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Anuario Ininco
ISSN 0798-2992 versión impresa

 


Anuario Ininco v.17 n.1 Caracas jun. 2005

 
Como citar este artículo

La Sociedad del Conocimiento en Venezuela. Del dominio comercial al dominio tecnológico y la lucha por la apropiación del conocimiento en la «Sociedad de la Información».

JORGE LUIS BERRIZBEITIA

(Venezuela)

Presidente del Centro Nacional de Tecnologías de Información (CNTI), Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCT). Correo electrónico: jorgeb@cnti.gob.ve Telefax: + 58 212 7718600

RESUMEN

La Sociedad del Conocimiento en Venezuela. Del dominio comercial al dominio tecnológico y la lucha por la apropiación del Conocimiento en la «Sociedad de la Información».

Se nos vende la Sociedad de la Información, desde un punto de vista técnico, como la nueva fórmula para crear una vida con mayor bienestar general. Sin embargo, el origen de nuestras dificultades está en la falta de una mayor articulación entre la sensibilidad social y la productividad económica. Durante muchos años estas dificultades han sido alimentadas por el crecimiento de brechas sociales y económicas, que hoy en día se afectan y acentúan por el componente tecnológico, dando origen a la llamada brecha digital. Sin embargo, a sabiendas que no podemos negar e impedir los avances, la clave para solventar estas dificultades está en profundizar sobre el tema del Conocimiento de las herramientas tecnológicas a utilizar para lograr estos fines, en prepararnos con todos los elementos para apropiarnos de estos conocimientos y tomar el control sobre los procesos que manejan estas herramientas, así como, de ellas mismas. De allí la importancia que el tema sea la Sociedad del Conocimiento, como modelo de participación y cooperación, y no de la simple información, mas asociada a los modelos tradicionales de dominación comercial.

Descriptores: Brecha Digital / Conocimiento / Democracia / Informe MacBride / Sociedad del Conocimiento / Sociedad de la Información / Venezuela.

ABSTRACT

The Knowledge Society in Venezuela. From the commercial dominance to the technological dominance and the struggle for the knowledge appropriation en the «Information Society».

From a technical view, the Information Society is sold as a new formula to create a general well-being in life. However, the origin of our difficulties lies in the lack of a major articulation between the social sense and the economic production. For many years, these difficulties have been nurtured by the growth of social and economic divides that are worsened and accentuated today by technology, which causes the digital divide. Nevertheless, knowing that we cannot deny nor stop that growth, the key to address such difficulties lies in deepening on the knowledge of the technological tools that will be used to achieve these goals, as well as preparing ourselves to own that knowledge and take control of the processes carried on. There is the importance of the Knowledge Society as a model of participation and cooperation, and not just of plain information more and more related to traditional models of commercial dominance.

Key words: Digital divide / Knowledge / Democracy / MacBride Report / Knowledge Society / Information Society / Venezuela.

RÉSUMÉ

La Société de la Connaissance au Venezuela. De la dominance commerciale à la dominance technologique et la lutte pour l’appropriation de la Connaissance dans la «Société de l’Information»

Partant d’un point de vue technique, la Société de l’Information a été vendue comme la nouvelle formule pour créer une vie plaine de bien-être général. Néanmoins, l’origine de nos difficultés est le manque d’une majeure articulation entre la sensibilité sociale et la productivité économique. Pendant beaucoup d’années, ces difficultés ont été alimentées par la croissance de trous sociaux et économiques qui s’aggravent aujourd’hui dû aux technologies, ce qui cause le célèbre «trou digital». Pourtant, en sachant que nous ne pouvons pas nier ou empêcher les avances, la clé pour solutionner ces difficultés c’est travailler profondément sur le thème de la connaissance des outils technologiques. En plus, il faut bien les utiliser pour réaliser ces buts, et connaître les procès avec lesquels nous pouvons contrôler et bien profiter de ces outils. C’est pourquoi le thème de la Société de la Connaissance est si important comme modèle de participation et de coopération, et pas simplement de l’information, qui est plus associé aux modèles traditionaux de dominance commerciale.

Mots clés: Trou digital / Connaissance / Démocratie / Rapport MacBride / Société de la Connaissance / Société de l’Information / Venezuela.

RESUMO

A sociedade do Conhecimento na Venezuela. Do domínio comercial ao domínio tecnológico e a luta pela apropriação do Conhecimento na «Sociedade da Informação».

A Sociedade da Informação, desde um ponto de vista técnico, é vendida como a nova fórmula para criar uma vida com maior bem-estar geral. Porém, a origem das nossas dificuldades está na falta de uma maior articulação entre a sensibilidade social e a produtividade econômica. Durante muitos anos estas dificuldades foram fomentadas pelo crescimento de brechas sociais e econômicas que atualmente são afetadas e realçadas pelo componente tecnológico e dá origem à brecha digital. No entanto, como sabemos que não nos podemos negar e impedir os avanços, a chave para solucionar tais dificuldades está em aprofundar sobre o Conhecimento das ferramentas tecnológicas que são usadas para conseguir estes objetivos, em nos preparar com todos os elementos para conhecer e tomar o controle tanto dos processos que conduzem estas ferramentas, bem como das próprias ferramentas. Daí a importância de que o tema seja a Sociedade do Conhecimento, como modelo de participação e cooperação em vez da simples informação, que é mais associada aos modelos tradicionais de dominação comercial.

Descritores: Brecha Digital / Conhecimento / Democracia / Relatório MacBride / Sociedade do Conhecimento / Sociedade da Informação / Venezuela.

Iniciamos el siglo XXI con la esperanza de construir un nuevo piso social, político y tecnológico, con nuevas exigencias para crear una sociedad más justa, participativa, igualitaria y solidaria, donde el desarrollo humano individual y colectivo sea el centro y la razón de existencia de esta sociedad.

Hacia finales de los años setenta, 10 años desde que el hombre pisó la Luna por primera vez, terminaba la guerra de Vietnam, continuaba la guerra fría y con tanto desarrollo provenientes de actividades bélicas y de exploración espacial, las tecnologías, en especial las telecomunicaciones y la informática, se asomaban como elementos que podían variar el entorno de los ciudadanos, pudiendo llegar a condicionar el comportamiento de comunidades, gobiernos y mercados. Escritores de ciencia ficción, futurólogos, científicos, investigadores y desarrolladores, trabajaban en conjunto con pensadores sociales para hacer conjeturas sobre los riesgos y las oportunidades provenientes del uso de estas tecnologías.

Todos coinciden en las enormes oportunidades que estas nuevas tecnologías ofrecen al simple individuo, para hacerlo con mayor poder de participación e inclusión dentro de una nueva sociedad que está apareciendo y que promete transformar la manera como interaccionamos entre nosotros y con el medio externo. Por otro lado, la tecnología en sí se nos presenta de manera abrumadora, avasallante, con un despliegue continuo de nuevos dispositivos dignos de películas de ciencia ficción que se sustituyen día tras día, peleándose por espacios de mercado, haciendo eco de la evolución de Darwin en temas como la supervivencia de más apto, la mejoras de la especie y la adaptabilidad al medio.

Ante todo esto nos sentimos muchas veces cohibidos y hasta amenazados por esta carrera «armamentista» y desenfrenada que la tecnología viene recorriendo desde hace varios años. Sin embargo, comprendemos que esta situación parece inevitable, tenemos que montarnos en ese autobús tecnológico, que bien equipado y con grandes promesas parece conducirnos a ese modelo de sociedad más incluyente, justa y participativa, aun cuando reconocemos de sus riesgos, asociados ciertamente a la enorme dependencia que estamos generando y que nos hace vislumbrar una «sociedad subordinada a los chips, cables y computadoras»1.

¿SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN O DEL CONOCIMIENTO?

Ningún país se ha desarrollado sin haber utilizado a la ciencia y la tecnología como base y soporte de su desarrollo. Estas se encuentran presentes como elementos asociativos de la sociedad y su cultura. En los últimos veinte años el desarrollo de la ciencia y la tecnología ha estado marcado por la aparición y crecimiento de nuevas tecnologías en los campos de la electrónica, la biología y la mecánica, entre otras. Paradójicamente, la famosa frase de Carl Sagan, «Vivimos en una sociedad profundamente dependiente de la ciencia y la tecnología y en la que nadie sabe nada de estos temas, todo ello constituye una fórmula segura para el desastre» nos alerta sobre los riesgos del crecimiento tecnológico, pues, si bien representa una posibilidad de generar bienestar, la excesiva dependencia pasiva crea patrones de dominación y alienación que pueden resultar fatales para la sociedad. Todo este crecimiento tecnológico ha sido posible gracias al apoyo recibido de unas tecnologías transversales a las demás, que permiten acercar y compartir ese saber necesario para apropiarse del conocimiento tecnológico y científico, y así, tal vez evitar el desastre profetizado por Sagan: las tecnologías de información, las cuales hacen su aparición, como las herramientas para la posible solución a este desastre, con un crecimiento acelerado que presiona la obtención de avances en otros campos gracias al incremento en la capacidad de procesar, almacenar, distribuir y compartir la información; utilizando conceptos de redes que son comúnmente empleados, por la ciencia y en el amplio contexto de la sociedad.

Por otro, lado las tecnologías van cambiando nuestros modelos de pensamiento, de tal forma que hoy en día conceptos como la lógica difusa, la ingeniería de software a tiempo «Just in Time»2, la prospectiva científica y tecnológica, entre otros, ya forman parte de nuestro modelos de raciocinio y de cómo enfrentar las decisiones. Para prepararnos como sociedad venezolana ante este enorme compromiso que tenemos adelante, debemos pensar en cuatro elementos fundamentales que deben ser desarrollados a fin de insertarnos adecuadamente en la sociedad de la información: la preparación de nuestra gente, el establecimiento de una plataforma tecnológica adecuada, la mejora en la manera de como hacemos las cosas y el marco legal que permita y promueva todo lo anterior.

Revisando y evaluando estos temas encontramos el elemento que nos señala, mas allá de Qué es lo que queremos conseguir, el Cómo queremos lograrlo, nos referimos al Conocimiento, que se esconde detrás de todas estas nuevas ideas transformadoras, con un alto ingrediente tecnológico. Encontramos en este elemento la clave de un verdadero desarrollo libre y soberano, pues sabemos que aunque la tecnología es prometedora en crear oportunidades de inclusión, abre nuevos espacios para aumentar la dominación, basada fundamentalmente en la falta del dominio del conocimiento, que al igual que en aspectos comerciales, nos diferencia a los países y a las sociedades. Es por ello, que al hablar de Brecha Digital, debemos entender que ésta no es sino una de otras tantas brechas sociales, económicas, del conocimiento, de la comunicación, alimentarias, entre otras; que han venido afectando a nuestras sociedades, diferenciado a los países en temas de su dominio y control sobre otros. Tal vez por ello, deberíamos hablar de que nuestras sociedades deben transitar hacia construir una Sociedad del Conocimiento, pues es allí en el Conocimiento, donde radica realmente el valor diferencial que le dará a las comunidades la capacidad de crecer y desarrollarse fortaleciendo sus capacidades y aprovechando sus potencialidades.

Los gobiernos, en particular aquellos de nuestros países latinoamericanos, deben ser a la vez agresivos y precavidos ante esta realidad. Las aplicaciones que compramos en esta nueva sociedad, como el Gobierno Electrónico serán exitosas desde todo punto de vista cuando aquellos que la manejan posean el dominio y control sobre sus herramientas y se sientan seguras de ellas. Tradicionalmente la relación entre gobierno y ciudadano ha sido manejada por una burocracia que independiente de sus fallas evidentes, ineficiencia funcional, e ineficacia en resultados, ha dado cierto nivel de seguridad a ambos actores, por cuanto ella en si misma no es controlada por ninguno. Situación que difiere notablemente cuando esta nueva sociedad pretende substituirla con tecnología y nuevos procesos para hacerla mas eficiente y eficaz, lo cual no hay duda en que esto es posible, pero cuidado, ¿Quien controla la tecnología? ¿Es suficientemente segura? Los riesgos, aunque son previsibles y resolubles, deben ser considerados seriamente para efectos de garantizar la soberanía de los estados y la contraloría social de las comunidades. La clave nuevamente está en profundizar sobre el tema del conocimiento de las herramientas tecnológicas a utilizar para lograr estos fines, en prepararnos con todos los elementos para apropiarnos de estos conocimientos y tomar el control sobre los procesos que manejan estas herramientas, así como, de ellas mismas.

EL CONOCIMIENTO Y LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

Cuando hablamos de la construcción o del tránsito de nuestros países hacia esta nueva sociedad basada en el Conocimiento, entendemos que manejar el Conocimiento es el elemento fundamental y diferenciador para el crecimiento social.

Sin embargo, también entendemos que nos es suficiente manejar el Conocimiento, tal vez generado por otros, sino entrar en un proceso de Apropiación del Conocimiento, que es un tema reconocido internacionalmente como prioritario en ese desarrollo y crecimiento, sobre todo en los aspectos sociales.

De la misma manera, reconocemos en las nuevas tecnologías, a las herramientas habilitadoras que determinan los nuevos paradigmas en el tránsito hacia esta Sociedad del Conocimiento.

Y por ende resulta evidente pensar que el Conocimiento de las propias tecnologías es indispensable si queremos tener el control de la habilitación tecnológica. El acceso al Conocimiento de las tecnologías es fundamental.

No preguntamos entonces, ¿Cómo construir una Sociedad del Conocimiento en donde se impide el acceso al conocimiento de las propias herramientas que habilitan su construcción?

Esta lucha generacional entre dos corrientes de promoción del conocimiento, ya sea éste, no libre o libre, promete grandes debates, pues aunque sabemos que la tendencia al uso de este último es innegable, aún no tenemos resuelto temas vitales para su apropiación y que tienen relación más con las culturas societales y las responsabilidades tecnológicas hacia terceros, y no con la propia esencia o bondades de la tecnología.

PROMESAS

Detrás de las promesas y ofrecimientos de la Sociedad de la Información existe una dura realidad, la posibilidad de crear una sociedad donde los parámetros de dominio y control permanecen pero bajo una modalidad diferente, como siempre basado en quien posee el conocimiento, pero ahora de manera mucho más masiva y eventualmente más dañina a los efectos de la construcción de una sociedad centrada en el desarrollo humano, con las consideraciones de libertad plena, participación, inclusión, libre de selección y determinación.

Esto ocurre generalmente, debido a que, los líderes que moderan las discusiones del tema de la Sociedad de la Información, mantienen muchas veces posiciones sesgadas por una visión tecnológica, que esta signada por sus avances y las enormes posibilidades que ellas ofrecen. Esta situación, muchas veces ciega nuestra visión y aunque comprendemos la importancia de los temas sociales involucrados no los manejamos con la real trascendencia que se requiere, en particular en nuestros países. Desde finales de los años setenta, con las discusiones en la UNESCO sobre el tema de la creación de un nuevo orden para las comunicaciones y la información, y con la presentación del informe MacBride como resultado de las mismas; se vislumbran ya, posiciones de dominio que no están dispuestas a perder sus privilegios, y más aún, la posibilidad de creación de nuevos espacios donde estas mismas posiciones pueden consolidarse de manera mucho más masiva.

De la historia aprendemos que el desarrollo científico y tecnológico asociado a la producción de bienestar en la sociedad, en la mayoría de los casos, trae consigo un modelo que aumenta la dependencia de los consumidores de estas tecnologías, desarrollando y potenciando nuevos esquemas de mercados neoliberales, llegando incluso en casos extremos, a generar problemas de alienación social dentro de las comunidades afectadas.

Luego de los resultados vistos durante la primera fase sobre la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, y en particular luego de la reunión en Ginebra en el 2003, Venezuela entra a formar parte de los países que se consolidan con grandes esfuerzos para resolver sus dificultades sociales y económicas, y en particular, comienzan a sentirse los efectos de políticas implantadas en años anteriores. El origen de estas dificultades está en la falta de una mayor articulación entre la sensibilidad social y la productividad económica. Durante muchos años estas dificultades han sido alimentadas por el crecimiento de brechas sociales y económicas, que hoy en día se afectan y acentúan por el componente tecnológico, dando origen a la llamada brecha digital.

POLÍTICAS DEL ESTADO

Desde el mismo ámbito del manejo de las tecnologías, incluyendo toda su área de influencia, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece en sus preceptos, Artículo 110, «El Estado reconocerá el interés público de la ciencia, la tecnología, el conocimiento, la innovación y sus aplicaciones y los servicios de información necesarios por ser instrumentos fundamentales para el desarrollo económico, social y político del país, así como para la seguridad y soberanía nacional (…)». En repuesta a este marco constitucional, el Estado ha venido promoviendo de manera constante un desarrollo del sector de las tecnologías de información y comunicación, basándose en la democratización del acceso al conocimiento por medio de estas tecnologías, su contribución a la modernización del país, la creciente necesidad de formación, la investigación y desarrollo, entre otras.

En este campo de acciones, se crea en el año 2000, el Plan Nacional de Tecnologías de Información, que establece como misión, el desarrollo de estrategias, políticas, planes, programas y normas, de manera coordinada y articulada entre los órganos del poder público y el sector privado, que permitan la inversión, desarrollo y consolidación de las tecnologías en todos los ámbitos del Estado y la Sociedad.

Como parte de la materialización de este Plan, diversas iniciativas gubernamentales en el campo del uso y desarrollo de las tecnologías de información han venido contribuyendo con las políticas de inclusión y participación social que se adelantan.

¿QUÉ ESTÁ SUCEDIENDO EN VENEZUELA?

El desarrollo de las tecnologías de información es una competencia que asume con seriedad y responsabilidad el Ministerio de Ciencia y Tecnología3, con una clara visión de dos focos en los cuales centrar las tecnologías de información, la primera es el uso dentro del gobierno, que debe manejar las políticas, consultorías, apoyo a los diversos sectores del Estado, establecer mecanismos de cooperación entre ellos para facilitar la gestión de la investigación e innovación de estas tecnologías y también la formación del talento humano; y por la otra el foco hacia la sociedad, componente fundamental para apoyar los procesos de cambio, incluyendo el cambio cultural tecnológico requerido. Una visión hacia la sociedad enfocada hacia la promoción de estas tecnologías, hacia la elaboración de proyectos en los cuales la participación social sea fundamental, acercando estas tecnologías a la sociedad, como elemento que apoye y facilite su desarrollo.

Si queremos hacer una evaluación del comportamiento del desarrollo de la Sociedad del Conocimiento en Venezuela, convendría citar a Iraset Páez Urdaneta en su libro «Información para el Progreso de América Latina» de 19904, cuando revelaba algunos problemas que se debían abordar para materializar un plan articulado al tema de la información y los servicios, se mostraba, entre otros: la carencia de una política para el sector nacional de la información, la carencia de un legislación actualizada, el inadecuado financiamiento, la falta de planificación, la gestión deficiente de los recursos de información del gobierno, la infraestructura telecomunicacional ineficiente, la inexistencia de una agencia para coordinar acciones del gobierno en el sector de información.

Con respecto a la «carencia de una política para el sector nacional de la información», desde el año 1999 se dan pasos importantes, que inician con la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, el cual asume la rectoría en materia de Tecnologías de información en el Estado, años más tarde se crea el Ministerio de la Comunicación e Información, en el año 2000 se emite el Decreto 825 que establece la Internet como política prioritaria del Estado Venezolano5, especificando políticas claras sobre la modernización del Estado bajo la figura del Gobierno Electrónico, los servicios y la participación del ciudadano, los contenidos en educación, ciencia y tecnología, los servicios de telecomunicaciones, entre otros. Adicionalmente, el mismo año 2000, se promueven por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) y el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCT), los planes nacionales de telecomunicaciones y de tecnologías de información6, cuyos contenidos establecen para ese momento lo que sería la visión de trabajo del Gobierno durante lo próximos años en el área.

La «carencia de un legislación actualizada» en la materia, es algo que este Gobierno ha tomado muy en serio desde sus inicios, en la misma Constitución de la República Bolivariana de Venezuela7 se recoge en varios de su artículos aspectos que abrirán los espacios legislativos para poder contar con un marco jurídico moderno y acorde a los cambios y necesidades que se imponen con la incorporación de las nuevas tecnologías. Podemos mencionar, lo referido en el artículo 110, con respecto al conocimiento y los servicios de información, en el artículo 108, con reelección a la garantía de servicios de redes de bibliotecas, informáticas y el acceso universal a la información, o en el artículo 60, cuando toma en cuenta las previsiones que se deben tomar con relación al uso inadecuado de la tecnología y la protección de la privacidad. Estas innovaciones jurídicas, marcaron las premisas para la creación y el desarrollo de una cantidad de leyes, tales como, La Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación, La Ley de Telecomunicaciones, La Ley de Mensajes de Datos y Firmas Electrónicas, La Ley de Delitos Informáticos8, entre otras, donde las tecnologías de información aparecen para complementar el adecuado marco jurídico que contribuirá con la transformación del Estado. En estos momentos está en discusión en la Asamblea Nacional, un Proyecto de Ley de Tecnologías de Información, con la cual se dará la base legal a la infoestructura del Estado en materia de sistemas de información, asociados al uso de tecnologías abiertas, base de un Gobierno Electrónico y Sociedad en Línea, independiente y soberana. De esta manera, tendremos un Estado más eficiente y transparente, y con una mayor eficacia en la prestación de los servicios incorporando a un ciudadano participativo que actúa como receptor, pero además como contralor social de la gestión de los servicios que recibe. De la misma manera, abre ventanas al desarrollo de un nuevo modelo u orden nacional para la información, muy al estilo MacBride, con la incorporación y desarrollo de emisoras comunitarias de radio y televisión, medios alternativos, promoción de tecnologías convergentes y la consolidación de una red servicios de comunicación del Estado en esta materia.

El inadecuado financiamiento, es otro de los puntos donde se ha centrado la atención, sobre todo, asignando en sus agendas de desarrollo, fondos públicos para realizar proyectos donde igualmente participen privados para la promoción del sector. Por otro lado, las políticas de desarrollo, basadas en el apoyo a emprendedores, microempresarios, las nuevas cooperativas de base tecnológica, e incluso las propias organizaciones comunitarias, cuentan con programas para obtener recursos, como el Fondo para la Pequeña y Mediana Empresa, el Banco para el Desarrollo Económico y Social9, Fondos de FIDES y LAES, entre otros, y acompañados por fondos de promoción a la investigación y el desarrollo, como el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, y el Fondo de Investigación y Desarrollo de las Telecomunicaciones10. Adicionalmente, se está creando la Sociedad de Garantías Recíprocas de Tecnologías de Información y Comunicación, Electrónica y Telecomunicaciones11, para resolver los problemas relativos a la falta de garantías y capacidad de aval de los pequeños productores del área.

La falta de planificación, sobre todo estratégica, ha sido superada mediante grandes esfuerzos, al involucrar a distintos actores en la realización de los planes y definición de políticas, especialmente los relacionados con el sector, y la presencia de éstos son muestras concretas de los resultados obtenidos en este rubro. Hoy entendemos que el problema no es solamente la falta de planificación, sino igualmente con quienes planificar. La Sociedad del Conocimiento en Venezuela no es un tema tecnológico sino que esta relacionado con aspectos sociales y culturales, donde el reforzamiento de nuestra identidad, el desarrollo local, la visión endógena, la participación y la inclusión son elementos vitales dentro de los esfuerzos que debemos realizar. Es por ello, lo multidisciplinario y la presencia manifiesta de actores pertenecientes a distintas corrientes del pensamiento científico y humanístico en los procesos de planificación.

Con relación a la gestión deficiente de los recursos de información del gobierno, se están realizando grandes esfuerzos relacionados con la implantación de una infoestructura que apuntale el Gobierno Electrónico y la Sociedad en Línea. Los resultados de los proyectos asociados a éstos, arrojan cifras importantes. En Alcaldía Digital www.alcaldiadigital.-gov.ve se cuentan con mas de 120 alcaldías que participan en el programa, con dotación, personal formado y contenidos en la red, 343 Infocentros www.infocentros.gov.ve que sumados a los más de 300 CBIT, soluciones regionales como bibliotecas virtuales, centros de acceso, núcleos de desarrollo endógeno en telecomunicaciones, aulas Alma Mater, entre otras iniciativas, conforman una red comunitaria que permite a los ciudadanos, en su ámbito de acción, participar dentro de la gestión gubernamental local, regional e incluso nacional. El desarrollo de distintos portales gubernamentales de información y servicios al ciudadano, encabezados por el Portal de Gobierno, www.gobiernoenlinea.gov.ve son las puertas de entrada al Gobierno y coloca la información y los servicios en línea al ciudadano. Los contenidos que las distintas instituciones colocan a diario ha incrementado la disponibilidad de información en estos últimos cuatro años en más de un 10,000%12, son algunas muestras de los adelantos que se ha realizados en estos últimos 6 años.

La nueva Ley de Telecomunicaciones13 trajo consigo la apertura del sector, como un primer aspecto para solventar la infraestructura telecomunicacional ineficiente en Venezuela. Esta apertura, junto a las muchas iniciativas promotoras del Gobierno ha contribuido e incentivado el desarrollo creciente de este sector en los últimos cuatro años14. Adicionalmente, el Gobierno promueve, mediante decreto presidencial, la creación de una Red del Estado15 con el objetivo de integrar sus redes de información y telecomunicaciones para facilitar la comunicación e interacción de los órganos y entes de la Administración Pública, apareciendo iniciativas de integración de infraestructura de telecomunicaciones de las principales empresas del Estado y organismos de defensa, así como, el nacimiento de nuevas empresas del sector, como CVGTelecom16, para atender demandas que no han sido resueltas por los operadores convencionales. Por otro lado, la investigación y desarrollo se fortalece introduciendo temas en nuestra universidades y centros de investigación, como las nuevas generaciones de redes o Internet217, las redes inalámbricas (WiFi)18, la comunicación de voz usando tecnología IP (VoIP)19, entre otras.

En el campo de la cobertura y atención a los servicios básicos las iniciativas ya mencionadas de los Centros Bolivarianos de Informática y Telemática CBIT de la Fundación Bolivariana de Informática y Telemática (Fundabit) del Ministerio de Educación y Deportes20, los Centros de Acceso auspiciados por el Fondo de Servicio Universal, las salas Alma Mater del Ministerio de Educación Superior, los Infocentros, los Núcleos de Desarrollo Endógeno de Telecomunicaciones, las Bibliotecas Virtuales21, entre otras iniciativas contribuyen a profundizar una plataforma de telecomunicaciones en constante crecimiento, para atención de las comunidades, en especial las de mayor carencia, y que se suman a los cibercafés y centros de comunicaciones desarrollados por el sector privado, en especial, las operadoras CANTV y MOVISTAR (antes TELCEL). El sentido de crear y consolidar una plataforma de telecomunicaciones que fortalezca a su vez a una infoestructura de tecnologías de información, está asociada a los programas y proyectos sociales, objetos de la razón de ser y que son los verdaderos pasos iniciales que estamos dando en este tránsito hacia la Sociedad del Conocimiento en Venezuela. Hoy con estas iniciativas de manera articulada consolidamos un proyecto de red de banda ancha inalámbrica de carácter social en varios estados del país, promovemos una red nacional de comunicaciones, troncal y de distribución sobre las líneas eléctricas con participación de CADAFE y EDELCA, así como de sus empresas filiales. Igualmente, trabajamos en un Programa Aeroespacial, que incluye un proyecto satelital para disponer en dos años de un satélite de telecomunicaciones en órbita sobre Venezuela. Arranca una Industria de Ensamblaje y Fabricación de Computadores y un Centro de Investigación Tecnológica22. Todo esto, para consolidar la creación de una Internet venezolana que sea la plataforma tecnológica que requiere la estrategia de Desarrollo Local Endógeno en Venezuela.

La inexistencia de una agencia para coordinar acciones del gobierno en el sector de información, fue algo igualmente importante de atender. En primer lugar debemos nuevamente resaltar la consolidación de la ciencia, la tecnología y la innovación como conceptos transversales para la transformación del Estado Venezolano, de esta manera, recordamos que el Ministerio de Ciencia y Tecnología, MCT, nace en el año 1999 y aparece como organismo rector en el área de la tecnologías de información. En el año 2000, se crea el Centro Nacional de Tecnologías de Información como un organismo (agencia) adscrito al MCT, encargado de la gestión de las políticas públicas en el área de las tecnologías de información y establecidas por el Ejecutivo Nacional a través del MCT. Por otro lado, la misma Ley de Telecomunicaciones, repotencia a la Comisión Nacional de Telecomunicaciones CONATEL23 otorgándole mayores responsabilidades, entre otras el Fondo de Servicio Universal.

RESULTADOS DE UNA IMPLANTACIÓN DE LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO: EL CASO DE LOS CENTROS COMUNITARIOS DE TECNOLOGÍA

Todos estos centros se caracterizan por ser propuestas que buscan acercar las tecnologías a las comunidades para generar en ellas algun tipo de impacto, en orden y área específica, relacionado con el tema de la Apropiación Social del Conocimiento. Igualmente, tienen en común ser iniciativas innovadoras no maduras que buscar convertirse en elementos dinamizadores y promotores de cambios en los espacios sociales donde interaccionan. Es por ello que es prudente hablar de modelos de ensayos en lugar de considerarlos como programas consolidados.

No hay un modelo totalmente exitoso y perdurable, tampoco existe una sola aproximación a los posibles modelos. Cuando tenemos una aproximación desde un punto de vista comercial, buscando la sostenibilidad económica, y muchas veces, desvirtuamos el objetivo de estos centros, así como, las propias herramientas que éstas constituyen. Comenzamos a buscarle rentabilidad en el uso de la herramienta y no a la capacidad que tiene ella de producir resultados realmente transformadores en las comunidades, por lo que distorsionamos su uso y nos basamos la sostenibilidad en modelos muy sencillos y comerciales. Es por ello que corremos el riesgo de llegar a la solución deseada de manera apresurada, bajo una óptica meramente comercial.

Cada comunidad responde de manera distinta, de acuerdo a sus intereses, capacidades y potencialidades, motivaciones, liderazgos naturales y su articulación con otras iniciativas, por otro lado, cuando queremos evaluar, no se trata de medir tan sólo los resultados en términos de los hechos, lo verdaderamente importante es resaltar los impactos obtenidos, los cambios que se han producido en las comunidades con la incorporación de estas tecnologías.

Todos estos centros parten de una situación social actual, bien caracterizada por la exclusión, el poco acceso a las oportunidades, el limitado acceso a fuentes de conocimiento, el elevado esfuerzo para alcanzar niveles de servicios básicos, entre otros. Las distintas propuestas dimensionan sus experiencias en aspectos tecnológicos, del sistema y su entorno, y de aspectos sociales. La situación deseada, común denominador de muchas de estas iniciativas es dificilmente alcanzada por ellas, que parecen chocar contra una nube de dificultades.

Cada una de estas dimensiones merece especial atención en términos de la medición de los impactos, con el fin de evaluar una propuesta a desarrollar, todas ellas son interdependientes a pesar de poder ser evaluadas bajo consideraciones diferentes.

La dimensión tecnológica, opera en un espacio dependiente, donde la prospectiva y el desarrollo tecnológico son condicionantes para poder impactar adecuadamente.

La dimensión del sistema incluye los aspectos políticos, económicos, y financieros, muy importantes a considerar en iniciativas como éstas. Esta dimensión resulta de particular interés a los efectos de considerar las implicaciones tradicionales de su promoción, sostenibilidad en el tiempo, etc.

Las dimensiones sociales y del sistema, se corresponden a funciones endógenas de nuestras regiones.

La manera como tratar de alcanzar la situación deseada puede introducir resultados e incluso impactos poco consolidados que hacen insegura a la propuesta de modelo. Propuestas como la Huella Digital24 han sido proposiciones acertadas, bien pensadas y aceptadas en el medio, pero que implica el acompañar la medición con el compromiso de implantar, masificar y utilizar articuladamente, al menos, la tecnología y los procesos en distintas áreas, sociales, productivas y económicas, de influencia en la decisión en nuestros principales líderes. Es característico de nuestras sociedades tratar de imponernos iniciativas que produzcan altos impactos en corto tiempo para poder cubrir la impaciencia de nuestros líderes en conseguir éxitos tempranos. Sin embargo los objetivos de estos centros no son a corto plazo, más aún, dada la naturaleza de ellos, el reto está en poder establecer un mecanismo de acompañamiento, seguimiento y participación para poder lograr la apropiación por parte de las comunidades, medir sus impactos y hacer las correciones e incluso los cambios en el modelo utilizado. Por otro lado, no podemos esperar que estos resultados se produzcan igualmente en corto plazo, ni siquiera cuando hacemos los correctivos, por lo que la constancia será otro elemento importante dentro de la dinámica de la ejecución y gestión de las iniciativas.

Este manejo de la paciencia y la constancia, pueden llevarnos a definir y gestionar varios escenarios para alcanzar la situación deseada.

Identificamos tres escenarios donde la manera como abordar el tránsito entre la situación actual y la deseada dependen de relación entre el manejo de la paciencia y la constancia. A mayor pendiente, es decir con poca paciencia y poca constancia, observamos un rápido ascenso a la situación deseada, sin embargo, la experiencia nos enseña que esta manera no es muy apropiada, fundamentalmente, debido a la poca consolidación que se obtiene en el modelo, tal como se apreciaría en el eje de «construcción de modelos consolidados».

Por otro lado, una pendiente muy pequeña nos lleva a un modelo consolidado en un tiempo muy largo, lo cual, tambien resulta inapropiado, no tanto por carecer de estabilidad y sostenibilidad, sino por otros factores como la obsolecencia, pérdida del momento, caducidad, entre otras, presentes sobre todo al manejar aspectos tecnológicos.

Es por ello, que un tránsito que maneje un equilibrio adecuado entre la constancia y la paciencia puede ser determinante al alcanzar la situación deseada, en un plazo justo y con un modelo consolidado.

Los centros comunitarios de tecnología, hoy en día, principalmente basados en el acceso a la Internet y las tecnologías de información, ha revolucionado los modelos tradicionales de manejo social y económicos alrededor de las comunidades. El acceso a la Internet y más allá, a todo una cantidad inconmensurable de fuentes de conocimiento, acceso a servicios y posibilidades de participación en mercados, son algunos de los aspectos que pasan a formar parte de la medicion de los impactos.

Es raro disponer de información acerca de la comunidades cercanas a uno de estos centros, un tiempo antes de que éste fuera instalado, y si acaso existiera, es muy probable que no se tomaran en cuenta aspectos que fueran de interés para una futura comparación y análisis del cambio.

La manera de medir estos resultados e impactos, no puede ser realizada por simples comparaciones entre situaciones, hay que evaluar el crecimiento y el cambio, considerando éste último como la transformación que se origina en la sociedad comunitaria, a raíz de ciertos hitos que le son determinantes.

El asunto se complica, al observar que el comportamiento y desarrollo alrededor del Centro no obedece a un único patrón, ni siquiera podemos decir que guarda relación con algunos componentes propios del proyecto que diera origen al Centro.

Los factores fundamentales del crecimiento y desarrollo del Centro están signados por los liderazgos comunitarios, la participación de asociaciones vecinales, el interés sobre las necesidades puntuales, la actitud de voluntarios, el apoyo constante de organizaciones construídas sobre la infraestructura de estos centros, entre otros. Observamos que el éxito, no depende del Centro en sí o de ninguno de sus componentes, sino de una fuerte influencia de la parte social, de cómo se logra transmitir o transferir el concepto de apropiación. Apropiación social de una herramienta tecnológica para el beneficio de las comunidades. Es claro que el beneficio no estará en la herramienta, ni siquiera en su uso, sino en lo que logre producir con ella. Esta producción deberá inducir algun cambio o transformación en la comunidad, que deberá ser medido, con el fin de evaluar el impacto.

Ahora bien, como medir un cambio o transformación, y poder vincularlo a la existencia de un centro comunitario, sin que se vea influenciado por otras inicativas de distinto carácter (educación, salud, seguridad, alimentación, comercio…). Se trata de analizar los cambios paradigmáticos que las tecnologías propician, de ellos son igualmente afectadas las comunidades, e incluso las otras iniciativas, por lo que la conclusión es que la medición asociada al uso y penetración de la tecnología y los centros, no es lograda mediante la medición directa sobre ellas, sino sobre el resto de los elementos donde éstas intervienen.

¿TURISMO EN INTERNET? EL CAMBIO DE PARADIGMA

Muchos de los que conocen y utilizan Internet lo hacen para ver sus correos electrónicos, buscar información navegando a través de páginas web, invirtiendo muchas veces el tiempo entre navegar o divagar alrededor de distintas fuentes de conocimiento no estructurado por los diferentes sitios que encontramos al recorrer el Ciberespacio.

No por simple chauvinismo se utilizan palabras tales como ciberespacio, explorador, navegar, sitios, etc. La vinculación entre el espacio real y el Ciberespacio es algo que parece estar más relacionado a la manera de cómo entender este nuevo mundo que estamos creando, debido tal vez, a la aproximación que hacemos a los procesos de colonización que de él realizamos.

Por naturaleza humana, todo aquello que creamos o construímos, de inmediato procedemos a establecer los mecanismos para poder detallar, ahondar en ellos y tratar de entenderlos más profundamente.

Para el hombre, compartir sus experiencias ha sido fuente de producción de mucho conocimiento para generaciones futuras, pero también ha sido una extraordinaria posibilidad para que otros observen, aprendan e incluso se diviertan con aquellas maravillas que creamos. La distracción, el ocio, el descanso, han estado siempre acompañando al hombre en generación de los nuevos espacios creados en el tiempo por la alquimia, la cultura, la arquitectura, el arte, la ciencia y la tecnología, así como por la conbinación de ellos.

De manera muy poco ortodoxa, esa capacidad de ofrecer a los demás una manera de compartir este tipo de espacios y momentos, podemos conceptualizarla como de turismo.

Cuando pensamos en Internet como una herramienta que le imprime a la sociedad un nuevo dinamismo, una oportunidad para poder enfrentar y profundizar la solución de problemas tan antiguos como la exclusión, lo hacemos desde dos puntos de vista. En el primero, desarrollamos tecnología y contenidos con los que nuestras comunidades pueden facilmente acceder, de igual a igual, a servicios y oportunidades que antes le eran practicamente vetadas por diversas razones, económicas, sociales, y políticas. La segunda, porque construimos una virtualidad para que personas o grupos de personas, que bajo los parámetros convencionales no tiene oportunidades, puedan contar con espacios similares a los de la realidad, para su desarrollo en iguales condiciones con aquellos que gozan o gozaban de los beneficios de la realidad. De esta manera, se estaría permitiendo con la virtualización ir construyendo una mejor realidad para nuestras comunidades, donde son incluidas y gozan de un espacio para acceder y compartir el conocimiento, utilizarlo para su bienestar y para la creación de nuevos conocimientos. Si bien, esto luce algo fantasioso e incluso ilógico, resulta ser algo por lo que nuestras sociedades están apostando abiertamente en la construcción de la Sociedad del Conocimiento.

Las políticas tradicionales, asociadas a los países que han ejercido el dominio comercial y político en el mundo, promueven más el acceso y el uso de Internet y de las tecnologías, que la apropiación de ellas y del espacio de Internet. Obviamente mantienen las estrategias tradicionales para garantizarse el dominio tecnológico, que de alguna manera igualmente poseen.

Sin embargo, en especial con Internet sucede algo muy particular, pues los desarrollos tecnológicos, en principio, no le asocian límite en su capacidad de apropiación de espacios. De esta manera, para nuestros países, ello representa una estraordinaria oportunidad, pero como vemos, igualmente un riesgo. Por todo esto, el no promover la apropiación tecnológica y del conocimiento significaría de alguna manera fomentar la dependencia en la construcción de la Sociedad del Conocimiento.

PARA FINALIZAR

Si partimos de la aceptación de los conceptos detrás de lo que nos están vendiendo como la Sociedad de la Información, y lo que venimos entendiendo como la Sociedad del Conocimiento, al igual que, en sus infinitas posibilidades para construir con ella los cambios necesarios que permitan proponer soluciones a los tradicionales problemas de exclusión social, no debemos olvidar que aun cuando queramos que nuestras economías estén basadas en el conocimiento, tal como lo expone Juan Enriquez25, serán la infraestructura y su administración, junto a la educación y el libre acceso a los servicios, factores limitantes para alcanzar un desarrollo acelerado en el nuevo modelo de sociedad, incluyente, participativa, productiva y protagónica que realmente queremos conformar.

Nosotros los venezolanos somos muy creativos. Hemos tenido experiencias y situaciones donde hemos manifestado claramente, aparte del conocimiento, nuestro alto nivel de creatividad e imaginación. Este es un valor fundamental que todos los venezolanos debemos aprovechar en este momento, cuando se requiere de un cambio de actitud que nos permita transitar adecuadamente hacia la Sociedad del Conocimiento.

Estamos próximos a la segunda edición de la Cumbre de la Sociedad de la Información, a ser realizada en Túnez a finales del 2005 y sus implicaciones estratégicas en el futuro de los países se están discutiendo en casi todos los foros políticos, sociales y económicos de las diversas regiones y del mundo. Tenemos la responsabilidad de responder al país con una visión clara de lo que esto significa, no tanto en el Qué, sino en el Cómo… de manera que contribuya con la construcción de la democracia participativa y protagónica, compromiso de este proceso y establecida en nuestro Marco Constitucional, como proyecto de país.

BIBLIOGRAFÍA

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6. ENRIQUEZ CABOT, Juan 2001 As the Future Catches You. Crown Business.

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14. VIVAS, José Alí 2000 Infocentros. La primera piedra del Gobierno Digital. CNTI.

Notas

1 Burch, Rally; León, Osvaldo; Tamayo, Eduardo. Enredos de la Sociedad de la Información. Agencia Latinoamericana de Información. Quito. Noviembre 2003.

2 Santosuosso, Giulio. Las paradojas del software, 2001.

3 Ministerio de Ciencia y Tecnología www.mct.gob.ve

4 Páez Urdaneta, Iraset. Información para el Progreso de América Latina. Coediciones Universidad Simón Bolívar, 1990.

5 Decreto Presidencial Número 825, del 10 de mayo de 2000. www.gobiernoenlinea.gob.ve

6 Plan Nacional de Telecomunicaciones. www.conatel.gob.ve Plan Nacional de Tecnologías de Información. www.cnti.gob.ve

7 Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. www.constitucion.ve www.gobiernoenlinea.gob.ve

8 La Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación, La Ley de Telecomunicaciones, La Ley de Mensajes de Datos y Firmas Electrónicas, La Ley de Delitos Informáticos. www.- gobiernoenlinea.gob.ve

9 Fonpyme, Sunacop, Bandes, son instituciones que contribuyen con fondos al financiamiento de programas y proyectos del sector.

10 Fonacit, el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, mantiene programas de financiamiento a la investigación científica y tecnológica, lo proyectos de innovación y programas especiales de desarrollo. Fidetel, Fondo de Investigación y Desarrollo de las Telecomunicaciones creado por la Ley de telecomunicaciones para financiar la investigación y el desarrollo de las telecomunicaciones en Venezuela.

11 Sogarticet. Sociedad de Garantías Recíprocas del sector de las Tecnologías de Información y Comunicación, Electrónica y Telecomunicaciones. Iniciativa conjunta del Ministerio de Producción y Comercio, Ministerio de Ciencia y Tecnología, Cámaras de los sectores de TIC y Telecomunicaciones, empresarios, sector bancario, entre otros.

12 Crecimiento de Internet y Contenidos en el Gobierno. Desde 1999 hasta 2003 el crecimiento de usuarios en Internet se ha incrementado en un 800%, pasando de un poco más de 200,000 en 1998 hasta más de 1,600,000 en el 2003. En 1998 no había más de 10 páginas gubernamentales y casi ninguna información de trámites, para el 2003 existen más de 300 instituciones públicas con presencia en la Internet e información de más de 450 trámites. www.cnti.gob.ve

13 Conatel, Comisión Nacional de Telecomunicaciones www.conatel.gob.ve

14 Estadísticas de Crecimiento de Telecomunicaciones e Internet. CONATEL, www.-conatel.gob.ve

15 Decreto Presidencial para la Creación de la Comisión Presidencial para la Conformación de la Red del Estado, número 2479 de fecha 27 de junio de 2003 y publicado en la Gaceta Oficial No. 37.733 del 16 de julio del 2003.

16 CVGTelecom, www.cvgtelecom.com.ve Empresa del Estado, promovida inicialmente por CVG Edelca, para la explotación y el desarrollo de la infraestructura troncal de telecomunicaciones disponibles en las líneas de transmisión eléctrica de la empresa Edelca, así como para funcionar como operador de servicios de telecomunicaciones del Estado.

17 El CNTI, en representación de la Red de Universidades y Centros de Investigación de Venezuela, firma el convenio de conexión al Consorcio Mundial de Internet2 en octubre del año 2002, permitiendo que Venezuela se interconecte al mundo de la nueva generación de tecnologías de Internet. Adicionalmente en marzo y abril del 2003, Venezuela firma el acuerdo Latinoamericano CLARA (Cooperación Latinoamericana de redes Avanzadas), junto a trece (13) países latinoamericanos, como el primer paso concreto de integración en la Región tomando como base la unión de los sectores y las redes de investigación y educación sobre la necesidad de incorporar las tecnologías avanzadas de Internet.

18 En marzo del año 2004, El CNTI en conjunto con el PNUD, concluyen un proyecto piloto para el uso de la tecnología WiFi (Wíreless Fidelity) o de redes inalámbricas, como un mecanismo de fortalecer las redes regionales del Estado y el acceso a los centros de servicios públicos del Estado, así como para profundizar la atención en áreas no favorecidas con el acceso a estas tecnologías, entendiendo el acceso como algo más que tener cobertura de telecomunicaciones. Se establecen los dos primeros «HotSpot» o nodos de irradiación en WiFI en la ciudad de Caracas, en los barrios de Propatria y el Guarataro, dando atención a los programas de CBIT, Escuelas, Programa de Barrio Adentro, Centros asistencias, e Infocentros. Hacia finales del 2004 el CNTI presenta un proyecto para construir sobre la ciudad de Caracas un red social inalámbrica para atender estas demandas y en el año 2005 inicia el proyecto de regionalización, con el fin de replicar estas soluciones en las ciudades más pobladas en varios estados del país.

19 El CNTI, crea el proyecto de investigación para la comunicación de voz usando tecnología IP (VoIP) con base al fortalecimiento de la Red Académica de Universidades Nacionales y Centros de Investigación en Venezuela. Esta iniciativa constituye un trabajo inicial para evaluar el despliegue de esta tecnología a nivel nacional con base a la investigación y transferencia que se logre con la incorporación de las universidades y centros de investigación venezolanos.

20 Ministerio de Educación y Deportes www.me.gob.ve

21 Bibliotecas Virtuales, www.bibliotecasvirtuales.org.ve iniciativas que comienzan en el estado Aragua para promover el conocimiento y el acceso a las tecnologías por parte de la población.

22 Bajo el marco del Convenio de Cooperación entre los países de La República Popular de China y Venezuela, se firman acuerdos para el inicio de un proyecto aeroespacial que atendería una necesidad de contar con servicios de telecomunicaciones satelitales propias para uso del país, así como, para la creación de una empresa mixta (Venezolana de Industria Tecnológica, VIT) www.vit.com.ve para dar inicio a un proceso de producción de computadores para atender principalmente las necesidades de los programas sociales.

23 Fondo de Servicio Universal, promovido por CONATEL y mandato de la Ley de Telecomunicaciones pretende establecer un modelo de compensación basado en subsidios y apoyos financieros a iniciativas de acceso a servicios de telecomunicaciones en áreas de poca o escasa penetración tecnológica.

24 Vivas, José Ali. Infocentros, la Primera Piedra del Gobierno Digital. Diciembre 2000.

25 Enriquez, Juan. As the Future Catches You, 2001.

 

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