas y a aquellas naciones con patrones industriales tradicionales y artesanales, ya que no pueden adaptarse a los nuevos esquemas a la velocidad que se imprime desde los grandes centros capitalistas.

La globalización implica nuevas reglas económicas, que se dirigen desde las metrópolis capitalistas hacia la periferia del mundo, con sus posteriores corolarios de: apertura de los mercados locales, privatización de los activos del Estado; y la unificación productiva entre empresas nacionales y extranjeras pertenecientes a los mismos grupos capitalistas. En contraparte aumentan los desempleados no calificados, las empresas monopólicas abaratan los costos a fin de competir con ventajas frente a otros productores, pero simultáneamente destruyen el parque industrial de los países menos desarrollados, crean sus propias barreras arancelarias en la metrópoli (como se muestra con el fracaso de la OMDC con la Ronda de Doha 2006); y de esta forma se globaliza aún más la explotación.

Por la vía de la desregulación laboral un nuevo esclavismo, basado en los contratos individuales sin protección de seguridad social; mientras se desarrollan las maquiladoras que son empresas ubicadas en los enclaves aduanales de zona franca o en regiones bisagras fronterizas1, creadas para la atracción de inversiones extranjeras y la repatriación automática de sus ganancias. Pero la euforia de ganancias tiene su efecto boomerang porque incide en determinadas industrias y en el empleo formal en las naciones ricas “...con la supresión de puestos de trabajo dentro del país y su traslado a países con sueldos más bajos; y esto en una época en la que la sociedad, a pesar del mayor crecimiento económico y de los vertiginosos beneficios obtenidos por las multinacionales, está registrando un paro en gran escala...” (Beck, 1998: 33); con los efectos que tienen en la estabilidad laboral, con el recrudecimiento de la economía informal, la tendencia a crear unidades empresariales autónomas, implementar la reforma de los sistemas de seguridad social como ocurrió en Norteamérica, Europa y Asia; y la contratación de mano de obra migrante ilegal.

En la misma tónica de acelerar la dominación económica se encuentran las propuestas de tratados de “inversiones multilaterales”2, los cuales representan nuevas condiciones suprasocietales, que derivan en consecuencias directas o indirectas hacia los Estados nacionales, desde las estructuras capitalistas hegemónicas; entes que diseñan mecanismos centralizadores en detrimento de las economías débiles; muestra fehaciente contiene el documento sobre el Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI)3; y más reciente la Alianza para las Américas propuesta por EE. UU (1990) y aprobada luego por los Jefes de Estado americanos (1994), con un primer cronograma para la creación de una Alianza de Libre Comercio de las Américas (ALCA) en el año 2005, que avanzó con la estrategia de promocionar los acuerdos subregionales, tipo Tratado de Libre Comercio de Centroamérica y República Dominicana (CAFTA); y la firma de los Tratados de Libre Comercio por separado de Colombia, Chile y Perú con EE. UU.

b) Ámbito cultural y comunicacional

La globalización se expresa con los nuevos patrones culturales de las últimas décadas del siglo XX y que continúa rauda en el siglo XXI, pautas que se extendieron en el mundo instaurando una estandarización de gustos, pautas y preferencias. En este mo-mento vivimos bajo los valores capitalistas basados en la productividad, la eficiencia social, el individualismo y la competencia. Nos ahoga la comida rápida, las vestimentas de marcas y un patrón de confort importado. Es una sociedad regida por los avances de las redes informáticas, que interconectan en segundos a los usuarios de todo el planeta, facilitando los procesos interactivos en tiempo real. Ejemplos

de esa tecnología la observamos en sucesos recientes como: a) La muestra mediática en la medianoche del 31 de diciembre de 1999 y la celebración anticipada del milenio con programas vía satélite con 100 países conectados, b) La transmisión por satélite de los bombardeos a Irak en marzo de 2003 con un noticiero desde el mismo teatro de operaciones, c) El espectáculo multimedia con la transmisión de los Juegos Olímpicos en Grecia en el año 2004 y la Copa Mundial de Fútbol para Alemania 2006, y d) Los ataques de Israel a Palestina y El Líbano (julio- agosto de 2006).

Otro detalle del mundo actual se refiere a la supuesta tendencia de las relaciones horizontales y bidireccionales, y que en apariencia buscan la plena libertad, sin embargo “...se presenta, hoy, una gran paradoja: cuanto más se habla de libertad de información, más los medios se encuentran en manos de los grandes actores económicos que imponen a los mismos habitantes del planeta, un mismo medio de pensar y de vivir” (Beto, 2001: 10); riesgo que puede llevar hacia una preferencia por un pensamiento único, y la desviación a conducir la sociedad del conocimiento hacia la esfera de los centros hegemónicos, hecho sin paralelo en la historia de la humanidad.

c) Ámbito político y militar

La globalización en el ámbito militar se orienta hacia la consolidación del liderazgo proveniente del Grupo de los Ocho países más industrializados, la Organización del Atlántico Norte (OTAN), el Pentágono norteamericano y el Consejo de Seguridad de la ONU. Esas directrices emanadas de los actores mundiales ejercen influencia en el plano continentaal imponen sus lineamientos sobre los gobiernos, entre ellos los latinoamericanos como ocurre con el Plan Colombia o Plan América, la presencia de EE. UU en la isla de Manta en Ecuador, la base aérea norte-americana en Aruba, la base naval en Guantánamo en Cuba, el Plan Puebla-Panamá, entre otros. Ese dominio incluye el derecho a veto para la certificación de la lucha contra el narcotráfico o en la autorización para la compra de armamentos y repuestos bélicos.

En el ámbito político, son los tiempos de un mundo globalizado que supone un nuevo “desideratum”4 de las instituciones tradicionales, con el liderazgo manifiesto de las corporaciones privadas; es decir, “...son las empresas las que han trascendido los límites de las naciones-Estado de forma más efectiva y con más altos rendimientos” (Muñoz, 2001: H7). Nos encontramos en la disyuntiva de fortalecer al Estado o de privatizar los actos públicos, ya que “...los partidarios de la globalización neoliberal abogan por la subordinación incondicional del Estado a los imperativos de una sociedad global, cuya interpretación se haya dirigida por el mercado, y defienden un Estado empresarial que abandone el proyecto de desmercantilización” (Contreras, 2003: 8). Al mismo tiempo, estamos en la coyuntura de la disminución de los partidos de masas como medios de intermediación social; y el surgimiento de nuevos grupos políticos con la utilización intensiva de la radio y la televisión; con esas estrategias se diluye el arte de hacer política y se transforma en el negocio de vender una mercancía (el candidato) sin tomar en cuenta la calidad del mismo ni su proyecto ideológico. Además de jugar con el miedo de los ciudadanos.

En forma paralela se verifica el papel sociopolítico que protagoniza la sociedad civil mundializada5; en este proceso han brotado infinidad de agrupaciones, unas de servicios sociales, otras de control de derechos civiles; y las contestatarias antiglobalizadoras; muy activas en el plano político detectándose en “...la imaginación de estos movimientos, al presidente de Estados Unidos como el repre-sentante de un modelo de sociedad y de desarrollo humano en crisis” (Muñoz, 2001: H7).

d) Ámbito tecnológico

En el mundo de la globalización se imponen patrones tecnológicos provenientes de los grandes complejos científicos, los cuales se encuentran al servicio de las empresas transnacionales que manipulan la biotecnología y la ingeniería genética. Tales son los ejemplos de la comercialización de las semillas transgénicas para la agricultura; y las clonaciones de animales (como la oveja Dolly) y de células humanas con fines académicos y facultativos; sin obviar los experimentos del genoma humano. Otras demostraciones se observan con: el desarrollo de los medios de comunicación, la robótica, los ciberprogramas y los dominios web, los adelantos militares; y las computadoras de inteligencia artificial cada día más rápidas. Se presentan igualmente monopolios que poseen el dominio de las investigaciones planetarias, como por ejemplo los 16 países que construyeron la nueva estación orbital internacional6. Hay que destacar que la tecnología avanza a tal rapidez que ya tenemos celulares con amplias apli-caciones multimedia (smartphones)7, el grid para las computadoras e internet II; y los aparatos de alta precisión para los complejos exámenes y las operaciones quirúrgicas del corazón, la mano y el cerebro.

e) Ámbito social

La globalización social se refiere al aumento de la pobreza producto de las medidas económicas de ajuste; y al mismo tiempo la difusión de programas de asesoría nacidos en el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación Andina de Fomento y otras agencias multilaterales para cubrir en forma parcial las necesidades de los sectores pobres, en los países donde se aplican planes macroeconómicos. Para cumplir con esa programación, los gobiernos en conjunto con las agencias, se apoyan en las redes locales o se dedican a crear en forma paralela organizaciones no gubernamentales, para que estas distribuyan recursos con la menor intermediación política, y con el propósito de ofrecer la cobertura del mayor volumen de demandantes. Aún así se mantienen en la miseria miles de millones de seres hambrientos sin trabajo ni protección, según datos del Fondo de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

V.- LA GLOBALIZACIÓN Y EL CONTEXTO VENEZOLANO

La globalización, como tal, no es un proceso nuevo, puede afirmarse que comenzó hace millones de años; y desde los tiempos del continente único estamos globalizados, pasando por la invasión y el poblamiento del que sería luego el territorio americano con los núcleos humanos provenientes de Asia y Oceanía8; hasta que se conformaron verdaderas naciones indígenas con rasgos propios, de amplio control territorial, con muestras fehacientes de dominio astronómico, sistemas de navegación, medicina natural, técnicas contables, organización jurídica, protección social, etc. El pregón de los viajes colombinos 1492-1506 difundió la especie de que los europeos estaban en presencia de un conti-nente desconocido; cosa incierta, sino que por razones históricas estas tierras no eran del conocimiento masivo del resto del mundo hasta el siglo XVI. Este tipo de viajes tenía un fin eminentemente comercial, con la búsqueda de rutas hacia las “islas de las especias” (pimienta, nuez moscada, tomillo, etc.) en Asia Meridional, con el velado propósito de man-tener los negocios con los imperios de China e India (sedas, cerámica, joyería, piedras preciosas, perfumes y esencias, maderas finas, pieles, etc), obstruidos por los mongoles y los turcos.

En el contexto del territorio hoy deno-minado Venezuela recibieron un poblamiento ancestral, aquí se reconocen las variadas culturas indígenas que se asentaron en distintas regiones, en particular en los ríos, costas, lagos y deltas. Cada área geográfica poseía un nombre propio de acuerdo a la nación presente, teniendo como rasgos característicos la relación de la toponimia con las características del lugar y fundamen-talmente de sus riquezas naturales, no fueron arbitrarios por ejemplo los nombres de Karupana (tierra del tabaco), Cumaná (tierra del frijol), guaiquerí (hombres de arpón), así eran de originales los habitantes primigenios de la hoy Venezuela, antes de la llegada de los invasores- conquistadores europeos entre 1494 y 1502, a las costas orientales habitadas por caribes y arawacos. Con la colonización de tierra firme mediante las modalidades de encomiendas y reparti-mientos se afianzó el emplazamiento de minas, haciendas, placeres perlíferos y hatos, y el trabajo obligatorio de los nativos hasta la muerte y la fuga de los indios hacia zonas boscosas y selváticas. Tales sufrimientos eran justificados por los razonamientos meta-filosóficos europeos, que pretendieron considerar a los indígenas como seres sin conciencia, alma ni racionalidad. El sacerdote Bartolomé de las Casas (1474-1566) Obispo de Chiapas, fue de los primeros en avocarse a la protección de las etnias de los territorios americanos, hasta alcanzar el rechazo por Cédulas Reales de esos atropellos. Con posterioridad se introdujo en las colonias el esclavismo ejercido contra los naturales africanos. Esta mano de obra negra esclavizada también formó parte de los antecedentes de la globalización mercantil, y de los acuerdos comerciales entre los traficantes africanos y los esclavistas ingleses, portugueses y españoles.

a) El perfil económico

El desarrollo del territorio en cada una de las provincias estuvo de la mano de los conquistadores y colonizadores españoles, que condujeron paulatinamente desde el mismo siglo XVI una nueva expansión de estas tierras y sus riquezas naturales, estos hechos se articularon al capitalismo mercantil que practicaba el imperio español. Entre 1498 y 1728 las relaciones económicas se desarrollaron entre tierra firme y la península ibérica por diversas modalidades, hasta que se instauraron los monopolios imperiales, el más perfec-cionado de todos fue la Compañía Guipuz-coana con los siguientes propósitos: “1.- Darle a la provincia de Caracas el cauce de su producción hacia España, procurando evitar el descamino hacia el comercio extranjero, que era realizado de manera ilícita, y 2.- Combatir el contrabando que lesionaba directamente a la Real Hacienda” (Acuña, 2001: 53). La Guipuzcoana derivó en un ente de explotación y esquilma de los productores nacionales; y sus procedimientos modelaron un tipo de comercio monopólico y especulativo. Sin embargo, ocurrieron insurrecciones nativas de productores y comerciantes; “...en este caso la de Andresote en el Valle de Yaracuy (1730-1733), (..) la de los vecinos de San Felipe 1740-1741 (..) y la insurgencia de Juan Francisco de León contra la referida Guipuzcoana (1749-1752)” (Rodríguez: 2001: 9); conflictos en ocasiones fomentados por intereses mercantiles ingleses, franceses y holandeses.

Otra incidencia particular que llegó a estas tierras se refiere a las ideas de la ilustración y de los enciclopedistas franceses, las cuales fueron de la mano de las concepciones liberales burguesas en Europa que promovieron movimientos nacionalistas e independentistas en América y en Venezuela (1810-1821). Estos hechos se enlazaron con intentos posteriores de conformar una vasta nación americana con las pequeñas repúblicas al sur del río Bravo, siendo la más original la iniciativa del Libertador Simón Bolívar con el proyecto político de la Gran Colombia (1817) y la convocatoria al Congreso de Panamá (1826), propuestas que no se concretaron pasado el tiempo. Nuevas tentativas siguieron con posterioridad (Ver Cuadro Nº 1); y luego se organizaron foros continentales para tratar los asuntos de integración en América Latina y el Caribe, que intentaron romper con el cerco económico y político impuesto por los sectores capitalistas europeos y norte-americanos9.

“Culminada la independencia política, la recuperación económica fue lenta en vista que se produjeron crisis capitalistas mundiales en 1825-1826, 1837, 1840 y 1844, con la baja de los precios de los productos de exportación, influenciada por el “liberalismo manchesteriano”10 (Viera, 1999: 5); un ejemplo de esa influencia se verifica con la actuación de los bancos extranjeros en Venezuela, con sus prácticas de usura y de embargos, que empobrecieron aún más a los productores nativos. El hecho más trascendental que muestra las vinculaciones económicas internacionales se verifica con la prosperidad de la producción agrícola en el último tercio del siglo XIX, coyuntura que acercó a Venezuela “...con las islas caribeñas Trinidad, Saint Thomas, Martinica, Guadalupe, Granada, etc” (Velásquez, 2003: 53); de allí sobresalieron los vínculos con Saint Thomas como un ejemplo de esa edad dorada agrícola exportadora, hasta que los “grandes cacaos” negociaron en forma directa con Europa. Pertenece a esta etapa la consolidación de los enclaves económicos entre 1880 a 1929 de Maracaibo, Valencia-Puerto Cabello, La Guaira, Carúpano y Ciudad Bolívar, como centros urbanos que captaron inversiones foráneas (Ver Cuadro N° 2), que recibieron el impacto del modernismo de la época y la gestión de los gobiernos de apoyar a esos centros productivos. Las inversiones extranjeras estaban focalizadas hacia los sectores productivos e institucionales más dinámicos dentro de esa coyuntura histórica. En esa etapa las ciudades ricas de Venezuela se colocaron a la par modernista de las “city” europeas (Londres, Paris, Madrid, Ámsterdam, etc). Resultó admirable en esa época el funcionamiento de los ferrocarriles, los tranvías, el cable telegráfico, el teléfono, el alumbrado eléctrico, las obras civiles de servicios (acueductos, iluminación a gas), los cinematógrafos, la ventilación mecánica, etc. Ciudades que también gozaron de casas comerciales, de movimientos migratorios y de consulados extranjeros vinculados al modelo económico.

Hay que destacar la acción de los diferentes gobiernos venezolanos entre 1870 y 1902 que continuaron su endeudamiento hasta ocurrir el penoso bloqueo por parte de los buques de países europeos (Inglaterra, Italia y Alemania) a las costas y puertos venezolanos en 1903; detenidos por la “Doctrina Monroe”11 como estrategia del gobierno de EE. UU que dejó en claro ante sus socios europeos, que América Latina era su “patio trasero”, en el nuevo reparto global del mundo.
La explotación de los hidrocarburos se convierte en el punto de partida para las articulaciones del Estado a los grandes centros capitalistas, siendo incorporado a un modelo impuesto por empresas transnacionales de EE. UU, Holanda, Inglaterra y Francia que invirtieron en petróleo, gas, asfalto y refinados. Luego, la crisis económica del sistema capitalista mundial que se inició en 1929 y se prolongó por varios años más, obligó al gobierno en 1933 a tomar la decisión centralista de dolarizar la economía; cuyas consecuencias no se hicieron esperar con el derrumbe definitivo de los circuitos agroexpotadores12 más importantes de Venezuela. Con posterioridad, la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y la explotación masiva del petróleo ofrecieron el puntillazo, que encaminó la decadencia económica de los pueblos y territorios basados en la agricultura agroexportadora.

b) El perfil cultural

De la etapa que se abre en 1914 y que se consolidó en años posteriores, fue determinante una orientación social y cultural del mismo, en razón de los valores y principios considerados como rectores de la sociedad, a esa realidad se le denominó la “cultura del petróleo”, la cual se expandió en el territorio nacional, según las investigaciones del Dr. Rodolfo Quintero. Con una destacada modernización de las ciudades, la orientación mediática, los cambios en los hábitos alimenticios y la copia de modelos culturales de gusto y confort promovidos por la publicidad, como una referencia de la adaptación a los modelos importados. Al mismo tiempo que crecieron los medios de masas con apoyo foráneo, con la televisión y la radio copiando los patrones de consumo extranacionales.
El aspecto que más impresiona en la industria cultural es el fenómeno de la desaparición de los cines de pueblos y de zonas populares de las ciudades, ocurrida entre 1978-1999; con el auge de los negocios de VHS, CD, MP3 y DVD que desplazaron a los cines convencionales; al mismo tiempo que obligaron a la transformación o fusión de las cadenas tradicionales Blancica, Cines Unidos, Cinex y Circuito Radonsky; mientras del cine nacional tan solo recibimos la producción de una que otra película; y las realizaciones cine-matográficas viejas sólo se encuentran en anaqueles de las cinematecas de las universidades y los centros culturales. Apenas en el año 2006 el gobierno nacional construyó un centro público para la filmación de películas y cortometrajes, se aspira para 2007 los primeros productos..

c) El perfil dinamizador del Estado

Dentro de los auspicios que se abrieron con la Constitución Nacional de 1961; confluyeron dos tendencias, por una parte la acentuación del capitalismo de Estado y del proceso de sustitución de importaciones; y por la otra las pretensiones desarrollistas estatales, perfil que continuó con la gestión iniciada dentro del modelo de democracia representativa (1959); acción influenciada por los partidos de masas y su liderazgo más emblemáticos (años sesenta al ochenta del siglo XX) tanto de tendencias socialdemócratas13 con Acción Democrática y sus aliados, y las fuerzas democratacristianas con el social-cristiano COPEI y sus socios guberna-mentales. Fueron los tiempos de un Estado que avanzó con el influjo de la renta petrolera y dejó su impronta de actuación particular entre 1974-1988 con toda una estrategia de inversión en infraestructura civil, comunicaciones, servicios, infraestructura ligada a la producción; y los aportes públicos en ciencia, seguridad, protección, deporte y recreación, etc.

La crisis económica del país obligó a los líderes políticos a ejecutar una programación macroeconómica. Los planes de ajuste que se implementaron en 1983, 1989 y 1996, impuestos por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Club de Bancos Acreedores, equilibraron momentá-neamente los índices macroeconómicos, re-establecieron la confianza de los inversionistas extranjeros y de las agencias multilaterales, pero con la obligación para los gobiernos de una desvalorización monetaria, el desman-telamiento del patrimonio industrial público; y la venta de las empresas nacionales a emporios transnacionales (Ver Cuadro N° 3). Así pasaron a manos extranjeras industrias como SIDOR, Vencemos, Vencerámica, las empresas de servicios relevantes (VIASA, CANTV, Aeropostal, Electricidad de Caracas, etc.) y los bancos de tradición y potencia financiera (Venezuela, Provincial, Caracas, Consolidado, etc), con una participación minoritaria del capital nacional (Ver Cuadro N° 4); hechos que nos hicieron más dependientes del capital globalizado mundial. Es tal la dominación que el consumo primario y secundario de la población está controlado por grupos y cadenas económicas extranjeras como Makro, Éxito y CADA (Ver Cuadro N° 5). Este modelo dejó un ambiente económico de desnacionalización, mayor dependencia productiva, fuga de la riqueza (tal como ocurrió en los años 1982-1988, 1993-1995) y la dependencia de las importaciones (economía de puertos).

Conviene señalar que los capitales públicos y privados venezolanos han penetrado otras latitudes, unos con mayores éxitos que otros. En esa estrategia avanzaron con fortaleza PDVSA, Grupo Polar, Organización Diego Cisneros, Electricidad de Caracas, Van Dam, Alfonzo Rivas Cía, entre otros; y se detecta a su vez la entrada al mercado extranjero de franquicias venezolanas de alimentos que se expanden por América y Europa; al mismo tiempo fracasaron en su expansión internacional corporaciones como CORIMON, Grupo Mendoza y Venepal, ya que se incorporaron a negocios de riesgo en momentos de la crisis económica, de devaluación del bolívar y la desvalorización de los montos accionarios nacionales.

VI.- LA GLOBALIZACION AL INICIO DEL SIGLO XXI VENEZOLANO

1.- Ámbito Económico

En este momento histórico el globalismo económico tiene un nuevo actor relevante, la Organización Mundial de Comercio (OMDC) con sus disposiciones anticompetencia y de flexibilización de los aranceles; en ese contexto los intereses del país están a merced de los ataques de las empresas norteamericanas, que se aferran al proteccionismo, motivo por el cual los negocios nacionales reciben con frecuencia sanciones y amenazas. En años recientes se aplicaron normas contra las exportaciones de atún, orimulsión, acero, aluminio y alimentos procesados, tal y como ocurrió en el 2001 con un intento de boicot a la venta de petróleo en EE. UU. Sin embargo, en Venezuela los bajos aranceles y la libertad de comercio aúpan que entren con escaso control todo tipo de productos, que afectan la industria nacional.

Merece una reflexión aparte, la situación de Venezuela en la Comunidad Andina de Naciones (antiguo Pacto Andino), con actitudes incoherentes de violación de convenios para proteger a las industrias locales o de retardar la firma de acuerdos, donde quedaban en minusvalía los intereses venezolanos, ejemplo el pase libre de las gandolas colombianas y las cuotas de azúcar (1999-2001). En ambas situaciones, el país fue sancionado por incumplir con convenios ya refrendados. Por la acumulación de desventajas y la firma del TLC Colombia-EE UU el gobierno nacional decidió su salida de la CAN en el año 2006.

Otro aspecto relevante se refiere a los intereses del capitalismo global y del gobierno norteamericano de crear la Alianza de Libre Comercio para las Américas (ALCA) a la cual se oponen los sectores oficiales en Venezuela, “...cuyo gobierno ha instalado algunas señales que expresan una resistencia al proyecto hegemónico del ALCA, entre las que se destacan las observaciones al documento final de la Tercera Cumbre de Presidentes de América 2001” (Gambina, 2003: 204). Al plan ALCA se antepone desde el año 2004 la propuesta de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), como programación alternativa e integradora de los intereses latinoamericanos y caribeños, frente al control que ejercen los monopolios de EE. UU. El ALBA es una acción global nacida de naciones subordinadas hasta ahora, pero aún le falta mucho por recorrer como proyecto de integración subregional.

La otra acción pública para enfrentar al ALCA se verifica con la estrategia nacional de una “diplomacia petrolera” de orientación global, destacan: el acuerdo con las naciones de Centroamérica y el Caribe y la creación de “PETROCARIBE, la reactivación y expansión de las refinerías de Kingston (Jamaica), Cienfuegos (Cuba), Abreu De Lima (Brasil) y La Teja (Uruguay)” (PDVSA, 2005: 48-49) y la fundación de la empresa de transporte marítimo TRANSALBA; y casi en forma simultánea la ejecución de diversos planes petroleros y gasíferos en el país14 con su respectiva inversión extranjera de las empresas Chevron-Texaco, Gazprom, Lukoil, Qatar Petroleum, Petropars, PETROBRAS y Statoil, para el periodo 2005-2015, dentro de un plan denominado Siembra Petrolera 2005-203015. La construcción del Gasoducto Venezuela- Colombia (Antonio Ricaurte) y del Gasoducto del Sur hacia Brasil y Argentina. De ampliarse estos proyectos estaríamos ofreciendo una mayor cobertura de la mundialización petrolera venezolana; es decir, ese globalismo traería beneficios para el país y otras naciones latinoamericanas16.

En un contexto reciente (1999-2004), el gobierno del Presidente de la República TC (r ) Hugo Chávez se acercó al Mercado Común del Sur (MERCOSUR), y consiguió su entrada como Estado Observador (2004); status que superó con su reconocimiento de Estado Asociado en diciembre de 2005; y Estado Miembro en junio de 2006 con el goce a plenitud de deberes y derechos. Esa acción pública recibió las críticas emitidas por los industriales, los grandes productores agrícolas y los economistas de perfil proteccionista, que calificaron este acto como un apresuramiento oficial y que no valoró la fortaleza tecnológica del país con respecto a las economías de escala de Argentina y Brasil.

Un hito de importancia para romper el cerco de dependencia económica global por parte del gobierno (1999-2006), se refleja con las acciones oficiales para diversificar las exportaciones, al mismo tiempo que se ampliaron las fuentes de importaciones. Esto se refleja con la firma de los tratados comerciales con Irán, China Popular, India, Rusia, España, Estados africanos, e Indonesia y Malasia, los acuerdos económicos con Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay, Ecuador y Cuba; y las Ruedas de Negocios impulsadas por los ministerios de Producción y Comercio, de Estado para la Integración y el Comercio Exterior, y de Industrias Ligeras y Comercio17.

2.-Ámbito científico y de las telecomunicaciones

Venezuela por su dependencia tecnológica asume como deberes las imposiciones derivadas de los tratados comerciales internacionales, con beneficios para las empresas y conglomerados científicos extranjeros. La muestra más clara la tenemos con las industrias de las comunicaciones satelitales que controlan en forma monopólica el mercado e impiden que avancen las inventivas nacionales, paralelo a una débil inversión privada en tecnologías de punta, necesarias para avanzar en la autodeterminación económica. Nuestra dependencia llega a tal punto que el gobierno nacional contrató con la República de China la construcción de un satélite de telecomunicaciones con una inversión de 500 millones de dólares, el cual entrará en funcionamiento a comienzos del año 2008.

En ese ambiente de dependencia científica, las patentes son impuestas en cuanto a productos químicos, componentes electrónicos, programas cibernéticos, y procesamiento de alimentos y de telecomunicaciones. Asimismo, en el área farmacéutica desaparecieron en forma progresiva los laboratorios nacionales por las imposiciones de las transnacionales norteamericanas y europeas, con el agregado de la entrada al país de productos médicos que llegan de contrabando de Hong Kong, Taiwán, China, Colombia, etc.

Apenas con la Constitución Nacional (1999) se indica la importancia del área científica y se rescata la promoción de las tecnologías nativas. Igualmente es de reconocer la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, la reactivación de las fundaciones de ciencia y tecnología en los estados, la construcción masiva de infocentros, el apoyo al Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología, la migración de los programas públicos al sistema de software libre en paralelo al proyecto de Ley del Infogobierno, la realización de la I Feria de Ciencia (diciembre 2005) y la Expoferia Universitaria (febrero 2006). Sin dejar de considerar la actitud pública con la aprobación de la Ley para el Control de la Industria Electrónica; y la promoción de la Misión Ciencia que permitirá subsidiar los estudios de postgrado a 2.101 venezolanos en 2006.pero aún estamos lejos de alcanzar un potencial tecnológico que sea capaz de incorporarse a los planes científicos globales, a la par de EE.UU y Europa, ejemplos los robots Spirit y Oportunity hacia Marte, el trabajo telescópico para detectar tres expoplanetas, el Proyecto Constelation para instalar bases en la Luna, la sonda Cassini lanzada hacia la luna Titán de Júpiter y el lanzamiento desde la sonda Deep Impact de un proyectil hacia el cometa Tempel 118, por solo mencionar algunos planes de punta.

Todo el atraso tecnológico nos impide ofrecer alternativas frente a la sociedad del conocimiento del mundo globalizado, por lo que parte del recurso humano migra desde Venezuela para EE. UU, Canadá y Europa, a este movimiento migratorio se le denomina “fuga de cerebros”; y en particular corresponde a una cifra incuantificable de venezolanos que en las áreas de medicina, ingeniería, ciencias naturales, etc, migran tras el incentivo económico, el reconocimiento científico y social, y la posibilidad de mantener su actualización técnica; con el beneplácito y la acción gansteril de agencias internacionales que se lucran con el comercio de esos recursos humanos a través de programas universitarios.

3.- Ámbito cultural-mediático

La situación de Venezuela en este comienzo del siglo XXI, no se ha modificado aún con respecto a su dependencia de la industria cultural norteamericana y europea; continuamos importando paquetes culturales de los centros monopólicos capitalistas. Apenas se percibe una protección limitada del patrimonio nacional desde el año 2000 con: a. La entrada en vigencia de la Constitución Nacional; b-La creación del Ministerio de Cultura; c- La promoción del control público y colectivo de la programación de los medios de radio y televisión con la aplicación de la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión (2005); d- La Fundación de TELESUR (Televisora del Sur) para la difusión de información alternativa hacia Latinoamérica; e- El lanzamiento del Programa Misión Cultura con la finalidad de formar al personal del medio (31.623 activadores) y para promocionar las tradiciones de cada estado y municipio del país, y f) Rescate de las cinematecas regionales 2006-2007, con una inversión de Bs. 500 millones. Esas propuestas apuntan hacia una acción combinada Estado- Sociedad con el diseño de un modelo compartido de gestión, que modifique a futuro nuestra dependencia del mundo global.

En el caso de la industria discográfica la misma responde a las pautas de los emporios transnacionales EMI, Sony, Universal y Warner Music y de monopolios nacionales conectados a las plantas de televisión; y en menor escala actúan pequeñas empresas culturales con escasas posibilidades de difusión en el gran mercado cautivo. Modelo que no se diferencia en desigualdad cuando analizamos a la industria cinematográfica y las películas provenientes de Hollywood y del celuloide europeo que inundan las pantallas locales con limitada participación de los largometrajes y cortometrajes nacionales; sólo en el año 2005 sobresalieron las películas Secuestro Expres y El Caracazo; y en el primer semestre de 2006 se estrenaron Tocar y Luchar, Maroa, Francisco de Miranda y Habana Havana.

4.- Ámbito Político

Desde finales de la década de los noventa del siglo XX el país vive un nuevo proceso de antagonismo entre los intentos de soberanía y los intereses de agentes nacionales y extranjeros con la orientación de incrementar la dependencia en todos los órdenes. No hay que olvidar la ubicación de Venezuela dentro de la esfera del imperialismo norteamericano, y cualquier vaivén fuera de la democracia representativa y del Estado social de derecho es considerado como una desviación política con “inconfesables” consecuencias.

Somos una entidad territorial-política y administrativa, que apenas se le permite el marco conceptual-ideológico de la Consti-tución Nacional (1999), que deja entrever un avance político, denominado por el gobierno “Socialismo del siglo XXI” (2005), en referencia a las fórmulas avanzadas de la socialdemocracia y de los intentos distribu-tivistas, propuesta que intenta equilibrar los intereses del capital (burguesía) con las demandas del trabajo (trabajadores). Es nuestro actual referente, con un marco de “modernización” del Estado, de reformas políticas dirigidas hacia una participación social aún embrionaria y la aceptación de grupos emergentes de la sociedad civil alternativa19, entre los que destacan las cooperativas, los comités de tierra urbana, los gobiernos comunitarios, etc., y las nuevas estructuras partidistas que tratan de consolidarse. Estamos en una coyuntura de transición sociopolítica promocionada por el Estado que transformará posiblemente la democracia representativa en un sistema de gobierno participativo. Este concepto que tiene rango constitucional señala las implicaciones en el mediano y largo plazo de otorgar poder político a los sectores populares dentro de un proyecto de emancipación social.

VII.- ¿CÓMO QUEDA EL ESTADO SUCRE CON LA GLOBALIZACIÓN?

En los inicios del siglo XX el estado Sucre estuvo vinculado a los circuitos económicos capitalistas con las explotaciones de cacao, café, copra, asfalto y azufre, hasta que esos recursos no fueron de gran rentabilidad y se retiraron los capitales norteamericanos y europeos dejando a su paso la pobreza en muchos pueblos. Después de allí sólo se recibió nueva inversión foránea con el emplazamiento de empresas enlatadoras de productos marinos (1959-1985), la presencia de industrias españolas y japonesas automovilísticas a partir de 1975; el accionar de embarcaciones pesqueras interoceánicas (1974-1988), los centros turísticos en Cumaná y los municipios Bermúdez, Ribero y Arismendi; y las inversiones extranjeras globales en las salinas de Araya (1995-2000).

En tiempos recientes, y sólo a partir de 1990 el ejecutivo nacional decidió a través de LAGOVEN filial de Petróleos de Venezuela SA, el diseño de grandes proyectos de gas (Megaproyectos Cristóbal Colón y Río Caribe) en la plataforma marina al norte de la Península de Paria, para esto se efectuaron preacuerdos con empresas de EE. UU, Europa y Japón, negociaciones que fueron congeladas (1993) en vista de determinarse que no eran rentables esas inversiones, por lo que se dejó en manos del nuevo gobierno (1994-1998) una decisión para reactivar los proyectos, propuesta que no llegó en ningún momento hasta que el ejecutivo nacional entrante (1999) decidió actualizar esa planificación gasífera, con el nombre de Complejo Industrial Gran Mariscal de Ayacucho (CIGMA) que enlaza con los planes petroleros de la Plataforma Deltana (Delta del Orinoco), con nuevas asociaciones extranjeras.

En los comienzos del siglo XXI, tenemos en el estado Sucre determinadas riquezas que ofrecer a los capitales globales, la mayor parte de ellas con la promoción del gobierno central y en menor medida con aportes de la gobernación (exportación de zábila y la pesca artesanal), que corren en paralelo a la propuesta del desarrollo endógeno, la cual tiene seducido a los líderes locales. Poseemos, un inventario limitado de recursos que nos vinculará a los centros capitalistas monopólicos globalizados, destacan.

1.- Gas (asociado y seco20)21 en las costas de la Península de Paria, que será procesado en una planta, que se construirá en las playas de Guiria, municipio Valdez en el Golfo de Paria. Este Plan se denomina Complejo Industrial Gran Mariscal de Ayacucho y sustituye al antiguo Megaproyecto Gasífero Cristóbal Colón, con la construcción de un gasoducto desde Guiria hasta las repúblicas Federativa de Brasil y Argentina.

2.- Puerto de aguas profundas para barcos de gran calado en el Golfo de Cariaco (municipio Cruz Salmerón Acosta), que se conectará con una red ferro-carrilera la cual será el transporte de las empresas que enviarán sus materias primas y sus productos terminados (hierro, bauxita, acero, aluminio, etc.) desde Guayana y al mismo tiempo transportaran caliza desde Sucre.

3.- Activación del lago de asfalto más grande del mundo en la población de Guanoco (municipio Benitez) para su procesamiento en la nueva refinería a construirse en Caripito (estado Monagas).

4.- Reservas de petróleo en el Golfo de Paria (Paria Oeste), que requerirán de una compleja tecnología costa afuera, con posibilidad de acuerdos con la República de Trinidad-Tobago.

5.- Modernización de las salinas de Araya (Municipio Cruz Salmerón Acosta), para incrementar la producción de sal bruta y refinada, con la intervención empresarial europea MTM Group y el apoyo de PDVSA.

6.- Las ricas canteras sucrenses de caliza y piedra picada que sirven para alimentar los hornos siderúrgicos en Guayana, y la industria de la construcción.

PDVSA desde el año 2001 efectúa vínculos con los gerentes públicos estadales, de las alcaldías, los sectores empresariales organizados y los líderes partidistas; además de contactos con entidades educativas y científicas de Sucre para apoyar proyectos locales y viabilizar la presencia petrolera. La Gerencia Costa Afuera de PDVSA ha concretizado diversos programas antes que se inicie la explotación gasífera, donde destacan: instalación de oficinas en la ciudad de Cumaná y en el antiguo aeropuerto de Guiria; asesoría a las alcaldías parianas, financiamiento del asfaltado de la troncal 09 (Cumaná-Guiria) y de subtroncales rurales, apoyo en la lucha contra la palometa peluda, promoción y rescate de la explotación de cacao y coco, centros de acopio y ferreteros para pescadores, donaciones a instituciones educativas y de salud, proyecto de construcción de 200 aulas de preescolar para el año escolar 2005-2006, jornadas científicas, asesoría y financiamiento para cooperativas, apoyo de infraestructura civil y proyectos para puertos y aeropuertos, etc.

En los programas destacan la gobernación de Sucre y cada una de sus dependencias (FONDADES, FUNDESOES, Puertos de Sucre, FUNDES, Fodapemi, etc) y varias alcaldías (Ver Cuadro N° 6), pero tal programación no resulta determinante y previsible del impacto22 que tendrá la presencia petrolera en cuanto a: aumento de la población permanente y flotante, abarrotamiento de los centros hospitalarios, ausencia de mano de obra calificada para ese tipo de tecnología, escasa actualización técnica de las alcaldías, insuficiencia de servicios a una escala industrial como acueductos, cloacas, electrificación y telefonía; deficiencia del aprovisionamiento agroalimentario; insuficiencia en la capacidad portuaria y aeroportuaria, deficiencias en las vías terrestres y la falta de una estrategia comunicacional adecuada para bajar las expectativas por los beneficios que traerán esas explotaciones del capitalismo global.

Con respecto a las posibilidades del puerto de aguas profundas en Manzanillo-Manicuare o en Araya, la red ferrocarrilera desde Guayana, las explotaciones petroleras en el Golfo de Paria, la activación del lago de asfalto de Guanoco y el aprovechamiento de las calizas para su beneficio en Guayana, varias de estas iniciativas, apenas se encuentran a nivel de diseño como proyectos, por lo tanto se desconoce el impacto de los mismos; sólo se han hecho públicas las observaciones de la Sociedad Conservacionista del estado Sucre, Forja de Venezuela, diputados del Consejo Legislativo Regional en su sesión del 8-7-2006, Federación Única de Pescadores del estado Sucre y sectores organizados de Manicuare sobre el Puerto de Aguas Profundas en el Golfo de Cariaco, por las implicaciones negativas que tiene para la pesca artesanal, el turismo local y las granjas acuícolas existentes en la zona; por ahora se espera la respuesta del gobierno nacional, de la gobernación, de los partidos políticos en el poder y de las alcaldías con costas en el golfo.

De las capacidades técnicas locales destaca el perfil sectorizado de universidades nacionales, fundaciones científicas privadas, del Instituto Oceanográfico y de grupos de docentes investigadores de las Escuelas de la Universidad de Oriente, en áreas de “Oceano-grafía, Sismología, Sedimentología, Ecología Marina y Terrestre, etc, y los apoyos logísticos de los reconocidos laboratorios y Buques de Investigación)” (Aparicio, 2006: 13), esto muestra la focalización institucional de los entes y comunidades universitarias, para incorporarse directa o indirectamente a esos proyectos y a la vez puedan ofrecer una alternativa frente a los impactos ecológicos, sociales, económicos, culturales y políticos. Se destaca que apenas en julio de 2006 se definió un Plan 2006-2009 de la Gobernación con respecto a PDVSA y sus aliados comerciales, que establecen algunas metas concretas para frenar las incidencias de las industrias de hidrocarburos en el estado Sucre. Cabe destacar algunas iniciativas industriales de financiamiento público surgidas aparte de los planes petroleros como el aprovecha-miento del gel de zábila (Araya), la planta de procesamiento de cacao (Cumaná), las miniplantas de alimentos concentrados para animales (Ribero, Montes) y el procesado de productos marinos, propuestas limitadas para ka cantidad de potencialidades del estado Sucre ni atractivas para emplear a la mano de obra sin oficio actual, se aspiran los correctivos a esta realidad a partir de 2007.

Debe considerarse que el retraso en presentar una planificación integral resulta improcedente en el desarrollo de las relaciones de Gobernación y Alcaldías con PDVSA, desfase que puede crear un ambiente de incertidumbre en la población, en virtud del imaginario popular y del eje de interés de sectores politizados que perciben a PDVSA como fuente abundante de empleo, cuestión que no es cierta.

En cuanto al perfil de los grandes proyectos de inversión públicos previstos en el estado Sucre se determina un modelo económico global de procesamiento primario de productos naturales, que por omisión no presenta una alternativa de valor agregado efectivo ya que el procesamiento principal y de aprovechamiento industrial se efectuará fuera del estado Sucre. Esto puede traer falsas expectativas en caso que no se ofrezcan alternativas de inversión industrial productiva más allá de materias primas ya reseñadas. Apenas, la gobernación propone algunos proyectos de procesamiento de recursos en la región sucrense. Debemos , por lo tanto alertar para que todas esas inversiones por venir no tengan un impacto negativo en las ricas aguas costeras de nuestros golfos23, de la plataforma continental y del pantano oriental, o dañen la fauna y la flora única (relicta) en algunas zonas sucrenses.

VIII.- CONCLUSIONES

Hay que precisar varios aspectos analizados en esta investigación documental:

a) Venezuela fue incorporada con violencia en el siglo XVI primero el capitalismo mercantil y luego a una economía agroexportadora entre los siglos XVII y primer tercio del siglo XX. b) El estado Sucre y la región Carúpano-Paria (estado Sucre) aportaron sus riquezas agrícolas a la producción y a la exportación, hasta el derrumbe agrario con la dolarización de la economía (1933), culminando el ciclo de la bonanza efímera que depararon los cultivos de coco, cacao, caña y café; por ese motivo la población migró hacia otras regiones del país, perdiendo Sucre su principal recurso la fuerza de trabajo joven.; c) La globalización de finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI es mucho más refinada y sofisticada en su tecnología, paradójicamente centralizada; compleja en decisiones y a la vez sencilla en su dominio comunicacional y telemático; d) En el siglo XXI estamos a merced de las grandes corporaciones, las cuales con su liderazgo económico y político parecen más poderosas que los Estados nacionales. Con su evidente control cultural y personal que se ejerce sobre los individuos a través de las telecomunicaciones y de los equipos telemáticos; e) Desde el año 1999 el ejecutivo nacional desarrolla una serie de acciones para modificar la dependencia económica, política, militar y cultural, y plantear una alternativa frente al corporativismo transnacional, el neoliberalismo y la globalización, con avances y logros, pero los mismos resultan aún insuficientes para vislumbrar una rápida autodeterminación frente al capitalismo global. Apenas la estrategia petrolera se muestra robusta, dinámica y audaz; f) En cuanto al estado Sucre apenas posee para su explotación inmediata abundantes materias primas, con la presencia relevante de yacimientos de gas, sin garantías de su industrialización en la zona, por lo que tendremos un valor agregado limitado sobre esos recursos; g) Existen otros proyectos de hidrocarburos (petróleo y asfalto), mineros (caliza) y de transporte (férreo y marítimo) que también impactarán en la geografía sucrense, pero solo con una trascendencia o impacto económico de los mismos; h) Retraso de la presencia de las instituciones públicas (Gobernación y Alcaldías) y los entes privados en su pronunciamiento e incorporación a la planificación de PDVSA, que equilibre la presencia de las explotaciones del capitalismo global con la realidad social; y anulen el impacto ecológico, social y cultural; i) El modelo de procesamiento de materias primas resulta incompleto y limitado para ofrecer respuestas al desarrollo integral del estado Sucre.

IX.- PROPUESTAS Y DEMANDAS

El modelo de escaso valor agregado sobre las materias primas debe reorientarse, para que una parte valiosa de los productos que sean explotados puedan transformarse en nuestra propia entidad; y sirvan para el emplazamiento de industrias complementarias (en cacao, coco, café, pesca, y raíces y tubérculos), artesanía, cooperativas de producción, explotación industrial del yeso, y la activación del turismo popular dentro de las tesis de desarrollo endógeno, en varios municipios llenos de pobreza.
Queda de parte de la gobernación, de las alcaldías y de los diferentes poderes en el estado diseñar planes que se articulen a la planificación de PDVSA, que en estos momentos promociona proyectos para el estado Sucre en el horizonte cercano del Plan Petrolero 2007-2015; igualmente corresponde a los distintos centros de educación superior: Universidad de Oriente, Universidad Nacional de las Fuerzas Armadas, Universidad Pedagógica Libertador, Universidad Simón Rodríguez, IUTs de Cumaná y Carúpano, y los centros universitarios privados para que a su vez diseñen una planificación en el corto, mediano y largo plazo que se incorpore a la programación nacional que desarrollará esas materias primas sucrenses.

NOTAS

1 Se denominan zonas bisagras a los espacios fronterizos entre dos países que presentan un dinamismo económico, migratorio, político, cultural, etc.

2 Tal es la situación del Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI) que prepararon las grandes empresas transnacionales, a finales de los años noventa del siglo XX.

3 El AMI fue una estrategia de las empresas transnacionales que diseñaron las nuevas reglas del capitalismo global, acción que fue frenada temporalmente por los grupos civiles opuestos a la globalización.

4 Caída o disminución de la influencia de los Estados nacionales, y la mediatización de las sociedades civiles locales y de los partidos políticos de masas.

5 Al estilo de Greenpeace, Amnistía Internacional, Médicos sin Fronteras, Human Rights Watch, etc.

6 Apenas EE. UU, Rusia, China, India, Japón y Francia tienen suficiente capacidad para construir y lanzar satélites al espacio.

7 Cada año entran al mercado nuevos adelantos en las telecomunicaciones y en la informática como los pendrives, el IPod Nano para reproducir música en MP3, el MPEG-4, los PDA (organizadores) del tamaño del juego de barajas, las transmisiones en EVDO para banda ancha inalámbrica, grabadores de DVD en HD, computadoras para invidentes, etc. Además, de servicios como las llamadas gratuitas, audio conferencias, comunidades virtuales, consultas médicas on line, bitácoras digitales.

8 Las tres principales tesis son las de Alex Hrdlicka (asiática); de Paul Rivet (asiática-oceánica) y de Salvador Canals Frau (asiática-oceánica).

9 En el continente americano tenemos más de 400 años con intentos de integración y de articulación, para el fortalecimiento respectivo como naciones, frente a los bloques extra latinoamericanos.

10 Fueron frecuentes los remates de las propiedades a expensas de la banca extranjera, en vista que los ciudadanos no tenían protección sobre los préstamos adquiridos a intereses libres.

11 El presidente de EE. UU James Monroe redactó un documento en el cual rechazó la intervención extranjera en América en particular la europea; al mismo tiempo que se reservó la actuación militar de EE. UU en América.

12 Derivado de la decisión oficial de dolarizar la economía languidecieron los grandes cacaotales de los estados Sucre y Miranda, el café andino, los cueros llaneros, y el caucho y la balatá de las selvas amazónicas venezolanas.

13 Venezuela tuvo en los partidos políticos Acción Democrática, Comunista de Venezuela, Socialcristiano COPEI, Movimiento al Socialismo y Unión Republicana Democrática la expresión de los partidos de masas, que llenaron la vida política (1959-1999), tal y como sucedió en otros países latinoamericanos.

14 La planificación total se denomina Magna Reserva Petrolera que tiene como meta cuantificar las reservas de hidrocarburos; y la modernización y ampliación de la capacidad de refinación y distribución. Se tomará en forma complementaria la inversión social, el desarrollo endógeno y las empresas de producción social.

15 La información de hidrocarburos (petróleo, gas, asfalto y refinados) se recogió en www.pdvsa.com.ve.

16 Destacan los planes conjuntos con Colombia para el Gasoducto de La Goajira (Transcaribeño), los acuerdos con Trinidad para la explotación de la Plataforma Deltana y el Golfo de Paria, el anteproyecto de Gasoducto del Sur hacia Brasil y Argentina, y los convenios técnicos con Bolivia y Ecuador.

17 Los datos de las ejecutorias públicas 1999-2006 son de la página www.gobiernoenlinea.gob.ve.

18 La información científica se recopiló de www.eltiempo.com. ve

19 Segmento de la sociedad civil de origen popular o de sectores medios, pero autónomo de los grupos sociales urbanos tradicionales o con tendencia hegemónica en las grandes ciudades.

20 Se calcula que 90% de las reservas nacionales de gas seco se encuentran en yacimientos marinos al norte de la Península de Paria.

21 El gas seco se emplea como combustible en las plantas termoeléctricas norteamericanas y europeas.

22 Existen informes técnicos de impacto elaborados por empresas privadas y por equipos universitarios, pero los mismos son desconocidos por la población en general.

23 Demandas que ya efectuó la Sociedad Conservacionista del estado Sucre, FORJA de Venezuela, Asociaciones de Pescadores, centros culturales, agrupaciones universitarias y grupos comunitarios.

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