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SAPIENS

versão impressa ISSN 1317-5815

SAPIENS v.9 n.2 Caracas dez. 2008

 

Recursos cohesivos y estructura de los artículos de opinión

Ana Cristina Bolívar 1, Lourdes Díaz Blanca 2

1 UPEL - Instituto Pedagógico Rural El Mácaro

2 UPEL - Instituto Pedagógico de Maracay Rafael Alberto Escobar Lara

RESUMEN

El presente artículo tiene como objetivo analizar el uso de los mecanismos léxico- gramaticales que permiten la construcción de las cadenas cohesivas del artículo de opinión. La fundamentación teórica descansa, por una parte, en las propuestas de Halliday y Hasan (1976); Bernárdez (1982); Cassany, Luna y Sanz (1994); Casado (1995); Beaugrande y Dressler (1997), Calsamiglia y Tusón (1999) y Simone (2001), para el estudio de los recursos cohesivos; y por la otra, en el modelo de Simone (2001), para el tratamiento de las cadenas cohesivas (utilización de diversos recursos cohesivos vinculados con un mismo referente). Asimismo, se consideró este modelo para el análisis los datos. Del estudio se desprende que los recursos cohesivos constituyen cadenas principales y complementarias que permiten presentar los argumentos con los cuales el autor pretende convencer a los receptores.

Palabras clave: recursos cohesivos, cadenas cohesivas, artículos de opinión.

Cohesive Resources and Structure of “Think Pieces”

ABSTRACT

The objective of this article is to analyze the use of lexico-grammatical mechanisms that allow the construction of the cohesive chains of the “think piece”. Its theoretical basis lye, on the one hand, on the proposals of Halliday and Hasan (1976), Bernárez (1982); Cassany, Luna and Sanz (1994); Casado (1995); Beaugrande and Dressler (1997), Calsamigli y Tusón (1999) and Simone (2001) for the study of cohesive resources, and on the other, on the model of Simone (2001) for the treatment of the cohesive chains (use of various cohesive resources linked to the same referent). This model was also considered for the analysis of the data. The results show that cohesive resources constitute main and complementary chains that allow the prsentation of arguments with which the authors intends to convince the receptor.

Key words: Cohesive Resources, Cohesive Chains, Think piece.

Ressources cohésives et structure des articles d’opinion

RÉSUMÉ

Le présent article a pour but d’analyser l’utilisation des mécanismes lexicale grammaticaux qui permettent la construction des chaînes cohésives de l’article d’opinion. Les fondements théoriques reposent, d’une part, dans les propositions Halliday et de Hasan (1976) ; Bernárdez (1982) ; Cassany, Moon et Sanz (1994) ; Marié (1995) ; Beaugrande et Dressler (1997), Calsamiglia et Tusón (1999) et Simone (2001), pour l’étude des ressources cohésives ; et d’autre part, dans le modèle de Simone (2001), pour le traitement des chaînes cohésives (utilisation de diverses ressources cohésives liées un même relatif). De même, on a considéré ce modèle pour l’analyse des données. De l’étude on détache que les ressources cohésives constituent des chaînes principales et complémentaires qui permettent de présenter les arguments avec lesquels l’auteur prétend convaincre aux récepteurs.

Mots clés: ressources cohésives, chaînes cohésives, articles d’opinion

Recibido: octubre 2007 Aceptado: junio 2008.

Introducción

La lingüística textual ha permitido abordar los procesos de construcción y comprensión del texto desde una perspectiva comunicativa; y no como cuerpo abstracto. Este punto de vista, adoptado por Bernárdez (1982), Van Dijk (1992), Sánchez (1992,1993), Hasan (1990), Casado (1995), Beaugrande y Dressler (1997), entre otros, ha permitido profundizar aspectos como las particularidades de los recursos cohesivos, los órdenes discursivos y la relación de ambos con los diferentes tipos de textos.

A partir de tales planteamientos se ha generado una prolífica investigación que se puede dividir en dos grandes vertientes. La primera, concerniente a la preocupación de los investigadores por estudiar el uso de los recursos cohesivos en la comprensión y producción de diferentes tipos de texto, por parte de los estudiantes de los distintos niveles del sistema educativo. En este sentido, analizan el uso o no de los recursos cohesivos y sus efectos en la elaboración de textos cohesivos y coherentes; o el manejo de estrategias que les permitan conocer los distintos tipos de recursos y su finalidad (Díaz Fernández, 2000; Alonso, 2003).

La segunda orientación se refiere al estudio de los recursos cohesivos y su vinculación con los tipos de textos. Esta última se ampliará pues representa el propósito fundamental de esta investigación. En esta dirección existen diversas investigaciones, entre ellas la realizada por Villegas (2000), en la cual se planteó “dar a conocer cómo es el funcionamiento de los recursos cohesivos en textos basados en diferentes modos de organización del discurso” (p. 222). Para ello estudió la trama cohesiva que se presenta “cuando se inicia una relación de referencia por medio de un elemento léxico, luego éste es abreviado por un pronombre, posteriormente sustituido por una elipsis y finalmente reactualizado por un sinónimo o por la repetición del mismo elemento léxico” (p. 223); con el fin de mantener el tópico y la referencia.

Entre los resultados se evidencia que la trama cohesiva en las narraciones se construye sobre la base de los actantes1. En este sentido, se emplean los siguientes “mecanismos de cohesión en orden de frecuencia de uso: pronombres, repeticiones, elipsis y sinónimos” (p. 225). En las exposiciones, la trama se presenta en función a los “hechos fácticos o conceptuales y el orden de aparición de los recursos cohesivos es: repeticiones, pronombres, elipsis y sinónimos” (p. 225).

Este trabajo constituye un aporte fundamental para el estudio de los textos cuyos órdenes discursivos predominantes sean la narración y la exposición; no obstante, es posible que estos planteamientos sean aplicables a otros órdenes discursivos y/o tipos de texto. De hecho, el propio autor propone el estudio de los textos predominantemente argumentativos.

A este aporte se suma el estudio realizado por Arellano y Díaz (2006) quienes se propusieron: (a) determinar la frecuencia de uso de los mecanismos de cohesión empleados en los Proyectos Pedagógicos de Aula, publicados en la revista Maestros Hoy; y (b) analizar la función que los lazos cohesivos desempeñan en cada una de las categorías que conforman la superestructura de este tipo de texto. Para ello, contaron con una muestra de veinticinco trabajos, de la cual extrajeron el artículo publicado en la Revista Maestros N° 2 (año 2, enero – junio 2000), referido a la sistematización de un Proyecto Pedagógico de Aula (en adelante PPA), elaborado por una docente de Educación Básica.

Los resultados presentados permitieron concluir que las sustituciones pronominales son significativamente altas en la introducción, en el desarrollo y en los resultados, situación que se atribuye a que en estas secciones se presenta la mayor cantidad de información y aparecen los conceptos principales. En los propósitos la elisión obtiene los porcentajes más altos porque la expresión introductoria de cada uno de estos apartados se anuncia en contenido siguientes (entre los propósitos tenemos, algunas consideraciones son); mientras que en las consideraciones finales, la elipsis y sustitución comparten los valores más altos, dado que la información a abordar ya se había tratado con anterioridad en el texto. Es decir, el uso de los recursos cohesivos depende de la distribución de las informaciones, del dinamismo comunicativo, que se manifiesta en términos de la dicotomía dado/nuevo.

Este estudio permite evidenciar la dinámica de uso de los recursos cohesivos relacionado con las nociones de dado y nuevo, pues cuando se ubica al receptor sobre la temática y los aspectos fundamentales a tratar se utilizan unos recursos (sustitución sinonímica, pronominal, reiteraciones,) y cuando ya esta información es conocida por el interlocutor, se acentúa el uso de la elipsis, recurso que a su vez permite incorporar la información nueva.

Otro estudio sobre el tema es el presentado por Bruni (2004) quien se propuso realizar un análisis textual a un cuento de Ítalo Calvino, para lo cual se fundamentó en el modelo de cohesión propuesto por Simone (2001), basado en la ubicación de las cadenas cohesivas presentes en el texto a partir de la utilización de diversos recursos cohesivos vinculados con un mismo referente.

Entre las conclusiones, Bruni (ob.cit.) destaca que el cuento de Ítalo Calvino “La città de Zaira” es muy cohesivo, de manera que “se quiso enfatizar la presencia de mecanismos cohesivos llamadas cadenas fóricas en cuanto parece ser un recurso muy útil a nivel didáctico para demostrar cómo un texto posee varios elementos en su interior que lo mantienen unido” (p. 21). Además, subraya el hecho de que el cuento analizado no es sólo cohesivo internamente sino también en relación con todo el libro, aspecto éste que se demostró a partir de la ejemplificación de los recursos exofóricos.

Este estudio permite evidenciar que los recursos cohesivos se utilizan para mantener las relaciones de unidad y coherencia en el texto, pues conforman, a lo largo del texto, una cadena que permite mantener la unidad temática desde el principio hasta el final del cuento.

Las investigaciones reseñadas representan un punto de partida y un valioso aporte para avanzar en el conocimiento de los recursos cohesivos y su relación con la producción y comprensión de los textos. De hecho, partimos de dos consideraciones previas: (a) la conveniencia de estudiar los recursos cohesivos en textos con un modo de organización predominantemente argumentativo (Villegas, 2000); y (b) los recursos cohesivos forman cadenas para mantener la unidad textual en los cuentos (Bruni, 2004).

En tal sentido, nos planteamos como objetivo analizar el uso de los mecanismos léxico- gramaticales en las cadenas cohesivas que aseguran la conexión entre las partes de un texto de orden argumentativo: el artículo de opinión.

Fundamentos Teóricos

Recursos Cohesivos

Entre los aspectos específicos que permiten la configuración textual se encuentran la coherencia y cohesión. Al respecto, se revisaron los planteamientos que algunos autores aportan sobre la cohesión, éstos se fundamentan bien en las relaciones léxico-gramaticales, a nivel superficial (Hasan, 1990); en la memoria a corto plazo, que se explica desde los presupuestos de la psicología cognitiva (Beaugrande y Dressler, 1997); o bien con una visión más integradora a partir de las relaciones textuales, de cómo progresa la información y de los elementos lingüísticos empleados para marcar tales relaciones (Bernárdez, 1982; Casado, 1995). Igualmente, se sustentan en la definición del discurso como “una práctica social, una forma de acción entre personas que se articula a partir del uso lingüístico contextualizado, ya sea oral o escrito” (Calsamiglia y Tusón, 1999, p. 15).

Ahora bien, a partir de la revisión de las propuestas de Bernárdez (1982), Halliday y Hasan (1976), Cassany, Luna y Sanz (1994), Casado (1995), Beaugrande y Dressler (1997), Calsamiglia y Tusón (1999) y Simone (2001), tenemos la siguiente clasificación de recursos cohesivos:

1. Mera reiteración léxica. Consiste en la reaparición de las mismas palabras o expresiones idénticas en el mismo texto: Juan está jugando con el balón. Es el balón que le regalaron sus padres.

2. Reiteración léxica-sinonímica. Se relaciona con expresiones de la lengua cuyos significados son parecidos: Juan está jugando con el balón. Es la pelota que le regalaron sus padres.

3. Reiteración léxica de lo designado. Se produce identidad referencial o coincidencia en la designación extralingüística: Cuando se emplea esférico y pelota para referirse al concepto de balón.

4. Reiteración por paráfrasis. Consiste en la repetición de un mismo contenido, mediante expresiones lingüísticas equivalentes en cuanto a significado: Nunca he visto a un asesino, ni el símbolo abominable de quien se lleva la vida.

5. Reiteración por transcategorización. Permite la reiteración parcial de un elemento utilizado con anterioridad, que si bien mantiene la misma base o raíz, presenta otros morfemas derivativos o gramaticales, es decir, hay transformaciones léxicas: La policía intervino también violentamente en Gdansk (…) La intervención policial se produjo …

6. Reiteración por hiperónimos. Se presenta un lexema que ofrece un significado general y abarcador: En los alrededores se veían olivos, almendros y naranjos. Todos estos árboles son de plantación reciente

7. Reiteración por hipónimos. Se presentan los elementos constitutivos del lexema de significado general y abarcador. En los alrededores se veían olivos, almendros y naranjos. Todos estos árboles son de plantación reciente.

8. Sustitución pronominal. Reemplazo de una determinada unidad del texto, mediante elementos especializados en esta función sustitutora, entre ellos los pronombres, como los de tercera persona, pronombres reflexivos, recíprocos, relativos, indefinidos, posesivos y demostrativos, que se presentan en función endofórica o catafórica: Juan y María prepararon bien el examen. Él aprobó pero ella no pudo presentarse.

9. Elipsis nominal. Supresión del núcleo de un sintagma nominal o de una frase completa, que se retoma a través de diferentes elementos lingüísticos. El vacío se llena con la información que presenta el contexto o la frase antecedente: Rafael regresó a su casa y tres o cuatro días después ø comenzó a sentirse mal.

10. Elipsis verbal. Supresión de una construcción verbal, sola o acompañada de adyacentes. El vacío se llena con la información que presenta el contexto o la frase antecedente: ¿Vas a pasear? – No a estudiar.

Cadenas Cohesivas

Para el estudio de las cadenas cohesivas, Simone (2001) parte de los referentes, esto es, de elementos que guardan relación con otros y forman “circuitos”. Los enunciados se presentan como una red de senderos, que cumplen la función de conectar los cohesivos con sus referentes.

Así, cuando una secuencia de cohesivos tiene el mismo referente se forman cadenas cohesivas. Véase el siguiente ejemplo:

Lily the caretaker’s daughter, was literally run off her feet. Hardly had she Brought one gentleman into the little pantry behind the office on the ground floor and helped him off with his overcoat, that the weezy hall-door bell clanged again and she had to scamper along the bare hallway to let in another guest. It was well for her she hat not to attend to the ladies also. Bur Miss Kate and Miss Julia had thought of that and had converted the bathroom upstairs into a ladies` dressing room2.

Se ejemplifica una cadena anafórica constituida por un núcleo de la cadena, es decir, el primer elemento de la cadena (Lily), y cada uno de los deícticos se constituye en anillos de la cadena (los demás elementos), como se presenta en el Cuadro 1:

Cuadro 1. Ejemplo de cadena presentado por Simone (2001)

Nota: Tomado de Simone, R. (2001). Fundamentos de Lingüística. Barcelona (España): Ariel Lingüística.

Los textos pueden mantener su cohesión con varias cadenas entrelazadas entre sí, como se aprecia en el siguiente caso. Se muestran en negrita los núcleos de las cadenas y en cursiva los anillos de las diferentes cadenas:

John Franklin tenía ya diez años y [Ø] seguía siendo tan lento que [Ø] no era capaz de coger ni una pelota. Siempre le tocaba sujetar para los demás la cuerda, que desde la rama más baja del árbol se prolongaba hasta su mano levantada. [Ø] La sujetaba tan bien como el propio árbol, sin bajar el brazo lo más mínimo hasta que terminaba el juego. No había Spilsby ni en todo Lincolnshire otro chico más capacitado a la hora de sujetar la cuerda. Desde la ventana del ayuntamiento, el escribiente observaba: su gesto de aprobación.

A partir del ejemplo anterior, el autor explica que “las cadenas son de distinta longitud y están formadas por anillos de diferente naturaleza (pronombres, nombres, adjetivos, elementos ؔ (p. 346) y además se entrelazan de manera compleja, como se ilustra en el Grafico 13:

Grafico 1. Cadenas, anillos y entrelazamientos en el caso presentado por Simone.

Elaborado por las autoras.

La conexión se establece a través de la unión de cada uno de los anillos entre sí (senderos). Sin embargo, las cadenas no se presentan siempre de manera lineal, sino que hay “saltos” de una cadena a otra o puntos en que se entrelazan (arcos).

Las cadenas anafóricas están sujetas a las siguientes regularidades: (a) el sujeto se elimina (Ø) cuando dos anillos de la misma cadena van uno seguido de otro y a breve distancia (regla de elisión del sujeto); (b) después de un arco (los puntos indicados con #) el sujeto se representa normalmente de manera fuerte, o sea, en forma de sintagma pleno o de pronombre tónico (regla de reaparición fuerte del sujeto); y (c) el sujeto vuelve a aparecer cuando, incluso sin que haya un arco, el sendero que lleva de un anillo a otro supera una determinada longitud, sin que aparezcan anillos de otras cadenas (regla de longitud del intervalo).

El Artículo de Opinión

La argumentación es una práctica discursiva (Calsamiglia y Tusón, 1999) que se materializa en el seno de instituciones sociales como la escuela, la iglesia, el Estado, los medios de comunicación social; y en innumerables actividades sociales (conversaciones, entrevistas, tertulias, debates, en artículo editoriales, de opinión, críticas artísticas o cinematográficas, entre otros). Por tanto, con la argumentación se construyen discursos.

Uno de ellos es el artículo de opinión, ubicado entre los géneros periodísticos. González (1991) emplea la denominación de artículo de fondo para referirse al artículo de opinión. Al respecto señala que su redacción resulta compleja, incluso más que una editorial, pues exige al autor la presencia de una tesis y su fundamentación, cuya construcción obedece “al igual que cualquier composición a las reglas de unidad y coherencia” (pp.70-71). La estructura puede variar, por ello establece tres procedimientos posibles para realizar el artículo:

1. Se inicia con una proposición general atractiva, breve y trascendental, se desarrolla el tema basado en ejemplos, luego se procede al análisis y a señalar las consideraciones pertinentes al tema, en las cuales se presentan los hechos de modo que se expliquen y hagan evidentes. En la última parte, se hace una valoración y se concluye el tema.

2. Se explicita un incidente que ilustra el razonamiento. Luego se procede al análisis, en el que se descompone la información, en esta fase se efectúa una evaluación que conduce a una crítica; por último, se hace una síntesis de las ideas presentadas, es decir, se expresa la tesis del escritor.

3. Se plantea como una combinación de los citados. Se inicia con la referencia al hecho, luego se deja explícito el punto de vista o tesis que se refuerza con informaciones concretas o ejemplos relacionados con el tema y culmina con un juicio conclusivo fuerte que retoma la idea manifestada en la tesis.

En general, tenemos tres estructuras básicas: proposición general, argumentos y juicio conclusivo.

Por su parte, Kaufman y Rodríguez (1997) plantean que los artículos de opinión se organizan siguiendo una línea argumentativa que se inicia con la identificación del tema en cuestión, acompañado de sus antecedentes y alcances, sigue con una toma de posición, es decir, con la formulación de una tesis, luego se presentan los diferentes argumentos esgrimidos para justificar esa tesis, para cerrar con una reafirmación de la posición adoptada (p. 37).

El artículo de opinión no presenta una estructura fija, sino que por el contrario responde al estilo del autor, quien decide la forma de organizar la información a fin de que el lector acepte el juego discursivo que le propone. Sin embargo, es de destacar que suelen estar presentes la tesis, el punto de vista o juicio, los argumentos y la conclusión que permite reafirmar la idea inicial.

Metodología

Esta investigación es de tipo descriptivo-explicativa. Descriptiva, pues busca representar las características, rasgos resaltantes que presentan los recursos cohesivos presentes en artículos de opinión (Hernández, Collado y Baptista, 2003). Además es explicativa, porque tomando como base la descripción realizada, se pretende dar cuenta de los mecanismos que aseguran la conexión entre las partes del artículo de opinión (Bernárdez, 1982; Casado, 1995; Beaugrande y Dressler, 1997). Se toman como base los planteamientos de la lingüística textual (van Dijk, 1992; Bernárdez, 1982), así como también la identificación y funcionamiento de las cadenas cohesivas que hacen posible la conformación del texto (Simone, 2001).

Corpus y Muestra de Estudio

El corpus está constituido por artículos de opinión extraídos del diario El Siglo, periódico matutino de circulación diaria en el estado Aragua, que incorpora informaciones de ámbito nacional e internacional. De ese corpus total, se consideraron 05 artículos de opinión, editados en el Cuerpo B del diario mencionado. Se consideró el artículo de opinión, pues a diferencia de otros (mancheta, editorial), aparece diariamente en el diario El Siglo.

Para alcanzar el objetivo propuesto se procedió de la siguiente manera:

1. Se ubicaron los recursos cohesivos y para su reconocimiento se realizó una adaptación que tomó como base las propuestas de Bernárdez (1982), Halliday y Hasan (1976), Cassany, Luna y Sanz (1994), Casado (1995), Beaugrande y Dressler (1997), Calsamiglia y Tusón (1999) y Simone (2001), así como los recursos presentes en los textos. Esta adaptación quedó estructurada de la siguiente forma:

Cuadro 2. Identificación de los Recursos según la Adaptación Realizada

Nota. Cuadro elaborado por las autoras.

2. Para ubicar los recursos cohesivos se siguió la propuesta de Simone (2001), según la cual éstos se estructuran en cadenas, que se presentan cuando una secuencia de cohesivos tiene el mismo referente y están conformadas por un núcleo de la cadena y unos anillos. Una vez ubicada la secuencia de cohesivos, se procedió a identificarlas utilizando para ello la negrita, la cursiva y el subrayado, respectivamente.

Resultados

A continuación se presentan los resultados del análisis de uno de los artículos de opinión:

Evolución: teoría de autoengaño

Augusto Aponte

La evolución es una teoría de autoengaño que ha sido aceptada por el mundo político, religioso, científico y en la docencia sin ningún tipo de anestesia. En esencia esa teoría proclama que el hombre y los seres superiores provienen de organismos inferiores. Nadie que tenga más de 100 años de edad, en este planeta puede decir con rigor científico o en el campo de la lógica que posee pruebas para confirmar que las especies de vegetales o animales que conoció cuando estaba pequeño han cambiado en algo, después de 100 años Y ni siquiera Charles Darwin, si aún estuviera vivo después de 200 años, tendría elementos y observaciones que confirmen cambios en las especies creadas por Dios. El caballo, la vaca, el burro, el perro, las serpientes, el mono, las aves, los reptiles, los insectos, y las diversas especies vegetales, todas han permanecido como fue diseñado por el Arquitecto del universo. El relativo del Génesis es totalmente opuesto a la teoría de la evolución porque en un lenguaje sencillo, indica que el hombre proviene de un ser superior, el Creador del universo y de la vida, Jehová Dios. Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza y señores en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra (Génesis 1:26) La evolución como fenómeno fisiológico está involucrada en el crecimiento de las especies vivas, y en la permanencia de los ecosistemas terrestres, pero de ninguna manera para contradecir el valor trascendental de la creación, cuando el Todo Poderoso, así lo dispuso. Los autores de la Biblia escribieron sus relatos inspirados por el Espíritu Santo. Este libro lleno de profunda sabiduría espiritual, y por su gran valor ético, revela todo lo que el hombre necesita saber sobre su origen, y su destino. En cambio, Darwin elaboró una teoría totalmente materialista, no menciona para nada el componente espiritual, que habita en todo ser que respira y tiene vida. Se dice que Darwin tenía formación religiosa, sin embargo, no menciona en ninguna parte de su obra al Creador de la vida. Por eso, a la luz de tanta confusión y discusión que ha generado su teoría, tiene sentido preguntarse ¿Qué espíritu guió a Darwin en sus investigaciones? Que no le permitió diferenciar entre diversidad biológica y evolución. Las diferencias entre las aves acuáticas de las costas europeas, con las aves de la Isla de Galápagos frente al Perú, son evidencias de diversidad biológica, pero de ninguna manera de evolución. Cuando Darwin habla de la sobrevivencia del más fuerte en la lucha por la existencia, no consideró la nutrición, ni la inteligencia, ni el Espíritu del Dios vivo. Ninguna de las especies que Noé metió en el Arca hace sólo 4.000 años, se ha perdido. En el caso de la historia humana, se han recopilado muchos relatos, donde seres débiles y pueblos débiles han vencido en sus luchas por la existencia a seres y pueblos más fuertes. Un relato antiguo fue la lucha entre David y Goliat. Un relato más reciente fue la guerra de 22 años donde un pueblo débil como Vietnam que derrotó a un pueblo fuerte como los Estados Unidos de América. Es mucho más reconfortante pensar que el hombre proviene de un ser Superior, que por medio de su hijo Jesucristo, perdona, a todo voluntario que le busca, transforma por medio de su Espíritu Consolador y concede promesa de vida para siempre con El, como lo hizo con la pareja original: Adán y Eva. De esa pareja original, desciende el hombre, no del mono. El Supremo Autor imagina, crea, integra, deriva y diseña según su Divina Voluntad. Lo más grande del hombre es pequeño para Dios. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres (Juan 1:1-4) Amén. (GP)

Fuente: El Siglo. 02 de abril de 2006 - Cuerpo B-10

El texto plantea una controversia de vieja data, pero siempre vigente, entre dos teorías que intentan explicar el origen del hombre: la Teoría Creacionista, propia del Génesis de la Biblia, y la Teoría de la Evolución, propuesta por Charles Darwin. La primera defiende la idea de la creación del hombre como una obra de Dios; la segunda, que el hombre proviene de organismos inferiores que han evolucionado a través del tiempo. Siguiendo a Calsamiglia y Tusón (1999), el texto posee las siguientes características de la argumentación: su objeto es un tema controvertido; su locutor manifiesta una manera de ver e interpretar la realidad; tiene un carácter polémico y dialógico por cuanto se contraponen dos posturas; y se presenta con el propósito de hacer que los interlocutores acepten y se adhieran a la postura defendida.

El autor del texto propone argumentos con los cuales intenta convencer al lector de que, efectivamente, fue Dios quien creó al hombre y todo lo que le rodea. Esgrime entre sus argumentos que ningún ser humano puede dar fe de la evolución de las especies, además que la teoría de Darwin es materialista y considera “más reconfortante pensar que el hombre proviene de un ser superior…. no del mono”. Finalmente, se apoya en la idea de que Dios es Todopoderoso y, por lo tanto, pudo crear al hombre y a todas las especies que en el mundo conviven.

Los distintos enunciados que conforman el artículo se mantienen cohesionados a través de tres cadenas cohesivas principales: Evolución, especies vegetales o animales y Dios, las cuales se sintetizan en el siguiente cuadro:

Cuadro 3. Cadenas y Recursos Cohesivos presentes en el Texto Evolución: Teoría de Autoengaño.

Nota. Cuadro elaborado por las autoras.

Cadena 1: Evolución

Esta cadena inicia el texto y culmina en la mitad de éste. Su núcleo es el sustantivo evolución, compuesto por cinco (7) anillos. Primero, aparece el sinónimo que el autor da a la Teoría de la Evolución: teoría de autoengaño (su opinión) y continúa la idea con el sintagma esa teoría, el cual incluso pudiera considerarse despectivo, tomando en cuenta el tratamiento que desde el principio se da a la teoría mencionada. Se observa que la teoría en cuestión aparece modificada por el adjetivo demostrativo esa, que implica lejanía entre la teoría y el emisor (Marcos Marín, 1980).

Luego, un tercer anillo Teoría de la evolución, denominación que se anuncia por primera vez luego de avanzado el texto en la octava línea, para incorporar una mera reiteración léxica (evolución) y dos reiteraciones léxicas sinonímicas como lo son: una teoría y su teoría, una distante de la otra, probablemente, porque en estos casos es difícil la utilización de pronombres (Simone, 2001). Si bien el artículo indeterminado una es indicio de información que se presenta por primera vez, en este caso no tiene la función de presentador, porque ya hay mención previa. Más bien se emplea para dar cuenta de una teoría no reconocida (más que desconocida) con características que la diferencian de la otra teoría conocida y aceptada por el emisor del texto; con lo cual queda demostrado el fundamento comunicativo de esta manifestación superficial de la coherencia interna del texto (Bernárdez, 1982).

Por último, la cadena concluye con otra mera reiteración léxica (evolución), una copia del núcleo.

Cadena 2: Especies de vegetales o animales

La cabeza de cadena, o núcleo, es especies de vegetales o animales, seguida de cinco (5) anillos. La cadena se inicia con una reiteración léxica sinonímica especies creadas y muy cercana a ésta se utiliza una sustitución por hipónimo el caballo, la vaca, el burro, el perro, las serpientes, el mono, las aves, los reptiles, los insectos, y las diversas especies vegetales. Todos estos hipónimos son constitutivos del hiperónimo especies creadas. A continuación, aparece el pronombre indefinido todas para referirse a las especies creadas por Dios. Después de cinco líneas, el autor hace uso de la reiteración léxica sinonímica especies vivas y culmina la cadena con la mera reiteración léxica especies, una copia de la cabeza de cadena.

La continuidad referencial se establece a través de la reiteración, bien de manera idéntica bien por medio de sinónimos.

Cadena 3: Dios

Esta es la cadena más extensa del texto, constituida por la cabeza de cadena Dios y seguida de veintiocho (28) anillos. Se inicia con una reiteración léxica sinonímica Arquitecto del universo y continúa con tres más: un ser superior, el Creador del universo y de la vida, Jehová Dios. Luego se retoma la mera reiteración léxica Dios y el siguiente anillo permite la reinserción de otra reiteración léxica sinonímica no utilizada anteriormente Todo Poderoso, retomando luego la reiteración sinonímica Creador de vida.

Nueve líneas después el autor utiliza otras dos reiteraciones léxicas sinonímicas espíritu del Dios vivo y Ser Superior, entre las cuales se interpone una distancia corta de cuatro líneas. Inmediatamente, se presentan los anillos restantes muy seguidos, por cuanto se ubican todos en las últimas cinco líneas. Ser Superior se retoma siete (7) veces mediante elisiones nominales o sustituciones pronominales y después se repite a través de la reiteración léxica sinonímica el Supremo Autor, para evitar posibles ambigüedades.

Se observa cómo Dios se reasume a través de el Creador del universo y de la vida, Jehová Dios, Todopoderoso, Espíritu del Dios vivo, Ser Superior, El Supremo Autor. En este caso, se apela a “la repetición de un mismo contenido, pero transmitido mediante expresiones lingüísticas distintas” (Beaugrande y Dressler, 1997, p.104), para destacar su importancia, más que para mantener el tópico.

Se aplican, pues, la regla de reaparición fuerte del sujeto y la regla de longitud del intervalo (Simone, 2001), no porque las cadenas se entrelacen o el sendero entre un anillo y otro sea extenso, sino para enfatizar la importancia del elemento Dios.

A fin de mencionar las bondades del Supremo Autor hay cuatro (4) elisiones nominales, por cuanto las acciones que se le atribuyen aparecen contiguas. Se aplica la regla de elisión del sujeto (Simone, 2001), esto es, el sujeto se elimina y se reduce a (Ø) cuando dos anillos de la misma cadena van uno a continuación del otro y a breve distancia en el texto; y cierra con el pronombre posesivo su. A continuación se incorporan muy cercanas tres meras reiteraciones léxicas ilustradas por el término Dios, lo que le confiere un carácter enfático al contenido.

Finalmente, el texto culmina con tres sustituciones pronominales representadas por el pronombre Él, que aparecen todas en la misma línea y cierran el texto. La organización anafórica mediante este pronombre, reservada para el final del texto se emplea no sólo para construir la correferencialidad, ni para indicar que es información conocida textual y culturalmente por el interlocutor, sino para destacar que esa tercera persona en mayúscula, “no persona” en el diálogo, es la omnipotente en términos de teoría creacionista.

Este procedimiento requiere “la creación temporal de una casilla vacía que se rellenará cuando aparezca en el texto el contenido suplido pronominalmente” (Beaugrande y Dressler, 1997, p. 107), para motivar al lector y atraer su interés por la búsqueda del referente sustituido. Sin embargo, en este ejemplo, en el que el referente es claro, la pronominalización no tiene valor reasuntivo para favorecer el procesamiento de las informaciones, sino que parece responder a razones estilísticas y expresivas con miras a enfatizar un contenido; pues hay una suerte de paralelismo de estructuras prepositivas: por él, sin él, en él.

Consideraciones Finales

En el texto analizado encontramos tres cadenas cohesivas: Evolución, especies de vegetales o animales y Dios. No obstante, la de mayor importancia y longitud es la última, dado que el autor intenta convencer al lector de que la teoría con suficientes méritos para considerarse verdadera es la creacionista, porque Dios es el único y absoluto creador del mundo.

Estas cadenas contribuyeron a la conformación de los argumentos del texto, los cuales son fundamentales para lograr la consistencia de las ideas que se presentan en el escrito, característica que González (1997) indica como fundamental en los artículos de opinión. Dicho de otro modo, hicieron posible la estructuración del argumento central (Dios) y el contraargumento (Evolución) que sustentan la posición del autor (la Evolución es la Teoría del Autoengaño).

Se utilizaron diferentes recursos cohesivos para mantener lazos de unidad y coherencia, pues conforman, a lo largo del texto, cadenas que proporcionaron unidad temática desde el principio hasta el final del artículo, y permitieron esbozar los argumentos a partir de los cuales el emisor pretende convencer a los receptores de su punto de vista.

En el artículo de opinión analizado, el orden de aparición de los recursos cohesivos es: reiteraciones léxicas sinonímicas, meras reiteraciones léxicas, sustituciones pronominales y elisiones nominales. El predominio de la reiteración léxica sinonímica no parece obedecer a la posibilidad de perder la referencia o para favorecer el procesamiento de las informaciones, como lo señala Villegas (2000) en el caso de la exposición; ni a las nociones de dado y nuevo como lo sugieren Arellano y Díaz (2006) en lo que respecta a los Proyectos Pedagógicos de Aula; ni a la necesidad de completar y/o aclarar el significado de fragmentos (Beaugrande y Dressler, 1997); sino más bien al propósito de reafirmar la postura del autor en cuanto al origen del hombre. Es decir, se justifica en función de la intencionalidad del texto.

El uso de las meras reiteraciones léxicas también se debe al énfasis que el autor desea darle al núcleo, tal como se aprecia en el cierre del texto: lo más grande del hombre es pequeño para Dios. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios. Este era en el principio con Dios; lo que permite concluir el escrito de manera que no quede lugar a la duda en el planteamiento final.

El mantenimiento de la referencia en el universo discursivo, además de buscar la estabilidad interna del texto (Bruni, 2004), persigue la ratificación de la postura religiosa del autor y la consecuente aceptación por parte del receptor. De manera que interviene considerablemente la subjetividad del emisor, al presentar sus propias creencias de una manera tan convincente que es así y no hay otra posibilidad; de hecho, la otra opción la considera un autoengaño.

Notas

1 En el marco del estructuralismo, el actante es el actor de la acción narrativa. El término actante es acuñado por Greimas (1987) y constituye el elemento básico de la gramática del relato.

2 Lily, la hija del encargado, tenía los pies literalmente muertos. No había todavía acabado de hacer pasar a un invitado al cuarto de desahogo, detrás de la oficina de la planta baja, para ayudarlo a quitarse el abrigo, cuando de nuevo sonaba la quejumbrosa campana de la puerta y tenía que echar a correr por el zaguán vacío para dejar entrar al otro. Era un alivio no tener que atender también a los invitados. Pero Miss Kate y Miss Julia habían pensado en eso y convirtieron el baño de arriba en un cuarto de señoras.

3 La simbología ## se utiliza para indicar el punto en el que comienza una cadena y # indica la continuación de una cadena que había comenzado en otro punto, se vio interrumpida y vuelve a retomar.

Referencias

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