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Capítulo Criminológico

versión impresa ISSN 0798-9598

Cap. Criminol. v.37 n.2 Maracaibo jun. 2009

 

Prevención temprana de la agresión y la violencia: una experiencia pedagógica comunitaria en la comunidad de Zumurucuare

Marbelys E. Cánchica Colina*

Jairo R. Villasmil Ferrer**

* Licenciada en Educación mención Informática y Matemática. Especialista en Enseñanza de la Matemática. MSc. en Educación mención Tecnología de la Información y la Comunicación. Doctorante en Innovaciones Educativas UNEFA. Profesora (Pre y Postgrado) en la categoría de Agregada en la UNEFM. Venezuela. E-mail: marbelysc@yahoo.com

** Psicólogo. Licenciado en Comunicación Social, mención Desarrollo Comunal. MSc. en Ciencias, mención Orientación de la Conducta. Profesor de Pre y Postgrado, en la categoría de Agregado en la UNEFM. Director de Postgrado del Área Ciencias de Educación de la UNEFM. Doctorante en Ciencias de la Educación en la Universidad de Los Andes. E-mail: jairovillasmil@unefm.edu.ve

RESUMEN

La Escuela fue tomada como escenario principal, por considerarse un lugar para promover procesos de construcción de ciudadanía. El propósito fue el abordaje práctico por parte de los participantes, profesores y estudiantes de Servicio Comunitario, de experiencias tendientes a promocionar la reflexión y cambio, sobre problemáticas comunitarias del sector Zumurucuare con énfasis en la prevención de la violencia y las conductas agresivas enmarcadas primordialmente en el escenario escolar. Bajo un enfoque cualitativo en el método de Investigación Acción Participativa, se usaron técnicas de recolección de datos como las entrevistas no estructuradas, lluvia de ideas y el árbol de problemas para el diagnóstico participativo. La comunidad hizo propuestas a fin de resolver la problemática. Algunos indicadores de logro de este trabajo son el registro de las acciones, recopilación de materiales para transferir a otros contextos, talleres de sensibilización y capacitación, jornadas de convivencia escolar, laboratorio pedagógico, uso de niños voluntarios en rol de modelos y actividades de tiempo libre como semilleros de convivencia y territorios de paz.

Palabras clave: Experiencia, prevención, violencia, comunitario.

Early prevention of aggression and violence: a teaching experience in the Zumurucuare community

ABSTRACT

Zumurucuare is southwest of Coro in the state of Falcon. According to people in the community, their children manifest notable aggressiveness. The school was taken as the main setting because it is considered to be a place for promoting citizen-building processes. The main purpose was to offer a practical approach for the participants, teachers and students in community service, including experiences that tend to promote reflection and change regarding community problems in the Zumurucuare sector with emphasis on preventing violence and aggressive behavior, primarily in the school setting. This study was based on a qualitative approach as well as the Participatory Action Research method. For the participatory diagnosis, data-collecting techniques such as non-structured interviews, brainstorming and problem trees were used. The community made proposals for solving the problems. Some achievement indicators for this study are the recording of actions, the collection of materials to be transferred to other contexts, sensitivity and training workshops, school coexistence sessions, teaching lab, the use of volunteer children in the role of models and leisure activities as seedbeds for coexistence and peace territories.

Key words: Experience, preventive, violence, community.

Recibido: 18-03-2009 • Aceptado: 25-06-2009

1. INTRODUCCIÓN

El sistema educativo está enmarcado en un ideal de formación y desarrollo intelectual que debe revertirse en el mejoramiento integral del individuo, el cual se consolida con la colaboración de los diversos sectores, sean estos políticos, económicos y sociales de la nación donde se desarrolla. No obstante, el ideal de este sistema se ve fracturado por la influencia de una de las crisis más comunes que afecta al mundo global: la pérdida de los valores y, con ello la carencia de una cultura de paz.

Pareciera que nos estamos acostumbrando a las noticias amarillistas que se presentan diariamente en los medios de comunicación social, escuchamos como la población pide justicia especialmente por aquellas muertes causadas por una humanidad que les arrebata a sus seres queridos.

El origen y razón de los actos de crimen no pareciera tener algún tipo de justificación o explicación, sin embargo, entendemos que son muchos los factores que pueden estar asociados y que además pueden estar generando una sociedad cada vez mas descompuesta, inspirada en el egocentrismo y en la negación de los valores humanos.

En el estado Falcón, existen muchas barriadas donde también suelen ocurrir delitos en cualquiera de sus categorías, no obstante lo importante no es solamente identificar que existe un problema que cada vez se empeora, se requiere una intervención integral que impacte positivamente la convivencia familiar, escolar y social.

La comunidad de Zumurucuare se encuentra ubicada en la parte oeste de la ciudad Santa Ana de Coro, Municipio Miranda de este estado. El barrio Zumurucuare nació pegado al cerro, todo comenzó como un pequeño hato de animales, donde se criaban chivos los cuales se pastoreaban hacia la serranía, en un ordenamiento que abarca los corrales, un pequeño estanque y una casita de la cual todavía se encuentran restos, su fundador fue Don Tomás Zárraga.

Las primeras casas de este sector fueron de bahareque, el lugar es de mucha brisa, y donde cuentan los historiadores que se divisaban las vacas de un residente local llamado Pedro Capielo, sobrevoladas de aves carroñeras que se aprovechaban de los desechos del matadero público, de allí su nombre Zumurucuare que significa "zamuro viene a comer aquí". Se desconoce si este nombre ha influido en las características específicas de esta comunidad, no obstante en ella se evidencian altos grados de pobreza, desempleo, desnutrición, y otros problemas de carácter social.

En el marco de la Ley del Servicio Comunitario, la Universidad Nacional "Experimental Francisco de Miranda" (UNEFM) como ente ejecutor, pretende colaborar con cada uno de los municipios del estado a partir de la detección de sus propias necesidades, ocasión para reflexionar y construir procesos de convivencia y resolución de conflictos a partir de los conocimientos, habilidades y actitudes de los bachilleres que participan en este tipo de experiencia.

En atención al cumplimiento de esta Ley, el programa de Educación de la UNEFM asignó un grupo de bachilleres a la comunidad de Zumurucuare en septiembre del 2007, quienes hicieron los primeros contactos con la realidad a fin de conocer sus modos de organización, historia, actores claves y necesidades inmediatas en las que estos pudieran contribuir a partir del diseño de un plan de acción que constaba de 120 horas de ejecución.

Por tanto, el propósito de esta actividad se enmarco en el abordaje práctico por parte de los participantes, profesores y estudiantes de Servicio Comunitario, de experiencias tendientes a promocionar la reflexión y cambio, sobre problemáticas comunitarias del sector Zumurucuare con énfasis en la prevención de la violencia y las conductas agresivas enmarcadas primordialmente en el escenario escolar.

A continuación se presenta el marco teórico que sustenta el proyecto, la metodología seguida, así como también los resultados preliminares de esta experiencia.

2. BASES TEÓRICAS DE LA INVESTIGACIÓN

Numerosas instituciones han buscado integrarse con el entorno social, a través de proyectos que buscan solventar necesidades de las comunidades en donde estas se proyectan. Como parte de un esfuerzo por crear un mayor sentido de integración y solidaridad el Estado venezolano ha puesta en marcha un conjunto de iniciativas que intentan profundizar y asumir los principios constitucionales de solidaridad, la responsabilidad social, cooperación, igualdad, corresponsabilidad, participación ciudadana, asistencia humanitaria y alteridad en la sociedad venezolana, con la finalidad de generar cambios profundos que permitan la construcción de una sociedad más justa.

La Ley de Servicio Comunitario, aprobada el 14 de septiembre de 2005 y vigente en muchas universidades a partir de esa fecha, es una de estas iniciativas, teniendo como objetivo central la creación de vinculaciones entre el estudiante universitario y su entorno, para lograr que las comunidades se beneficien de proyectos desarrollados en las instituciones de educación superior. Es una contribución del sector universitario al “Capital Social del país”, en otras palabras, la suma de esfuerzos y voluntades para obtener mejores niveles de vida en la sociedad. A través de sus prácticas, los estudiantes aplicarán los conocimientos científicos, técnicos, culturales, deportivos y humanísticos adquiridos durante su formación académica.

Sin embargo esta idea no es nueva. Ya desde hace muchos años, varias universidades públicas y privadas han desarrollado proyectos comunitarios a través de modalidades, con estudiantes voluntarios y con el establecimiento de materias obligatorias que exigen esta práctica. Este servicio comunitario se fundamentará en el aprendizaje servicio, concebido como la aplicación de conocimientos adquiridos en la formación académica para la solución de necesidades de las comunidades; además de fortalecer en su formación la calidad del aprendizaje académico y la formación personal en valores, como la inclusión, cooperación, amor a la libertad, independencia, paz, solidaridad, el bien común, respeto, democracia y la convivencia (Isea y Villasmil, 2008: 4).

Según De Beni (2000), citado por Cecchi (2006:3), en el actual contexto mundial de fragmentación social y disgregación de los vínculos interpersonales, la solidaridad es tal si contribuye a generar vínculos de auténtica fraternidad.

El gran maestro Simón Rodríguez considera al aprendizaje como un proceso vivencial, producto de la socialización de los seres humanos. Esta se inicia desde temprana edad cuando hacemos el primer contacto materno y luego va desarrollándose con el entorno y se va construyendo con las experiencias diarias, con el convivir, que se manifiesta en las actitudes frente a la vida, en la elaboración de valores, en la filosofía y proyectos de vida. Para Rodríguez, este proceso de aprendizaje vivencial se obtiene de las experiencias con los otros, requiere del trabajo manual, y por ello se refiere al aprendizaje manual y aprendizaje social.

A partir del año 2007 se inicia la aplicación del Servicio Comunitario en el área de Educación de la UNEFM, y da inicio con la apertura del taller “Realidades Comunitaria” en donde participaron docentes seleccionados desde sus respectivos departamentos, y los estudiantes que debían cumplir con su servicio comunitario. También se contó con la participación de los consejos comunales (comunidades organizadas) primeros destinatarios del Servicio Comunitario. Los docentes reciben también el taller “Realidades Comunitarias”, y son orientados por el directivo del departamento de extensión y producción del área sobre sus competencias, deberes y responsabilidad como asesor para el servicio comunitario (Isea y Villasmil, 2008:7).

En otro orden de ideas, el presente estudio aborda conceptos relacionados con la violencia y la agresión. Al hacer referencia al término violencia, se alude al uso de la fuerza para producir un daño a otra persona o individuo. Esta acción de atentar contra los derechos del otro supone la pretensión de disponer de algún poder para realizarlo, sintiéndose el que hace uso de la fuerza o victimario, de manera jerárquica por encima de la víctima. Esto último ocurre al menos en el momento que realiza este comportamiento violento y no en otras circunstancias (Moles, 2007:157).

Esto implica una forma coercitiva de hacer ejercicio del poder. Con frecuencia este poder es usado para obligar al sujeto a llevar a cabo acciones que éste no desea hacer (Gómez, 2001:51).

Por otra parte Moles (2007:157), al referirse a la agresividad la caracteriza por la disposición para el enfrentamiento u ataque observable en individuos con estado emocional caracterizado por hostilidad. Esto implica el daño o perjuicio intencional hacia otros individuos (Feldman, 1999: 525). Para Napolitano (2004: 100), la agresión es definida como un tipo de conducta caracterizada mas por la disposición a atacar que a eludir peligros o dificultades.

Papalia y Wendkos (1991: 338), la definen como un comportamiento que intenta dañar a alguien o a algo. Esta agresividad con frecuencia explota en violencia, definida a su vez como acción destructiva contra otros seres humanos, propiedades u objetos. En otras ocasiones el impulso agresivo se limita a los ataques verbales, rivalidad u otras expresiones de hostilidad que no comprenden el daño desde el punto de vista físico. No obstante, cuando se habla de agresión, está referido a un tipo de conducta que la persona lleva a cabo con la intención de causar algún tipo de daño. Son numerosas las teorías explican el comportamiento agresivo. Algunas lo hacen en términos de la herencia, mientras otras dicen que es el producto del aprendizaje o la experiencia. Otras declaran la fuerte relación entre ambos aspectos previamente nombrados.

La definición de agresión ha sido objeto de un fuerte debate en la Psicología. En particular se ha polemizado sobre de si se deben considerar como agresivas aquellas conductas que pretenden causar daño real aunque no lo consigan; otros han puesto en duda la existencia real de la agresión verbal o simbólica. También ha sido cuestionado el carácter de la agresión «fría», aquella que utiliza la violencia para lograr un objetivo y opera, de forma calculadora e instrumental. Archer y Browne (1989: 21), para superar este desacuerdo, establecen las tres características del caso prototípico de agresión: La intención de causar daño, que puede ser físico, en sentido limitado, o también impedir el acceso a un recurso necesario, entre muchas posibilidades. El hecho de provocar daño real, y no solo un aviso o advertencia de que se va a producir. El tercero implica una alteración del estado emocional, de manera que la agresión podría calificarse como colérica.

Existen una marcada distinción entre la agresión colérica (o afectiva) y la agresión instrumental. La agresión colérica se acompaña por un fuerte estado emocional negativo de cólera a manera de reacción ante alguna provocación previa. Algunas veces la cólera puede servir como instigadora o guía de la conducta agresiva, pero no siempre ocurriré de esta manera. Con frecuencia la cólera irá como un estado acompañante, en paralelo con la agresión. La agresión colérica persigue como objetivo principal causar daño, mientras que la agresión instrumental está privada de emoción, predominando el cálculo. El objetivo no es causar daño, pues la agresión es un medio para otro objetivo, como por ejemplo en la autodefensa y la búsqueda de poder social coercitivo sobre los demás (Morales, 1999: 110).

Por otra parte Feldman (1999: 525), afirma que la mayoría de los investigadores del área de la psicología social definen la agresividad con base en la intención y el propósito subyacentes a la conducta, es decir es un daño o perjuicio intencional hacia otra persona.

Algunas teorías tienen bases biológicas, que implican la existencia de varias estructuras en el cerebro que participan en la regulación del comportamiento agresivo, así como también la participación de las hormonas y otras sustancias bioquímicas con influencia en el cerebro. Las teorías del aprendizaje por otra parte, se centran en lo que se observa en la actuación de los otros y en los mensajes recibidos de la cultura circundante. Además existen sucesos que provocan la conducta agresiva, tales como la evaluación negativa, los insultos y la frustración (Papalia y Wendkos, 1991: 360-361).

Por otra parte, las teorías del instinto, evalúan no solamente la presencia de la conducta agresiva en las Personas sino también en los animales. Estos teóricos sostienen que la agresividad es básicamente el producto de necesidades innatas, por esto se denominan también teorías del instinto. Su principal representante es Konrad Lorenz, quien afirma que los humanos, al igual que miembros de otras especies, tienen un instinto de lucha. Este instinto, aseguraba en otra época la protección del alimento, eliminando a los sujetos más débiles de cada especie. Este enfoque plantea que la energía agresiva se acumula constantemente dentro del sujeto hasta que en un punto se descarga en un proceso denominado catarsis. Para Lorenz, mientras más tiempo se haya acumulado la energía, mayor será la magnitud de esta agresión cuando ésta se descargue (Feldman, 1999: 526).

Hay poco apoyo general para las teorías del instinto, debido a la dificultad de encontrar evidencias de la existencia de ese “depósito” de agresividad. Por esta razón la mayoría de los psicólogos sociales afirman que se debe buscar otros enfoques para explicar el comportamiento agresivo.

Cuando se expuso por vez primera, la teoría de la frustración y la agresividad solo afirmaba que la frustración siempre lleva a algún tipo de agresividad, y que ésta siempre es producto de algún tipo de frustración. La frustración es definida como el bloqueo de alguna conducta dirigido a alcanzar una meta. Sin embargo nuevos postulados han modificado la teoría original y sugieren que la frustración produce ira, que genera una predisposición a comportarse de manera agresiva. El hecho de que se produzca o no una agresión real dependen de que estén presentes ciertas “claves de agresividad”. Estos son definidos como estímulos que en el pasado han sido asociados con violencia o agresión, por lo que desencadenarán de nuevo la agresividad. Se supone que la frustración produce agresión solamente cuando aquella genera sentimientos negativos. Estos estímulos pueden variar desde los más explícitos, como la presencia de armas, hasta otros más sutiles, como mencionar el nombre de una persona que se haya comportado violentamente en el pasado. Entonces al parecer, la frustración conduce a la agresividad, por lo menos cuando están presentes claves de la agresividad (Feldman, 1999: 526).

Papalia y Wendkos (1991: 341), hacen referencia a estas claves llamándolas acontecimientos generadores de respuestas agresivas. Entre estas están el impedimento de la consumación de una conducta dirigida a una meta (o frustración), las evaluaciones negativas y los insultos o descalificaciones. La frustración no siempre produce agresión. Solo ocurre si esta es intensa, inesperada o arbitraria. Coincide con el anterior autor al plantear la existencia de señales que actúan como disparadores de la agresividad tales como la presencia de armas que recuerda cómo usarlas para herir a los demás. Además agrega la presencia de una atmosfera que fomenta la violencia o una animadversión previa hacia la persona que ha producido la frustración.

Desde una perspectiva completamente opuesta a las de los instintos, centradas en los aspectos innatos de la agresividad, la teoría del aprendizaje observacional propuesta por Albert Bandura en los años setenta, hace énfasis en que las condiciones sociales y ambientales pueden enseñar a los sujetos a ser agresivos. Se considera a la agresividad, no como inevitable, sino como respuesta aprendida que puede ser explicada en términos de recompensas y castigos (Feldman, 1999: 525-526).

Bandura demostró que los jóvenes aprenden la agresión de los adultos o de otros niños mediante la observación y la imitación. No se necesita que el niño ponga la conducta agresiva observada de inmediato en práctica, para que ocurra el aprendizaje de la ésta. Las imágenes de la conducta del modelo son archivadas en la memoria del observador, para que posteriormente, al presentarse la oportunidad, serán recuperadas para la ejecución del acto agresivo. La agresión aprendida a través de la observación sólo son puestas en práctica si las consecuencias de la conducta del modelo y/o del observador son las adecuadas. Si el modelo recibe castigo por su conducta agresiva, el observador experimentará temor a agredir, aunque haya aprendido de manera correcta la conducta. Las respuestas agresivas aprendidas por imitación acaban por extinguirse y desaparecer si no son recompensadas (Morales, 1999: 111).

Lolas (1991: 39) afirma que dentro de la agresividad humana pueden distinguirse tres dimensiones: la dimensión conductual, comportamiento manifiesto denominado agresión; la segunda dimensión, la fisiológica, implica respuestas viscerales y automáticas que forman parte de estados afectivos; la última dimensión se denomina vivencial o subjetiva que califica la experiencia de la persona a la que se denomina hostilidad. Desde el inicio, se constituye esta tendencia a cierta rivalidad con el otro.

La agresividad por sí sola, no implica la violencia. La agresividad debe tener canales de circulación, aunque si existen fallas en esta circulación, posibilita la aparición de la de violencia. La agresividad puede tomar distintas manifestaciones motoras, verbales, gestuales y posturales. Al comunicar un significado agresivo se origina en un agresor y un destino, que es el sujeto u objeto agredido. Este comportamiento tendrá una direccionalidad, que puede ser auto o heteroagresión, según el objeto y una intencionalidad, que será ocasionar daño.

La agresividad, especialmente la infantil, es de elevada correlación con trastornos de los adultos, como ejemplo la conducta antisocial. Un comportamiento excesivamente agresivo en la infancia predice no solo la manifestación de agresividad durante la adolescencia y la edad adulta, sino la existencia de una mayor probabilidad de fracaso académico y de la existencia de otras patologías psicológicas durante la edad adulta, debido fundamentalmente a las dificultades que estos niños encuentran en socializarse y adaptarse a su propio ambiente.

La agresividad infantil es uno de los trastornos que mas invalidan a docentes y padres. A pesar de que con frecuencia no es intencionada, generalmente termina por dañar a la gente, pudiendo ser este daño a nivel físico o psicológico (De Lima, 2001: 68).

Good y Brophy (1995: 379), afirman que los padres que rechazan a sus hijos y los tratan con hostilidad y abuso, muy probablemente generará niños con baja autoestima a quienes les desagradan los demás, y con desconfianza con respecto a los demás e incluso hacia ellos mismos.

Arias y Pantoja (1998: 250), definen el rol de agresor como aquel que diluye o minimiza la importancia de otros expresando su desaprobación. Ataca al grupo o algún miembro en particular, llegando a gastar en ocasiones bromas hirientes.

El enfoque dado al concepto de agresión por Hidalgo y Abarca (1999: 70-71), hace referencia a la intencionalidad del comportamiento como una variable esencial, pero incluye la referencia a fenómenos complejos de estimulación tales como el contexto social o el pasado reciente de aquel individuo que ejecuta la respuesta agresiva. Por esto, el contexto relacional tiene una importancia básica en el proceso de comunicación interpersonal y en la calidad de ésta como adecuada o inadecuado, socialmente hablando.

Un aspecto afín es referido por Morales (1999: 111), cuando plantea la existencia de la “subcultura de la violencia”, manifestado en la propensión en ciertos grupos o niveles sociales a usar la violencia como medio de resolver sus problemas. La aparición de los llamados “mitos de agresión” contribuye al establecimiento de esta subcultura, dado que los actores sociales recurren al relato de escenas espectaculares de violencia en ese entorno social en particular, que puede ser por ejemplo el aula de clases. Estos mitos de agresión son maneras de realizar la descripción de un código aceptado de prácticas de violencia, contribuyendo a diseminar entre los individuos un cierto patrón cultural del tipo de violencia que se acepta para esa comunidad del que no lo es.

3. ASPECTOS METODOLÓGICOS

El presente proyecto se enmarcó bajo un enfoque cualitativo. La metodología cualitativa es un modo de interpretar, comprender y encarar el mundo empírico en forma más inductiva. La investigación cualitativa es la única forma real de entender cómo la gente percibe, entiende e interpreta el mundo. Solamente a través de un estrecho contacto e interacción directa con la gente, en un contexto de investigación naturalista y de análisis inductivo es posible conocer y tratar de interpretar el discurso de los sujetos.

Esta nueva visión de la ciencia reclama nuevos estilos y elementos para el análisis en la investigación del tipo social. El paradigma científico tradicional se centra en el positivismo, el realismo y el empirismo, habiendo alcanzado ya los límites de su utilidad en la mayor parte de las áreas del conocimiento. Por esta razón la investigación cualitativa cobra mayor fuerza (Hurtado y Toro, 1997: 50).

Es válido, siguiendo a Berger y Luckmann (2003: 84) decir que “la sociedad es una realidad objetiva, y que las personas son producto de una sociedad que ellas mismas crean”, lo que significaría tener presente todos y cada una de las intervenciones que señale la comunidad objeto de intervención.

El objeto de estudio de la metodología cualitativa es la estructura como totalidad conectiva, que pone de manifiesto una relación de independencia e interacción entre sujeto y objeto, construyendo de manera progresiva el objeto de la investigación (Hurtado y Toro, 1997: 50).

La Investigación-Acción Participativa (IAP) es una de las metodologías sugeridas para el diseño de los proyectos que se enmarcan en la Ley de Servicio Comunitario. Grossi (1985: 37), considera que la IAP es un enfoque en la investigación social mediante el cual se busca la plena participación de la comunidad en el análisis de su propia realidad con el objeto de promover la transición social para su propio beneficio.

La IAP contiene varias características que la distinguen de la investigación tradicional de naturaleza empirista. En este sentido, Hall (1981: 176) establece las siguientes características básicas:

a. El problema tiene su origen en la propia comunidad y es ésta quien los define, analiza y resuelve.

b. El objetivo último de la investigación es la transformación de la realidad social y la mejora del nivel de las personas inmersas en esa realidad.

c. La IAP considera la participación plena y activa de la comunidad en la totalidad del proceso de investigación y abarca una variedad de grupos de personas sin poder.

d. El proceso de IAP crea en las personas una mayor conciencia de sus propios recursos y las incita a desarrollar la confianza en sí mismas.

e. La participación de la comunidad en el proceso de investigación permite un análisis más exacto y auténtico de la realidad social.

f. El investigador es participante y aprendiz comprometido en el proceso de investigación.

En consecuencia, la IAP es un proceso en espiral permanente basado en el diagnóstico, planificación, acción y evaluación. Lo cual significa que sus metas de transformación pueden plantearse a corto, mediano o largo plazo, implicando desde cada una de sus fases un replanteamiento constante hacia el logro de sus objetivos. En el presente contexto los investigadores están representados por el grupo de prestadores del servicio y por la misma comunidad Zumurucuare.

La Investigación-Acción-Participante propuesta, se inicia con una Fase de diálogo-negociación. Para el desarrollo de este proyecto fue necesario establecer los primeros encuentros entre parte de los prestadores del servicio comunitario (promotores institucionales) y los representantes de la Comunidad Zumurucuare. Este acuerdo previo permitió el diseño de cronograma de actividades participadas donde se establecieron los compromisos y responsabilidades asumidas por cada una de las partes.

En una segunda Fase de recolección de información se abordan ciertas problemáticas concretas, se recaba la opinión de la población afectada. El autor sugiere la participación de un “grupo motor”, que permita animar el proceso. En este proceso se sugiere también aprovechar al máximo los espacios naturales en los que la población se relaciona.

Para esta fase, el grupo de prestadores hizo una distribución de tareas, permitiendo identificar los actores claves de la zona, historia de la comunidad, modos de vida, número de escuelas, abastos, centros comunitarios, dispensarios, potencialidades y limitaciones de sus habitantes, entre otros. Posteriormente se contó con el apoyo institucional a fin de programar una visita autorizada al Centro de Atención Nutricional permitiéndose con ello el dictado de una charla que diera a conocer a los prestadores y sus funciones en cuanto a la intención de colaborar en la solución de los problemas que les afectaban. Una vez iniciada la interacción con la comunidad se dio paso a la aplicación de entrevistas no estructuradas, a las personas que abiertamente manifestaron querer colaborar con el proyecto.

En este orden de ideas, también se hizo contacto con otro escenario de la comunidad, la Escuela Básica Julio Cesar Parra de Zumurucuare, quien presto su espacio para un segundo encuentro a partir de invitaciones realizadas a través de avisos en toda la zona. Con la participación de 25 personas se aplicó la lluvia de ideas permitiendo detectar como problema prioritario, al igual que en la primera reunión, la preocupación por la violencia de los niños del sector, haciendo alusión especialmente al irrespeto a sus pares y adultos, el uso de palabras obscenas, y las frecuentes peleas de calle.

Posteriormente se pasó a realizar un diagnóstico sobre la situación a los fines de confirmar o anular la tendencia a la que apuntaba el problema. En este sentido se contó con el apoyo de la dirección de la Escuela ya mencionada y de sus maestros, quienes coordinaron la logística para la convocatoria. En este sentido fue posible reunir aproximadamente a 60 personas de la comunidad, conformada por los padres, representantes, maestros y obreros.

En esta experiencia además de formalizar la bienvenida, se les llevó una dramatización relacionada con los valores patrios, se expuso la Ley de Servicio comunitario y se desarrolló el taller a través de la técnica lluvia de ideas y árbol de problemas para la realización del diagnóstico participativo, la actividad hizo su cierre con la entrega de canastas de amor. Los resultados encontrados se reflejan en la Tabla 1, de acuerdo con la priorización realizada por los presentes.

Tabla 1. Problemas identificados en la comunidad Zumurucuare en el diagnóstico participativo.

Problemas

Ponderación

  • Valores

8

  • Palabras obscenas

10

  • Agresividad y violencia por parte de los niños

12

  • Delincuencia

3

  • Droga

6

  • Embarazo precoz

2

  • Maltrato físico y verbal

6

  • Falta de respeto a padres y maestros

3

  • Inseguridad

2

  • Miedo a la LOPNA por parte de los padres

5

  • Alumbrado eléctrico

6

  • Desnutrición

6

  • Falta de higiene

5

  • Falta de fluidez en la lectura

7

Fuente: Prestadores del Servicio Comunitario en Zumurucuare (2007).

De este modo, pudo detectarse que el problema que afecta evidentemente a los niños de la comunidad de Zumurucuare se centraba especialmente en la crisis de valores, traducido según palabras de la misma comunidad en altos grados violencia.

La violencia es de preocupación para toda la especie humana, pues causa sufrimiento, dolor y en algunos casos la muerte. Las manifestaciones de violencia son percibidas cuando somos victimarios y en algunos casos no puede negarse que nos ha dominado.

El egoísmo y la ambición desmedida, una socialización poco «humanizada», puede que estén incidiendo más de la cuenta en estos procesos. Desde esta perspectiva, se entiende que un comportamiento excesivamente violento en la infancia predice no solo la manifestación de violencia durante la adolescencia y la edad adulta, sino la existencia de una mayor probabilidad de fracaso académico y de la existencia de otras patologías psicológicas durante la vida, debido fundamentalmente a las dificultades que estos niños encuentran en socializarse y adaptarse a su propio ambiente.

La comisión de los prestadores del servicio comunitario, abrieron también el compás para que la misma comunidad estableciera las posibles alternativas de solución en base al problema prioritario identificando, obteniéndose de esta manera la Tabla 2.

Tabla 2. Propuestas de solución aportadas por la comunidad de Zumurucuare.

Propuesta

Ponderación

  • Más horas de clase (trabajar con los niños y adultos)

5

  • Aprender a leer y escribir correctamente

7

  • Dar clases de idiomas

5

  • Dar clases de informática

3

  • Dotar la biblioteca para la escuela

10

  • Crear el cine en la calle

8

  • Crear un ambiente para formar círculos de la tercera edad

6

  • Realizar obras de teatros y dramatizaciones de la vida actual

5

  • Ocupar el tiempo de ocio de los niños

10

Fuente: Prestadores del Servicio Comunitario en Zumurucuare (2007).

En este sentido se nombró una comisión de seguimiento ampliada compuesta por representantes de la escuela, maestros del sector y prestadores del servicio comunitario para elaborar la propuesta de actuación capaz de aglutinar o articular a la mayor parte de los elementos presentados por este tejido social.

De acuerdo a al problema mencionado, se propuso el desarrollo de un proyecto orientado hacia la atención del niño de la comunidad Zumurucuare, de modo que fuera posible favorecer estrategias y espacios que dieran un lugar a su palabra y a su ser, materializados en la creación de vínculos cotidianos marcados por la disposición al diálogo, la valoración de la diferencia, la expresión de sentimientos, el manejo de las emociones y la solución pacífica de conflictos, terreno abonado para la articulación del trabajo sobre valores sociales.

Se tomó como audiencia principal a los niños de la comunidad, en edades comprendidas entre 3 y 12 años, siendo que resulta mucho más fácil cultivar valores en los niños, que erradicar antivalores en los adultos. Aunque la frase este trillada, son los niños quienes representan el futuro del país, no obstante en realidad el futuro no es lo que va a suceder, es lo que se hace para que suceda, y es allí donde el adulto tiene también mucho que aportar.

El proyecto se planteó como escenario principal la Escuela Básica Julio César Parra, siendo que se considera a la escuela como el lugar promotor por excelencia de procesos de construcción y de significación de las competencias y valores humanos. Este lugar del hacer comunitario, expresado por sus directores y maestros, tiene un marcado interés por una formación dirigida atender a los protagonistas de una sociedad sana, cada vez más libre de violencia y, de sus posibles consecuencias. Sobre este particular León (2007: 48), destaca la importancia de la escuela y su importante función como centro de capacitación y apoyo para los padres en temas relevantes a la crianza y el proceso educativo de sus hijos, dado a que ellos son los principales educadores de los niños.

Las actividades propuestas estuvieron basadas en el diseño de proyectos pedagógicos con el contenido de prevención de la violencia como un tema transversal. Por otra parte fueron incluidas actividades de animación socio cultural, talleres y conferencias dirigidas a los adultos de la comunidad a fin de contribuir con su proceso de formación en el rescate de los valores, todas estas enmarcadas en las propuestas realizadas por la propia comunidad y por profesionales de la UNEFM en materia de orientación y psicología.

En este sentido, el proyecto muestra un marcado interés por el beneficio que puedan obtener los niños de la comunidad Zumurucuare entendiendo que al tiempo que comienzan a formarse podrán ser excelentes protagonistas de una sociedad sana, cada vez más libre de violencia y agresividad y, de sus posibles consecuencias.

En la fase de devolución, se presentó la propuesta para debatir, corregir el diagnóstico y la propuesta con las asociaciones y la población en jornadas y/o talleres abiertos al público, para consensuar las líneas de actuación, concretar programas y asignar recursos (humanos, materiales, de espacio y tiempo, etc.). De acuerdo a las reuniones realizadas para tal fin se consiguió elaborar un plan de acción mucho más específico en base al siguiente objetivo General:

- Promover una nueva cultura de paz sistematizando un modelo pedagógico de prevención contra la agresividad y violencia, que permita a los niños y niñas del sector Zumurucuare buscar opciones positivas para resolver conflictos y encontrar en el consenso y diálogo una vía válida para relacionarse (Tabla 3).

Tabla 3. Plan de acción

Objetivos

Estrategias

Actividades

Etapas

Promover en la comunidad de Zumurucuare la convivencia democrática, la sensibilización hacia las emociones y sentimientos y, la cooperación en las tareas, a través de eventos educativos, sociales, culturales y recreativos.

Cooperación por parte de los organismos de Estado (Fundación del Niño, CEMDNA, Hidrofalcón, Eleoccidente, empresas contratistas, entre otros) y UNEFM en la dotación de recursos para el plan de prevención contra la agresión.

Creación de equipos interdisciplinarios para el diseño de los materiales educativos.

Jornadas de interacción con la comunidad

  • Contratación pintor principal.
  • Solicitud de pintura a diferentes entidades.
  • Pintado de Murales en la comunidad de Zumurucuare.
  • Solicitud de 500 juguetes a distintos organismos.
  • Jornada de cambio de juguetes bélicos por un juguete nuevo.
  • Recolección y organización de ropa para donar a los niños y niñas del sector
    Zumurucuare.
  • Jornada de cambio de ropa maltratada por ropa en buenas condiciones.
  • Solicitud de apoyo a organismos y gestión para la realización del cine en la calle.
  • Jornada de cine en la calle de contenidos de valores.
  • Organización de marcha contra la violencia y la agresión.
  • Gestión de agua ante Hidrofalcón.
  • Diseño y desarrollo de pancartas para la marcha.
  • Publicidad de la marcha.
  • Participación en la marcha.
  • Planificación de actividad con la comunidad (obras de teatro, bailes, etc.)
  • Invitación a conferencistas.
  • Contratación de payasos y pintacaritas.
  • Gestión de refrigerios para la actividad con la comunidad.
  • Desarrollo de actividad.
  • Elaboración de trípticos y folletos.
  • Jornada de entrega de trípticos y folletos.
  • Ambientación de carteleras del centro nutricional y otras organizaciones de la comunidad.
  • Talleres y cursos.

Actividades de inicio y de cierre I y IV.

Contribuir con la formación académica de los niños y niñas de la comunidad de Zumurucuare en los contenidos lengua, matemática e inglés incorporando como eje transversal la prevención de la agresividad y la violencia. Tareas dirigidas
  • Gestión de espacios y refrigerios.
  • Planificación de los contenidos de formación.
  • Desarrollo del proceso de formación.
Etapa II
Acondicionar la Biblioteca de la Escuela Julio César Parra a fin de que se promuevan procesos de participación infantil y organización comunitaria como una herramienta fundamental que amplíe los canales de comunicación para la prevención de la agresión y la violencia.

Cooperación de organismos para la obtención de los recursos necesarios.

Intervención de un espacio en la Escuela César Parra por los estudiantes del servicio comunitario.

  • Diseño, desarrollo y reproducción de revista sobre la agresividad.
  • Ambientación de tres carteleras de la biblioteca.
  • Donación de libros para la biblioteca.
  • Crear un espacio recreativo para la lectura.
  • Taller para el uso de la biblioteca como espacio para la prevención de la agresión y la violencia.
Etapa III

Fuente: Prestadores del Servicio Comunitario en Zumurucuare (2007).

Las dos últimas fases del proceso son las de la ejecución y evaluación continua de las acciones propuestas. Aquí es pertinente la aplicación de prácticas y técnicas de difusión amplia, medios de comunicación local, aprovechando nuevamente los espacios de mayor uso por parte de la población. Asimismo, es conveniente la formación y dotación de mecanismos para la toma de decisiones y la evaluación participativas, en esta fase participaron los entes convocados en el plan de acción y la evaluación estuvo a cargo de la coordinación del servicio comunitario de la UNEFM y de los mismos bachilleres a través de un proceso de reflexión y autoevaluación personal.

Entre los indicadores de logro de este trabajo puede mencionarse el registro de las acciones, recopilación de materiales susceptibles de ser transferidos a otros contextos: talleres de sensibilización y capacitación, jornadas de convivencia escolar, laboratorio pedagógico, uso de voluntarios niños y niñas (rol de modelos), factores protectores como actividades de tiempo libre, técnicas como semilleros de convivencia y territorios de paz.

Entre los indicadores de logro de este trabajo puede mencionarse el registro de las acciones, recopilación de materiales susceptibles de ser transferidos a otros contextos: talleres de sensibilización y capacitación, jornadas de convivencia escolar, laboratorio pedagógico, uso de voluntarios niños y niñas (rol de modelos), factores protectores como actividades de tiempo libre, técnicas como semilleros de convivencia y territorios de paz.

Entre los indicadores de logro de este trabajo puede mencionarse el registro de las acciones, recopilación de materiales susceptibles de ser transferidos a otros contextos: talleres de sensibilización y capacitación, jornadas de convivencia escolar, laboratorio pedagógico, uso de voluntarios niños y niñas (rol de modelos), factores protectores como actividades de tiempo libre, técnicas como semilleros de convivencia y territorios de paz.

4. RESULTADOS DE LA EXPERIENCIA COMUNITARIA

Las actividades realizadas en el presente proyecto iniciaron desde febrero 2007 hasta octubre 2008, como programa de prevención temprana contra la violencia en la comunidad Zumurucuare, entre ellas destacan:

1) Pintado de un mural con mensajes conscientizador sobre la no violencia.

2) Jornada de entrega de folletos (“Por una vida sin violencia” y “dile no a la violencia”).

3) Gestión y donación de 1000 libros, y revistas para prevención de la violencia a dos instituciones educativas de la comunidad.

4) Atención directa a niños con problemas de conducta a través de tareas dirigidas. Entrega de cartucheras de Foami con mensajes contra la no violencia para la motivación.

5) Actividad Cultural de Carnaval con niños de la comunidad que incluyó dinámicas concientizadoras sobre la no violencia.

6) Actividades para la consolidación de valores cristianos enmarcados en la festividad de la Navidad, con la escuela de música “Elías David Curiel”, el “Colegio Libertadores de América, Multinacional de Seguros, en la cual se atendieron mas de 500 niños de la Escuela Simoncito del sector Zumurucuare.

7) Diseño y elaboración carteleras con mensajes sobre la no violencia a diferentes instituciones del sector Zumurucuare.

8) Jornada de entrega de 1000 piezas de ropa para los niños del sector Zumurucuare, donde se destacó el valor de compartir como inhibidor de la violencia.

9) Gestión y realización de Jornada de intercambio de juguetes bélicos por juguetes para la paz.

10) Obra de teatro sobre valores dirigida a representantes de los niños de la E. B “Cesar Parra”.

El proyecto concluye, afirmando que se ha contribuido con una primera dosis contra la agresión y la violencia. Tomando en consideración que esta enfermedad ha sido tratada por los mejores expertos en el tema y aún no se ha encontrado la cura definitiva. De allí que se recomiende la participación de los distintos entes y organismos que hacen vida en el Estado Falcón en colaboración con la UNEFM, a fin de apoyar y dar continuidad a este proyecto en pro de la solución de este problema que no es solo de Zumurucuare sino de nuestra sociedad en general y del mundo entero.

Juntos educamos en valores, la concientización de los niños y niñas de Zumurucuare es una realidad, en este periodo de tiempo sus caras, sus emociones, su conocimiento sobre este flagelo le dijo NO a la agresividad y a la violencia infantil. Las familias, escuelas, directivas de las instituciones participantes y comunidad nos regalaron sus espacios para que junto a ellos dejáramos una huella, que hoy ha sido reflejado en carteleras, revistas, libros, trípticos, folletos, murales, recuerdos de las actividades culturales de navidad y carnaval, en el aprendizaje, entre otros, donde todos coincidimos en que la unión está la fuerza.

Este particular coincide con lo propuesto por Henson y Eller (2000), en relación a la necesidad de promover la interacción en los niños para mejorar el desarrollo académico y social de estos. Los docentes pueden alentar las buenas relaciones entre sus discípulos al promover interacciones positivas durante las controversias, que ocurren al estar en desacuerdo actitudes, ideas, información o conclusiones entre un estudiante y otro compañero.

En este sentido, los objetivos planteados se desarrollaron a través de las actividades: promovimos, capacitamos y ambientamos para dejar un Zumurucuare diferente. Ahora bien, es necesario un seguimiento para establecer el nivel de impacto alcanzado por este proyecto.

Los cambios realizados en el proyecto inicialmente planteado se concentran especialmente en cuanto a la organización de los grupos de trabajos, el cronograma de actividades y la incorporación de otras instancias como el Instituto de Previsión de la Mujer, la Gobernación del estado, Alcaldías, una compañía de Seguros, el Colegio Libertadores de América y la Escuela de Música Elías David Curiel quienes nos apoyaron en la logística y recursos de algunas actividades que no estaban previstas tal cual como se desarrollaron (actividades festivas como navidad, carnaval, y otras) pero que si tenían los mismos propósitos.

Se estimó inicialmente que todas las actividades se realizarían en la E.B Julio Cesar Parra, sin embargo toda la comunidad nos abrió las puertas. De allí que se trabajara en el centro nutricional, en el Colegio Margarita Bosco, Preescolar Simoncito, e inclusive en las mismas calles del sector.

Se entregaron más libros y carteleras de las previstas, la jornada de entrega de folletos y trípticos llevó más tiempo, fue necesario gestionar recursos de manera personal y por otras instancias.

Se percibió mucha receptividad por parte de la comunidad del sector, quienes en distintas oportunidades solicitaron que no se les abandonara. Se considera que la realización de los talleres y tareas dirigidas fue insuficiente para satisfacer la demanda. Los habitantes del sector tienen preferencias en las actividades donde se les presenta incentivos como cestas de comida, ropa o juguetes para los niños. Se atendieron 500 niños en navidad, quienes recibieron mensajes sobre valores, canciones, videos y muchísimos presentes.

Consideramos que los resultados obtenidos superan los planificados en cuanto a número de personas atendidas y recursos elaborados y donados en pro de la no violencia.

Al hacer referencia a los acontecimientos e imprevistos durante su ejecución, hay que mencionar que inicialmente hubo cierta resistencia por parte de los bachilleres que participaron por un incidente de agresión que sufrió la camioneta de una de las participantes, recibió un tiro en uno de los cauchos, lo que generó cierta angustia y temor por el resguardo de la integridad física. No obstante a través del apoyo solidario del grupo y la integración con la comunidad se superó este factor negativo.

5. SABERES Y CONVIVENCIAS APRENDIDAS POR LOS PRESTADORES DEL SERVICIO COMUNITARIO

De acuerdo a la información suministrada en el informe final de este proyecto, son muchas las lecciones aprendidas por las 23 bachilleres involucradas (Tabla 4).

Tabla 4. Bachilleres prestadoras de Servicio Comunitario en la comunidad de Zumurucuare.

Yobeida Bello

Hermelin Chirino

Sandra Sangronis

Adelanahir Dugarte

Oralis Gauna

Luisaura Morales

Keila Hurtado

Gusmely Lugo

Heidelguet Obediente

Nelimar Palencia

Reyitza Reyes

Inés Mavárez

Yadira Verit

Angela Sáncez

Felicia Reyes

Yohana Yanez

Lorena Vargas

Betzis Sanchez

Eumelis Colina

Marilin Piña

Mariana García

Eveley Salazar

Bellet Sierra

 

Fuente: Prestadores del Servicio Comunitario en Zumurucuare (2007).

La prestación del servicio comunitario y la revisión de la literatura relacionado con el problema identificado ha dejando muchos aprendizajes, por ejemplo podría afirmarse que las conductas agresivas en los adultos se inicia desde los antecedentes familiares y personales que estos hayan tenido desde su niñez, por lo cual se considera que la etapa más importante donde se decide el futuro de un ser humano.

Un ambiente en la infancia en el que exista alcoholismo y abuso de sustancias, agresión física, amenaza a la vida o promiscuidad es un factor que acentúa este predisposición. Otro aspecto en la génesis del trastorno sería una anormal identificación con las figuras paternas o la naturaleza simbólica del objeto de la violencia. También se ha podido constatar que la frustración o presión y hostilidad precoces son factores de vulnerabilidad, las situaciones que recuerdan inicialmente estas alteraciones, así como las personas que directa o indirectamente suscitan la imagen del progenitor frustrante se convierten en el blanco de la agresividad destructiva.

En general todas las anécdotas que pueden contarse durante la ejecución del proyecto son gratificantes. En cada actividad los niños mostraron alegría y satisfacción al ser atendidos por el grupo. La entrega de las carteleras informativas fue una de las actividades que más emoción causo a las personas que laboran en tales instituciones (ambulatorio del sector y escuelas). Así mismo la posterior entrega que se hizo de trípticos y folletos para los padres y representantes de la escuela del sector Zumurucuare, y así muchas otras actividades como los talleres, entrega de cartucheras elaboradas por los estudiantes en foami, el pintado de murales y la elaboración de una revista informativa sobre “La No agresión a los niños y niñas de Zumurucuare”, nos permiten disfrutar de la satisfacción del deber cumplido.

Entre las limitaciones encontradas en la realización del proyecto, se puede mencionar el hecho de que los recursos institucionales del proyecto llegaron muy tardíamente e incompletos. Estas carencias también postergaron la realización de actividades programadas, así como las limitaciones de tiempo de los bachilleres para cumplir con los compromisos académicos y el servicio comunitario de manera conjunta.

Las participantes del proyecto afirman que desde su punto de vista ciudadano y profesional la ejecución de este fue de gran impacto para sus conocimientos y sensibilidad social, ya que traspasa los muros del aula, para la aplicación de competencias en materias del componente general y pedagógico en un contexto real. No obstante el crecimiento personal y motivacional hacia la corresponsabilidad social hoy es una realidad.

La continuidad de esta iniciativa es una necesidad. La ocurrencia diaria de asesinatos, violaciones, torturas, secuestros, conflictos y enfrentamientos bélicos, episodios de acoso y discriminación está relacionada con algún tipo de violencia. A pesar de que es una realidad normalmente rechazada, a veces parece justificada, o al menos comprensible, y es relativizada según las circunstancias en las que ocurren, las intenciones y los motivos por las que se produce.

Asimismo hay que considerar que la sociedad está muy mediatizada por lo que enseñando a través de la historia, una guerra tras otra, por lo que la frecuencia de la violencia en estos medios hace que nos parezca algo normal y cotidiano en la vida humana. Cabría formularse las interrogantes de si es el ser humano violento por naturaleza y cuáles son las causas de la violencia. Con frecuencia se utilizan adjetivos para clasificarla: física, psicológica, social, política, de género, doméstica, patológica, estructural, simbólica, entre otras. Cada una es diferente a las otras en cuanto a sus orígenes y consecuencias. Dado que la violencia tiene muchas caras, pareciera que la solución a este problema fuese una utopía, puesto que los expertos se muestran muy divididos en cuanto al tema y la forma de enfrentarlo.

Sin embargo, se cree que una de las formas de atacar a la agresividad es que los entes gubernamentales nacionales e internacionales, la comunidad organizada, las instituciones escolares y los medios de comunicación, realicen campañas de concientización contra la agresión y violencia, de modo que la educación entre por la casa. De nada sirve mover millones de personas para atacar la violencia si se tiene el problema de la agresión en el propio hogar.

Para otros proyectos futuros, se recomienda que si el proyecto es de gran alcance se distribuyan tareas entre grupos en función del logro de los objetivos. Es importante también establecer fechas de inicio y cierre del servicio comunitario. Se recomienda también hacer investigación de tesis a través de la aplicación de esta ley.

5. REFLEXIONES FINALES

A nivel mundial, uno de los mayores problemas sociales es la crisis de valores, de allí que numerosas instituciones a nivel internacional y nacional se estén organizando para buscar acciones en pro del logro de una cultura de paz, de la aplicación de los derechos humanos, entre otros.

Estamos frente a un fenómeno que presente en nuestra sociedad que se expresa en nuestros barrios y ciudades y que además puede traspasar los muros de nuestra escuela.

La agresividad y la violencia no pueden entenderse fuera de su propio contexto y como expresión emotiva tiene múltiples causas que pueden provenir del hogar, de la escuela o del ambiente social en que el niño o joven se desenvuelve. Tampoco es posible entender esta problemática a través de una sola explicación. Las investigaciones confirman que la mayoría de los jóvenes que están en problemas y en riesgo de volverse agresivos muestran más de una señal de advertencia, repetida cada vez con mayor intensidad y a lo largo de un proceso que es gradual.

Difícil y doloroso es admitir la existencia de la violencia en los hogares, escuelas, barrios, ciudades, concebidas como lugares para crecer y desarrollarse. Sin embargo, estos no están exentos de los problemas de un mundo que recurre a la violencia para superar los conflictos, y que los transmite a los niños, jóvenes, adultos en las más variadas expresiones transformándose en un modelo para ellos.

En estos momentos Venezuela vive una situación marcada por la presencia de una cultura de la violencia, que comienza en el seno familiar, continúa en el colegio, en la universidad, en la calle, en el barrio, en el trabajo, en las fiestas, en el autobús. Al parecer, la violencia casi se ha convertido en un componente del genoma humano. Es evidente que resulta mucho más fácil cultivar valores en los niños, que erradicar valores negativos en los adultos, por lo cual es necesario dirigir y concentrar muchos esfuerzos sobre los niños, que constituyen el futuro del país, y porque en realidad el futuro “no es lo que va a suceder”, es lo que nosotros “queremos que suceda”.

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